Archivos Mensuales: julio 2020

Reseña: Pastoral Americana de Philip Roth

Hoy me gustaría escribir sobre un libro que me ha encantado y sorprendido, a pesar de las altas expectativas que tenía depositadas en él, estoy hablando de “Pastoral americana” de Philip Roth. En este primer acercamiento a la obra de Roth he descubierto a un autor total, que es capaz de hacer al lector parte de la historia con su narración y sus personajes, y que nos dejará reflexionando sobre lo leído incluso varios días después de finalizar la lectura de este maravilloso libro.

Me parece que no desvelo nada si digo que “Pastoral americana” narra el descenso al abismo que sufre Seymour Levov tras ver cómo su hija se convierte en una terrorista, pues en esta novela las acciones que nuestros protagonistas toman no son realmente importantes, lo que el autor quiere enfatizar son las consecuencias que tienen esa acciones.

Obviamente, Meredith “Merry” Levov, conocida como la terrorista de Rimrock, es un personaje central en esta novela, pero no únicamente por lo que ha hecho, sino que es a través de ella que Roth nos introduce algunos temas tan importantes como la relación padre-hija o la oposición de los jóvenes a la guerra a Vietnam. Además de la vida como fugitiva de la ley, en la que Merry se ve atrapada, siempre huyendo, incluso llegando a ser violada, y teniendo que vivir una vida alejada de la protección y el cariño familiar.

Un tema central de la novela sería el comunismo destruyendo el sueño americano, y para ello el autor utiliza a una familia modélica como la de los Levov. En la que Seymour ejemplifica esa figura del triunfador, que ha pasado de ser una leyenda deportiva del instituto a ser un empresario de éxito. O Dawn, la madre, que tras haber participado en varios certámenes de belleza como Miss New Jersey, ha pasado página y lleva una vida dedicada a su familia y al cuidado de sus animales.

Otros temas que debemos mencionar podrían ser: el paso del tiempo, la memoria y los recuerdos, el deber y hacer siempre lo correcto, la decadencia de Newark , la corrupción de la política, el antibelicismo del pueblo judío, y para terminar el desencanto de la vida.

Tengo que añadir que me han sorprendido mucho los primeros capítulos del libro en los que Roth nos va introduciendo al personaje del Sueco Levov, con la ayuda de nuestro narrador Nathan Zuckerman iremos descubriendo a esa figura digna de admiración que era el Sueco para toda la comunidad judía de Newark. De estos primeros capítulos yo quiero recomendar, especialmente, el discurso con el que se abre el segundo capítulo, se trata de uno de esos pasajes que conviene releer por lo exquisito de su prosa y la brillante exposición de sus ideas.

Y para terminar recomendar este libro a todo el mundo que nunca haya leído nada de Philip Roth, ya que estamos ante un libro maravilloso y uno de esos autores que tenía ese don especial para poner de acuerdo a la crítica y a los lectores. Por mi parte, he de decir que estoy seguro de que seguiré leyendo a este magnífico escritor que se ha convertido en mi descubrimiento literario de este año.

Recensión: Ollos de auga de Domingo Villar

Hoxe quero falar sobre unha novela dun escritor galego que lin recentemente, e que poderiamos encadrar como unha novela negra na que o noso protagonista é un inspector da policía, a novela titúlase “Ollos de auga” e está asinada polo vigués Domingo Villar e publicada pola Editorial Galaxia.

Pero antes de falar da novela gustaríame comentar como descubrín a Villar e a súa obra. Lémbroo perfectamente, todo aconteceu no ano 2009, naquela época eu descubrín os encantos da radio, e pronto me fixen seguidor de Asuntos Propios que era un programa tipo magacín que emitían cada tarde na emisora de Radio Nacional, tratábase dun espazo no que trataban diversos temas e tiñan varios colaboradores, obviamente, un deles era Domingo Villar. Grazas a este programa descubrín a Stieg Larsson, Henning Mankell e tamén a faceta literaria de Domingo Villar.

Volvendo a “Ollos de auga”, dicir que nesta novela atoparémonos cun caso de asasinato co inspector da policía de Vigo, Leo Caldas, quen terá que tentar resolver a pesar das poucas pistas que puideron ser reunidas polos expertos; pero coa axuda de Rafael Estévez e a intuición de Caldas irán atopando fíos dos que tirar ata resolver este misterioso caso.

Neste debut literario de Villar a cidade de Vigo converterse nun protagonista máis da historia. O comezo da mesma somos transportados a Illa de Toralla, pero logo iremos percorrendo varias partes da cidade e os seus arredores, algo que axuda ó autor para situar a súa novela e ó lector para desviar un pouco a atención de todos os pormenores do caso.

Outro aspecto a resaltar son eses momentos máis relaxados nos que tamén podemos atopar trazas dese sentido do humor tan presente nas novelas do xénero policíaco. Un exemplo sería o axudante Estévez, quen a pesar de ter boas ideas adoita deixarse levar polos seus impulsos e perde rápidamente o control da situación, algo que dificilmente lle podería ocorrer a Leo Caldas. Ademáis de todo o tema de Caldas como colaborador nun programa de radio no que a xente pode chamar para facerlle consultas, unha especie de cura de humildade para o noso protagonista na que sempre termina perdendo na súa batalla persoal coa policía municipal.

A modo de conclusión, “Ollos de auga” é unha novela de xénero moi interesante, da que poderiamos dicir que é fácil de ler, na que atoparemos personaxes moi reais, e ademáis ten unha trama moi ben construída cun par de xiros que non están nada mal.

En busca de la gran novela americana

Durante estos meses de Julio y de Agosto estaré leyendo sólo a escritores estadounidenses, en esta pequeña meta que me he marcado está el firme propósito de encontrar esa gran novela americana que trata de ilustrar la cultura de los Estados Unidos en un momento determinado de su historia.

Para alcanzar este objetivo he decidido seleccionar a cuatro autores diferentes, que a pesar de que casi se podría decir que comparten la misma generación, tienen en común ese deseo de escribir un libro que trate de dar respuesta a la pregunta de ¿qué novela nos explica a nosotros?

El primero del que me gustaría hablar es James Baldwin (Nueva York, 1924), un escritor neoyorquino muy conocido por ser un autor total capaz de escribir tanto ficción como ensayos, además de haber firmado alguna que otra obra teatral. Personalmente descubrí a este autor gracias al programa Página 2, en su sección de cine que conduce Desirée de Fez, en ella que discutían la adaptación cinematográfica de “El blues de Beale Street”, que en principio será el título que yo lea de Baldwin.

Y sin salir de la gran manzana nos encontramos con una de esas grandes damas de la literatura estadounidense como es Joyce Carol Oates (Nueva York, 1938), autora prolífica que no sólo destaca por su elevado número de publicaciones, sino que además lo hace por el gran nivel de las mismas. Con fama de escribir buenas novelas, Oates también se ha prodigado en otros formatos como el cuento. Sin embargo en esta ocasión me he decidido por uno de sus títulos más conocidos como es “La hija del sepulturero”.

Otro de esos grandes nombres que nos ha dado la literatura norteamericana es el de Philip Roth (Nueva Jersey, 1933), escritor que siempre solía formar parte de las quinielas para ganar el Premio Nobel de literatura, pero que a pesar de no haber sido distinguido con este reconocimiento, se podría decir que fue uno de los favoritos tanto de la crítica especializada como de los lectores. De Roth estoy leyendo su novela “Pastoral americana”, de la que por lo de ahora sólo tengo buenas palabras.

Y he dejado para el final “La conjura de los necios” de John Kennedy Toole (Nueva Orleans, 1937), un libro muy especial para mí, que empecé a leer en el verano de 2008 y nunca logré terminar. A pesar de que ya han pasado más de diez años, siempre he guardado este libro en un lugar destacado de mi estantería, sabedor de que era una lectura que tenía que finalizar por lo mucho que había disfrutado de aquellos capítulos leídos. Sobra decir que estoy deseando volver a encontrarme con esa exquisita pluma de Toole, y ese personaje tan peculiar y genial que es Ignatius Reilly.

Y me gustaría terminar recomendado estos cuatro escritores a todo el que quiera disfrutar de la buena literatura, además de enlazar un interesantísimo artículo publicado En El diario vasco acerca de la gran novela americana.

The Doors en 10 canciones

Uno de esos recuerdos que tengo grabados en mi memoria es el momento exacto en el que descubrí al grupo liderado por Jim Morrison, y no porque se trate de un momento revelador que me cambió la vida, sino que fue algo totalmente inesperado y gracias a una reposición de las noticias de la noche que estaban poniendo de madrugada.

En aquel momento los Doors se convirtieron en una referencia, un nombre con el que no volvería a encontrarme hasta pasados varios años. Pero es innegable que ver unas imágenes, en la televisión, de esa fuerza de la naturaleza que era Morrison sobre el escenario sirven para generar un fuerte recuerdo que aún perdura.

El primer disco que compré de los Doors fue “Strange Days”, su segundo álbum, y el cual encontré en un cesto que había en aquella maravillosa tienda de discos que se encontraba en el centro de la ciudad. El disco costaba diez euros así que a pesar de que yo no conocía muy bien al grupo, no lo dude ni un segundo y me lo llevé para casa. Sobra decir que durante meses lo estuve escuchando a todas horas.

De esta forma nació mi amor por un grupo en el que había tres tipos que eran unos músicos excelentes y estaban acompañados por una voz que seguirá fascinando a todos aquellos que escuchen sus canciones. Es por ello que hoy dedico una entrada a repasar diez temas de este grupo californiano.

Y como no puede ser de otra forma me gustaría empezar por una canción de su primer trabajo discográfico como es “Take it as it comes” de su álbum homónimo. Una canción de dos minutos y trece segundos que en principio queda solapada por todas esas canciones más conocidas de este gran debut, pero que es el contrapunto perfecto para llegar a ese final del álbum tan espectacular que es “The end”; en otras palabras un tema tan brillante como infravalorado.

En “People are strange” somos testigo de ese gran talento del grupo para hacer canciones maravillosas de menos de tres minutos, algo que se repite a lo largo de su carrera, canciones como ésta son un claro ejemplo de que muchas veces menos es más. Cosas a destacar, los pianos de Ray Manzarek y la letra.

Con “Easy ride” de The Soft Parade nos encontramos la versión más bailonga y alegre de los Doors, una canción que es un perfecto reflejo de aquellos tiempos en los que el disco fue publicado, en el verano del 69.

Teniendo en cuenta que Waiting for the sun es mi disco favorito del grupo, es obvio pensar que una canción como “Love street” no podía faltar. Nuevamente menos de tres minutos de una maravillosa canción, que a pesar de su simpleza es altamente recomendable, un ritmo suave y pausado que le sirve a Morrison para plasmar en esta preciosa balada un poema inspirado por los hippies californianos.

Aún recuerdo la primera vez que escuché “Queen of the highway”, y me di cuenta de que la voz de Morrison estaba perfectamente acompañada por una banda de grandes músicos, y es realmente cautivador escuchar como la guitarra de Robby Krieger se va entrelazando con el piano de Ray Manzarek, y todo supervisado por la siempre precisa batería de John Densmore.

Como muchos ya sabréis L.A. Woman fue el último álbum publicado por The Doors con Jim Morrison como vocalista, antes de su fallecimiento en Julio de 1971. Lo fácil en esta ocasión sería quedarse con el tema que da nombre a este álbum, pero también es igual de cierto que “Riders on the storm” es una opción igual de valida y muy recomendable.

Si antes comentaba lo gran guitarrista que me parece Robby Krieger, es obvio pensar que una canción como “Spanish caravan” tiene que estar presente en esta selección tan personal. La canción es una maravilla y la letra digna de estudio, pero es igual de innegable que el absoluto protagonista de este tema es Krieger.

Break on through (to the other side)”. Si algo define la carrera discográfica The Doors es que fueron un grupo fugaz que en apenas cuatro años publicaron 6 discos, un éxito meteórico construido gracias a temazos como éste, en el que nos demuestran que este grupo era una auténtica fuerza de la naturaleza.

Moonlight drive” canción que podemos encontrar en el segundo álbum de los Doors, y fue una de esas primeras canciones que me ayudaron a definir mis gustos musicales. Dominada por el sonido de la guitarra y la desgarradora voz de Jim Morrison, uno siente que se puede perder en esta canción.

Y para terminar “Roadhouse blues” tema que bien podría servir como tarjeta de presentación para todas aquellas personas que aún no han sucumbido a los encantos de esta banda. Es difícil decir si esta es la mejor canción de The Doors, pero es cierto que en ella encontramos la esencia del grupo en una interpretación superlativa.

Como se puede ver en esta ocasión no he seleccionado las diez mejores canciones de The Doors, sino que se trata de una selección más personal en la que he incluido temas que nunca me cansaré de escuchar.