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Otra reseña más de “Matar a un ruiseñor”.

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Antes de nada me gustaría aclarar que mi forma de llegar a esta historia ha sido a través de su versión en novela gráfica, ilustrada por Fred Fordham; pero que a pesar de ello tengo la intención de leer en 2020 “Ve y pon un centinela” tal y como fue publicada por Harper Lee en 2015. Además también me gustaría decir que a pesar de que como ocurre con muchos otros grandes clásicos de la literatura, “Matar a un ruiseñor” es una historia que uno de verdad conoce, tal vez no conozca plenamente a sus protagonistas, pero sí que podría decirse que todos conocemos la historia; y a pesar de ello debemos de acercarnos más a ella para ser conscientes de una realidad histórica que sacude conciencias y además invita al lector a una profunda reflexión.

Esta historia nos lleva a Maycomb, pueblo del estado de Alabama y creado por la propia Lee como representación del conjunto de los estados sureños, y en donde encontramos tres jóvenes protagonistas, que en la primera parte de esta obra están más atentos a sus propios asuntos y juegos que a lo que realmente sucede en el pueblo; pero es gracias a ellos que conocemos a uno de los personajes más icónicos de la obra creada por Lee, me refiero a Boo Radley que es un personaje esencial en la novela a pesar de sus pocas apariciones. También es cierto que son estos niños, los hijos de Atticus Finch, quienes nos irán mostrando más cosas acerca de la sociedad en la que viven, especialmente Scout (la hija pequeña) quien irá recibiendo muestras de racismo debido al trabajo de su padre como abogado. Sin embargo no es hasta la parte del juicio en la que nos introducimos en esa atmósfera agobiante y tensa creada por la desigualdad racial de la américa profunda y sus tremendas injusticias y prejuicios, todo ello ejemplificado en la figura de Tom Robinson (quien es injustamente acusado de haber violado a una mujer blanca).

Como esta novela puede considerarse un buen ejemplo de novela de iniciación hay temas, como: la muerte de la inocencia o el descubrimiento del papel de cada uno en la sociedad, que son realmente importantes. Pero también hay que comentar que el tema de la diferencia de clases está muy presente, y es algo que nosotros recibimos de una forma muy poderosa a través de los ojos de una niña como es Scout Finch. Pero el gran tema de “Matar a un ruiseñor” es el racismo y la desigualdad racial, asunto que debería de avergonzar a cualquier nación, pero especialmente a un país como los Estados Unidos en donde parece que en vez de avanzar en este tema, cada día nos llegan más noticias que nos dejan claro que en pleno 2019 están mucho peor que en 1960 (año en el que se publicó la novela).

Para terminar me gustaría animar a todo el mundo a acercarse a esta historia, ya sea con este cómic que tan bien refleja toda la esencia de la obra de Harper Lee de una forma concisa, pero sin perder ni una gota de la fuerza de su mensaje, y ese poder que tienen las palabras de su autora para hacernos pensar y reflexionar. Obviamente también es cierto que hay una muy buena adaptación cinematográfica, que personalmente me gustaría poder ver en algún momento porque todo el mundo me dice que está muy bien, y quien sabe si después de haber leído “Ve y pon un centinela” me animo a darle una oportunidad a esta novela.

Reseña: Silas Marner

George Eliot

Esta novela publicada en 1861 por Mary Ann Evans (bajo el pseudónimo de George Eliot) es el segundo libro que he leído durante este mes para el Victober, y además también es el segundo libro que he leído de la autora inglesa. A pesar de que no estamos ante una obra de muchas páginas, Evans nos demuestra que se pueden contar muchas cosas, y tratar muchos temas, si de verdad se posee ese indudable talento narrativo que tenía la de Nuneaton.

Antes de nada me gustaría confesar que tras leer el argumento de esta novela, mis expectativas no eran muy positivas; y es que es muy difícil que una novela que tiene como protagonista a un hombre que es descrito como “solitario” “huraño” y “desdichado” me consiga emocionar; tampoco lo hizo el hecho de que la novela gire alrededor del momento en que Silas se encuentra en su casa con una niña abandonada a la que termina adoptando. Pero siendo sinceros la novela no tiene como tema central este, ni es Silas su personaje más importante.

La historia arranca cuando Silas es falsamente acusado de un robo (planeado y ejecutado por su mejor amigo), y la novela se centra en explicarnos como un solo evento tan traumático como éste puede afectar a la vida de una persona, y es que tras la acusación Silas se ve obligado a abandonar su comunidad e instalarse en un pueblo llamado Raveloe, en su nueva vida ya no hay cabida para las relaciones sociales, así que este vacío Silas lo llena con su trabajo y el dinero que gana con su telar.

A la par transcurre la historia de dos hermanos, que según mi humilde opinión son los verdaderos protagonistas de la historia, ellos son Godfrey y Dunsey Cass, hijos de un terrateniente que espera que sus hijos puedan casarse bien. Sin embargo, la codicia de uno y los secretos de otro hace que los hermanos Cass acaparen mucha parte de la narración, de tal forma que su historia terminará por cruzarse con la de Silas de una forma totalmente inimaginable y dramática.

Es innegable que en esta novela se recogen varios de los temas más populares de la época victoriana, como puede ser la importancia del trabajo, pero también ese sentimiento religioso que está tan presente en toda la obra. Pero también podríamos citar otros como pueden ser el individuo frente a la comunidad, el vicio contra la disciplina, las diferencias de clase, y también la industrialización.

Para concluir tengo que decir que he disfrutado mucho leyendo “Silar Marner”, además me parece una de las mejores novelas de la época Victoriana que he leído; y tras este segundo acercamiento a la obra de Mary Ann Evans, estoy seguro de que volveré a leer más libros de esta autora.

Reseña: Todo es posible de Elizabeth Strout

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Volver a encontrarse con la pluma de Elizabeth Strout es siempre una delicia, pocos son los autores que tan bien han sabido reflejar lo extraordinario del día a día, de lo cotidiano, de la vida en general; es por ello que cuando me decidí a leer “Todo es posible” ya partía con un sentimiento positivo y de alegría hacia el propio libro, sin embargo tengo que confesar que tras finalizarlo me he dado cuenta de que Strout es una de esas personas de las que me gustaría leer todos sus libros.

Al igual que muchos, yo llegué a este libro tras haber disfrutado de la última novela de la escritora de Maine, “Me llamo Lucy Barton”, y con la premisa de que en este libro conoceríamos a una serie de personajes que habían estado presentes en la vida de la familia Barton durante la infancia de Lucy.

En este libro que está compuesto de varias historias cortas o relatos, y que se podría decir que están todas relacionadas entre sí, nos encontramos con los dos hermanos de la propia Lucy, además de con otros vecinos de Amgash (Illinois). A pesar de que se podría decir que el tono general del libro no es para nada optimista ni alegre, en estos relatos encontraremos algunas situaciones cómicas y divertidas que harán que los lectores puedan llegar a simpatizar aún más con nuestros diferentes narradores.

Un aspecto que merece la pena destacar es esa especial sensibilidad que despliega la autora a lo largo de todo el libro, mostrándonos a sus personajes tal y como son con todas sus luces y sombras. Además de tratar temas como son el amor no correspondido, el paso del tiempo y la fragilidad de la memoria, triunfar en la vida a pesar de las dificultades, o la vida en la América profunda. Y todo ello amenizado con una prosa sencillamente deliciosa que hace que el lector quiera permanecer un poco más en esos escenarios que tan bien describe Strout en sus libros.

Para finalizar me gustaría decir que con este libro Elizabeth strout pone un punto final a la historia de Lucy Barton, y lo hace compartiendo muchos detalles que quedaron a medias en el primer libro; pero no debemos caer en la trampa de pensar que para poder disfrutar de este libro hemos de leer antes “Me llamo Lucy Barton”, porque son dos libros independientes y los dos muy recomendables por separados. Yo por mi parte estoy convencido de que quiero seguir leyendo más libros de esta gran escritora americana en los próximos meses.

 

Reseña: El jilguero de Donna Tartt

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Antes de empezar con esta reseña, me gustaría confesar que “El Jilguero” de Donna Tartt era un libro que a pesar de no tener ni idea de su trama o ambientación siempre lo tenía muy presente, especialmente desde que pude hacerme con un ejemplar propio en las navidades de 2016.

Sabiendo que el libro había sido galardonado con el Premio Pulitzer en el año 2014, y viendo su extensión de más de mil cien páginas, uno puede pensar que se trata de uno de esos tochos que tienen la cualidad de espantar a los lectores; pero con “El Jilguero” ocurre todo lo contrario, y en verdad estamos ante una historia muy popular y querida por lectores de todo el mundo.

En su tercera novela, Donna Tartt se pone en la piel de Theodore Decker, y lo hace llevándonos a una aventura continua que va desde su adolescencia hasta su vida adulta; este es un viaje que realizamos a través de sus penas, desgracias, adiciones, y obsesiones. Pero sobretodo rememorando uno de sus días más tristes, el día en que perdió a su madre en un atentado terrorista del que él pudo escapar con vida.

A pesar de que el protagonista de la novela es Theo Decker, también debemos destacar la importancia capital que juega el cuadro que aparece en la portada de la novela, que es una obra del pintor holandés Carel Fabritius llamada “El jilguero” del año 1654. El cuadro juega un papel muy importante, y además es un motivo recurrente en cada una de las cinco partes en las que se divide este libro; y sin revelar nada podemos decir que este pequeño cuadro es una de las obsesiones que perseguirán a Theo durante gran parte de su vida.

Una de las cosas que más llaman la atención acerca de Donna Tartt es su ética de trabajo, dedicando diez años a cada uno de sus libros, uno es plenamente consciente de la elección de palabras realizadas por la autora tanto a la hora de hacer una descripción, como a la hora de crear esos diálogos en los que parece que sus personajes cobren vida propia. De esta forma uno tiene la sensación de que está disfrutando de la obra de una autora única, que no tiene parangón en el panorama literario actual, y que de verdad puede ser citada como una de las mejores escritoras de su generación.

Volviendo a los personajes, me gustaría citar algunos que me parece que se quedarán conmigo durante los próximos años, estoy hablando de personajes que son clave a la hora del desenvolvimiento de la trama, así que intentaré ser lo más respetuoso posible con la misma. El primero de esos personajes es Pippa, y al igual que el propio Theo, nosotros como lectores sentimos esa fascinación que siente él hacia ella. y todo el misterio que la rodea. Luego está Boris, que es un personaje muy real, al que es imposible no tenerle un cariño especial. Y finalmente estaría Hobie que es realmente entrañable, y sirve como contrapunto a todos los excesos de Theo, una figura muy importante en la vida de nuestro protagonista. No me gustaría olvidarme de la familia Barbour y de Popchyk el perro.

Para concluir tengo que decir que me ha encantado este libro, desde el primer capítulo hasta el último. “El jilguero es un libro de mil ciento cuarenta páginas, que se lee como si de uno de trescientas veinte se tratase; la narración es perfecta en cuanto al lujo de detalles aportados por la autora, y el ritmo que varía a lo largo de la novela, siendo trepidante al comienzo y en el final, o más lento cuando estamos en Las Vegas. También me gustaría decir que tras finalizarlo, he empezado a pensar que este es mi libro favorito de entre todos los que he leído hasta la fecha, ha sido una autentica gozada poder sumergirme en el mundo de Theodore Decker, y vivir todas esas experiencias, y reflexionar acerca de esas preguntas existenciales que tan cuidadosamente ha ido plantando Donna Tartt en las páginas de su novela. Así que no queda otra que recomendar esta lectura a todos y todas los que aún no hayan leído a la escritora nacida en el estado Mississippi, y recordar que el próximo mes de Octubre se estrenará la adaptación cinematográfica de esta novela en la que participa la actriz australiana Nicole Kidman y el ídolo adolescente Ansel Elgort.

 

Reseña: En el camino de Jack Kerouac

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Me gustaría empezar diciendo que me hace especial ilusión escribir esta entrada, ya que se trata de una reseña de un libro que nunca pensé que leería, y que tras finalizarlo puedo afirmar que ha sido uno de los libros que más he disfrutado en lo que llevamos de 2019. “En el camino” de Jack Kerouc es sin duda alguna una de las obras cumbres de la generación beat, y uno de esos libros que han marcados a varias generaciones de lectores en todo el mundo desde que fuera publicado en el verano del 57.

Esta es una novela de viajes en carretera, locas aventuras viajando de costa a costa por los Estados Unidos de la primera mitad del siglo XX, pero sobretodo es una novela sobre la importancia de la vida y la juventud. Nuestros protagonistas son Sal Paradise (álter ego de Kerouac) y Dean Moriarty (Neal Cassady) dos buenos amigos que comparten una misma filosofía de vida y un gran amor por la música Jazz.

En mi humilde opinión, el éxito de este libro reside en tres pilares fundamentales de la narrativa contemporánea como son: las descripciones, los personajes y los diálogos. Podemos apreciar con todo lujo de detalles tanto la descripción de los lugares, como de todos los tramos del viaje de Sal Paradise, de una forma tan bien narrada que uno tiene la sensación de que también se encuentra haciendo autostop con nuestro narrador. Aunque sea un tópico, tengo que decir que los personajes que nos encontramos “En el camino” parecen tener vida propia, esto se explica porque de los más de cincuenta personajes que aparecen en la novela, la mayoría son personas reales y cercanas al autor, además de todas las personas que conoció durante sus viajes. Sobre los diálogos me gustaría decir que son realmente exquisitos.

En una novela marcada por su inconfundible estilo, son muchos los que se han fijado en los temas tratados para definir a la propia Generación Beat. El tema principal sería la alegría de vivir, este es un libro que contagia el entusiasmo de sus personajes al lector. También es importante el tema de la amistad, al igual que el de las relaciones personales. Otro de los grandes temas sería América y sus paisajes, y el contraste entre la vida en las ciudades y el mundo rural. No podemos dejar de mencionar las fiestas, con el uso de drogas y también una gran libertad sexual, especialmente en el viaje a México al final del libro. Y por último tenemos el tema de la desilusión de la realidad, algo que apreciamos durante todo el libro, ya sea en la relación entre Sal y Marylou o con el hecho de que Dean Moriarty nunca fuera capaz de encontrar a su padre.

A modo de conclusión, me gustaría decir que con este libro pongo fin a una deuda que tenía con la literatura estadounidense en general, y con la Generación Beat en particular; muchas veces se me presentó la oportunidad de leer este libro y por terquedad me negaba a hacerlo, este es un gran error que finalmente he podido corregir a tiempo. Obviamente considero que “En el camino” es uno de esos clásicos modernos que todo el mundo debería leer, su lectura nos llevará a visitar a una América que ya no existe, un estilo de vida poco aconsejable, con personajes con una moralidad discutible, pero también nos llevara a vivir una aventura épica llena de grandes reflexiones sobre la vida.

Reseña: Milkman de Anna Burns

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Hoy me gustaría escribir una reseña de un libro que he terminado de leer recientemente y me ha encantado. El libro en cuestión ha causado una gran impresión en el panorama literario anglosajón, con una gran acogida por parte de los lectores, y además ha ganado importantes premios como el Man Booker Prize en su quincuagésima edición. El libro del que estoy hablando lleva por título “Milkman” y está firmado por la escritora norirlandesa Anna Burn (Belfast, 1962).

En su tercera novela Burns nos lleva a una ciudad sin nombre en la que nuestra protagonista, “middle sister”, intenta vivir su vida de la mejor manera posible; pero la aparición de un misterioso hombre apodado “milkman” trastocará su día a día, tras establecerse el rumor de que ambos están manteniendo una relación. Ambientada en los años del conflicto armado en Irlanda del Norte (The Troubles), la tensión de esta complicada situación en la que se ve atrapada “middle sister” ira aumentado con el avance de la lectura.

Una cosa que me parece digna de comentar es el hecho de que en esta novela ni aparecen los nombres de los protagonistas de la historia, ni los lugares en los que se desarrolla la trama, en esta técnica empleada por la autora británica uno termina teniendo la sensación de que el caso aquí narrado bien podría servir como una fotografía para describir lo que era vivir en aquella irlanda de los años setenta. Pero no hemos de pensar que en este ambiente tan opresor nos lleva hacia una lectura depresiva, pues en realidad el libro está plagado de situaciones cómicas y ese humor tan fino y sutil típico de los habitantes de las islas.

Como se puede deducir lo importante de esta historia no son sus protagonistas, sino las reflexiones que estos se hacen sobre las grades preguntas de la vida como pueden ser la identidad personal, el amor, el desarrollo personal, en definitiva el significado de la vida, y todo a través de los ojos de una adolescente que está a las puertas de la vida adulta. Y esto es algo que podemos apreciar, especialmente, cuando nuestra narradora se encuentra en sus clases de francés.

Para concluir tengo que decir que Milkman es un libro con el cual he disfrutado mucho, una lectura que hace que el lector no pueda soltar el libro en ningún momento y eso a pesar de que no se trata de una novela plagada de acción, pero dadas las circunstancias uno tiene la impresión de que cualquier cosa puede ocurrir al pasar la página. Recomiendo este libro, no únicamente por que estoy convencido de que estamos ante un libro muy bien escrito, sino que además estoy seguro de que este es un tema muy interesante e importante, y además me parece que los escritores procedentes de la isla esmeralda tienen una magia especial que siempre termina apoderándose de sus historias.

Reseña: Guerra y Paz

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Guerra y Paz de Lev Tolstói no es uno de esos libros que uno lee por mero entretenimiento, sino que se trata de todo un desafió literario de más de mil trescientas páginas, en las que como lectores además de aprender varias y diversas lecciones sobre la vida, también descubriremos acontecimientos históricos claves en la construcción de la Europa que conocemos hoy en día.

Pero quiero aclarar que a pesar de que se puede considerar a este clásico de la literatura Rusa un desafió, la maestría del escritor nacido en Yásnaia Poliana (Rusia) nos deleita con el virtuosismo de su prosa durante toda la obra. Además he de decir que mi experiencia leyendo Guerra y paz durante los meses de Mayo y Junio fue realmente gratificante; y es que teniendo en cuenta que este mastodonte de las letras rusas está compuesto por quince partes y un epílogo la experiencia se hace muy relajada y amena. Sobretodo si tenemos en cuenta que cada parte se divide en pequeños capítulos, lo que facilita esa sensación de que cada día se han leído varios capítulos y que cada vez nos queda un poco menos para la llegar a la conclusión.

Algo a tener en cuenta antes de leer “Guerra y paz” es que durante la novela aparecen muchas partes en francés, e incluso algunas conversaciones en el idioma alemán. Es por ello que tal vez sea recomendable fijarse en si la edición tiene las notas correspondientes todas juntas al final del libro, o si las va incorporando según aparecen en el texto.

Una breve sinopsis de esta obra nos diría que esta es la historia de cuatro familias de la nobleza rusa, los Bezújov, los Bolkonski, los Kuraguin y los Rostov, quienes nos van mostrando como su mundo convulsiona ante la llegada de Napoleón y la La Grande Armée a la capital del imperio Ruso. Y en verdad aquí se encuentra el éxito de la obra de Tolstói, y se trata de esa perfecta mezcla entre los acontecimientos históricos y esos relatos estrictamente ficticios que nos ayudan a comprender plenamente como de traumático fue el hecho aquí relatado.

En este libro en el que aparecen un gran número de personajes, y en el que las tramas se van entrelazando unas con otras, hay algunos temas que resaltar por encima de otros.

El primero de ellos sería la guerra y la sangría que esta deja tanto en el pueblo Ruso como en el ejercito de Napoleón, y todas las penurias e injusticias que sufren los hombres comunes y corrientes que se ven arrastrados a estos conflictos bélicos.

Pero también se tratan temas más espirituales y religiosos, especialmente en los capítulos en los que nos encontramos a personajes como son la princesa María, Pierre a lo largo de toda la novela, y en menor medida con el príncipe Andréi que no se centra tanto en los aspectos religiosos pero sí en la búsqueda del sentido de la vida.

Sin olvidarnos del amor, ese amor que inunda la novela, y que está presente desde el principio de la misma hasta llegar al epílogo final. Pero que destaca, plenamente, en la historia de Natasha con el príncipe Andréi, en la que vemos todas las caras del amor, hasta encontrarnos, ya al final con el amor incondicional.

Y ya por último podríamos destacar el tema de las clases sociales, durante la novela nos encontramos con que nuestros protagonistas son aristócratas que pertenecen a grandes familias, ya sea de Moscú o de San Petersburgo, incluso aparecen como protagonistas dos emperadores como son Napoleón Bonaparte o Alejandro I; pero también nos encontramos con varios personajes que o son criados, o son campesinos (mujiks) que nos sirven para ver como era su forma de vida durante esta época y antes del final de la dinastía Románov.

Sin desvelar grandes aspectos de la trama, me gustaría comentar un par de cosas que me gustaron de esta novela. La primera de ellas es el personaje de Mijaíl Kutúzov, que llega a ser jefe de los ejércitos de la Rusia imperial una vez que Alejandro I decide dar un paso atrás; este es un personaje impresionante que nos presenta todas las contradicciones de la guerra y la parte más estratégica a la hora de preparara cada batalla y como esta afecta tanto al futuro de la nación como al presente del pueblo. La segunda es la historia de amor entre Sonia y Nikolái Rostov, incluyendo también como la llegada de Dólojov y la huida de Moscú afecta a estos personajes a los que uno no puede dejar de coger cariño. Y finalmente me gustaría comentar, lo bien escrita que está la escena de la muerte de Petya Rostov y como su familia, especialmente su madre, se entera de esta terrible noticia; es realmente sobrecogedor leer este pasaje e imposible no emocionarse.

A modo de conclusión me gustaría recomendar a todo el mundo este libro, y también animar a la gente para que le de una oportunidad a todos esos tochos que tienen por casa; libros que como este puede que te echen para atrás por su elevado número de paginas, pero que seguramente encierran grandes historias entre sus páginas. Guerra y paz no es una novela al uso, tiene muchos elementos de no ficción, y en ella se describen echos reales que todos conocemos, pero a pesar de ello me gustaría citar dos documentales que podrían funcionar muy bien a modo de acompañamiento, el primero sería “Napoleón. La campaña de Rusia, y el segundo es “Empire of the Tsars: Romanov Russia with Lucy Worsley” que como bien indica su título repasa varios siglos de la historia Rusa a través de sus gobernantes más conocidos.

Reseña: Un debut en la vida

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A sus cuarenta años, la doctora Weiss comprendió que la literatura le había destrozado la vida.

Antes de empezar a comentar lo mucho que me ha gustado este libro, me gustaría dedicarle unas líneas a su autora, Anita Brookner. Esta londinense nacida en 1928 fue una respetada historiadora británica que además ejerció como profesora en la prestigiosa universidad de Cambridge. No fue hasta 1981 que Brookner publicó su primera novela, algo que repetiría cada año durante los siguientes diecinueve años hasta completar un total de 24 libros publicados. A pesar de que tenía cincuenta y tres años cundo publicó este “Un debut en la vida”, el éxito le llego rápidamente y en 1984 era galardonada con el Premio Booker Prize por su novela “Hotel du Lac”.

Lo primero que me gustaría decir sobre este libro es que una de las cosas que más me ha llamado la atención es lo bien construidos que están los personajes, y a decir verdad en muchos momentos parece que tomasen vida propia y quisieran salirse de las páginas. En “Un debut en la vida” nos encontramos con unos personajes muy peculiares e interesantes, especialmente todos los integrantes de la familia Weiss.

Empezando con George, el padre, quien decide vender su librería de libros raros y vive atrapado en la infelicidad que le provoca su matrimonio. Helen, la madre, es tal vez uno de esos personajes difíciles de olvidar, actriz en horas bajas y que se pasa el día en cama sin prestarle ninguna atención a su hija. Luego tenemos a Mrs. Cutler, la sirvienta, manipuladora y despreocupada de sus tareas y quehaceres. Para terminar con este reparto de personajes tenemos a la abuela, que es uno de los personajes más normales y entrañables del libro, y el que más se parece a Ruth, a quien estaba muy unida.

Ruth Weiss, nuestra narradora, es una profesora universitaria que está escribiendo un libro acerca de los personajes femeninos presentes en la obra de Balzac, mientras reflexiona sobre su propia vida. Ruth es una persona que desde joven ha encontrado en la literatura un refugio en el que buscar modelos de los cuales aprender lecciones que aplicar a su propia vida, y es por ello que ha leído a todos los grandes escritores clásicos desde Flaubert a Dickens. Esta falta de amparo y control parental durante su juventud es algo que está muy presente durante esta novela, no se trata únicamente de la soledad de Ruth durante esta etapa de su vida, en la que prácticamente su única amiga Anthea se convertirá no sólo en su consejera, sino que también en una parte fundamental de la vida de nuestra protagonista.

Siguiendo el consejo de Anthea, Ruth emprenderá un viaje que le cambiara la vida, y aceptando una beca para estudiar en Paris, decide trasladarse a Francia; en este viaje Ruth conocerá a varias personas que le harán darse cuenta de que la vida no era aquello que ella leía en sus queridos libros, y en cierta manera no será hasta que se encuentre plenamente instalada en Paris que empezará a ser ella misma, y es que lejos de la sombra de su familia es cuando realmente empieza a vivir su propia vida.

Para ir concluyendo decir que este es un libro que nos pone el foco en dos luces que se van tocando durante el transcurrir de la propia novela, por un lado tenemos la historia de Ruth y su desencanto con la vida, y por el otro la de sus padres y el fracaso de su matrimonio. Brookner que trata de manera casi magistral temas como la tristeza y la soledad, o las consecuencias de la infancia en la vida adulta, también se permite incluir escenas cómicas en donde nuestros personajes demuestran que muchas veces las cosas más graciosas le pueden ocurrir a las personas más tristes. Este es un libro muy recomendable, que perfectamente se puede leer durante un fin de semana, pues su algo más de doscientas páginas te atraparan desde ese primer párrafo que se ha convertido en una de las citas imprescindibles para todos los amantes de los libros, y que te hará querer seguir leyendo durante todo el día y toda la noche.

Reseña: Villette de Charlotte Brontë.

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Para empezar este mes de noviembre he decidido escribir una reseña sobre mi ultima lectura del anterior mes, Villette, este es un libro que he disfrutado mucho y me parece que tiene muchas cosas para compartir.

Villette, publicado en 1853, es la última novela que escribió Charlotte Brontë, y es la tercera de un total de cuatro obras publicadas por la escritora inglesa, cabe destacar que en esta obra reencontramos temas que se podrían calificar como recurrentes en la obra de Charlotte, sin olvidar ese estilo de narración en primera persona que ya aparecía en su obra más famosa “Jane Eyre”.

La protagonista de Villette es Lucy Snowe, una mujer joven que trabaja como profesora de inglés en el colegio de Madame Beck, colegio al que ha llegado tras abandonar Inglaterra en búsqueda de una vida mejor; esta es una medida desesperada con la que nuestra protagonista busca encontrar un empleo que la ayude a ganarse la vida, y poder vivir de forma independiente de los pocos familiares o amigos que ha dejado en las islas.

El hecho de que Lucy Snowe sea huérfana, y no posea parientes que la puedan ayudar, es algo que marcará el carácter de este personaje. Especialmente si tenemos en cuenta que nuestra protagonista se marcha a la ciudad de Villette, un lugar desconocido para ella en donde tendrá que empezar de cero. Todo esto acabará provocando un efecto negativo en Lucy, quien al verse sola durante el periodo estival, llegará a sufrir un colapso nervioso, que, muy hábilmente, Charlotte Brontë utiliza para finalizar la primera parte del libro.

Tras una primera parte que sirve como introducción de los personajes, y que nos ayuda a conocer un poco más la vida de Lucy antes de tomar la decisión de dejar Inglaterra. En la segunda parte empezamos a ver como Lucy se va recuperando, en parte, gracias al descubrimiento de que su madrina también se había mudado al continente junto con su hijo; el hecho de tener a sus familiares cerca le dará nuevos motivos para vivir, y revolucionara su vida por completo.

Mientras que en la tercera y ultima parte, los familiares ocupan un papel menos importante, pues es durante este tiempo en el que vemos como Lucy se va convirtiendo en una profesora cada vez más integrada en la escuela de Madame Beck, y como empieza a surgir una amistad con otro de los profesores, Monsieur Paul Emanuel.

Temas que se tratan en esta novela son: la religión, especialmente el conflicto entre católicos (los habitantes de Villette) y protestantes (Lucy Snowe); el trabajo y la realización personal a través del mismo; la soledad y la depresión; el amor no correspondido; y las diferencias de clases en la época victoriana.

Muchos son los que tras leer Villette han trazado paralelismos con la propia vida de Charlotte Brontë, y los años que la escritora paso en Bruselas, lugar que le sirvió como inspiración para crear el reino de Labassecour, donde se encuentra la ciudad de Villette. Pero también es cierto que durante toda la novela se respira un ambiente misterioso, ya sea por la poca fiabilidad que presenta el personaje de Lucy Snowe como narradora, o por los elementos góticos que introduce de forma casual Charlotte Brontë en varios capítulos y que al final tienen una explicación bastante convincente para el lector.

Para concluir me remitiré a una cita de la gran George Eliot, quien recomendaba la lectura de Villette diciendo, “Villette is a still more wonderful book than Jane Eyre. There is something almost preternatural in its power.“. Obviamente, yo también recomiendo su lectura, pues en esta historia uno es capaz de llegar a ver el mundo con los ojos de un personaje tan singular y espacial como es Lucy Snowe. También me gustaría decir que a pesar de que la primera parte me pareció un poco extensa de más, al final ha sido la que más me ha gustado. Igualmente, tampoco podemos negar que el libro gana mucho con la aparición de Monsieur Paul Emanuel como personaje protagonista, regalándonos grandes momentos con Lucy, en el que los dos reflexionan sobre varios temas en unos diálogos que son realmente exquisitos.

Reseña: En el café de la juventud perdida

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Antes de ponerme a escribir esta reseña, he de decir que esta ha sido mi primera aproximación a la obra literaria de Patrick Modiano, escritor Francés que en 2014 ganó el Premio Nobel de Literatura. Además, teniendo en cuenta que se han traducido al castellano algo más de veinticinco de sus libros, he de confesar que mis expectativas con esta novela eran bastante bajas, porque realmente no sabía que me encontraría en estas ciento treinta páginas, pero de verdad que este libro encierra una historia que merece la pena.

Podría decirse que esta novela de Modiano nos traslada a una escena de otro tiempo, a ese París de la década de los sesenta, y es allí donde encontramos a nuestra protagonista, Jacqueline Delanque (también conocida como Louki), quien suele visitar el café Condé para  desconectar de los problemas de su vida.

Una vida, la de Louki, que nos es narrada por cuatro hombres, así que tenemos un narrador diferente en cada uno de los cuatro capítulos del libro, y en estos capítulos vamos descubriendo como la propia Louki  ha afectado la vida de estos hombres, además vamos averiguando más cosas relacionadas con su propia historia y su infancia y adolescencia en la ciudad de las luces.

Es gracias a esta técnica de usar diferentes narradores, y a pesar de que pueden ser considerados como narradores sospechosos o poco fiables, que nosotros como lectores vamos uniendo mentalmente cada una de las piezas que componen el puzle que es la vida de Jacqueline. Es así que, como si nos hubiéramos convertido en detectives privados, vamos descubriendo porque Jacqueline ha dejado de asistir al café Condé como solía hacer de costumbre.

Para finalizar decir que yo también he terminado sintiendo el embrujo de Louki, una persona que prácticamente vive sola en el mundo a excepción de una madre que no está presente en casa debido a su trabajo en el Moulin-Rouge, y como esto ha influido en sus conductas llevándola a escaparse de casa cada noche y más adelante a vivir una vida haciendose pasar por otra persona. En definitiva, esta novela trata muchos temas muy interesantes, como son por ejemplo, el poder de la memoria y la búsqueda de la identidad, ese París de los poetas y los artistas, el paso del tiempo, o la mujer como objeto de deseo. Pero en definitiva, en esta novela Patrick Modiano nos cuenta la historia de Jacqueline Delanque y si no eres capaz de conectar con este personaje tal vez “En el café de la juventud perdida” no sea una novela para ti.