Archivos Mensuales: septiembre 2020

Tres meses de verano en nueve libros

Ahora que ya han llegado las borrascas y parece que definitivamente tendremos que asumir el fin del verano, es momento de repasar esos libros leídos durante los meses de estío. Como muchos lectores sabrán es durante el verano cuando uno puede experimentar ese pequeño placer de la lectura al aire libre, y tengo que decir que en esta parte del mundo disfrutamos de ese equilibrio, casi perfecto, entre el sol y la sombra que hace que las tardes de lectura sean de lo más placenteras.

Cuentos y relatos:

Empezando este repaso de la mano de una de las grandes damas de la literatura estadounidense, como es Flannery O’Connor, quien además es una de las mejores cuentistas del pasado siglo. De esta gran autora leí una de sus obras más populares, “A good man is hard to find”, se trata de un cuento que me ha encantado, y seguramente no sea lo último que lea de esta autora nacida en Savannah (Georgia).

No logré encontrar la misma reacción con la lectura de “Pura Pasión”, un libro al que le tenía muchas ganas ya que nunca había leído nada de Annie Ernaux, la famosa escritora francesa ganadora del Premio Formentor en 2019. Sin embargo, no voy a tirar la toalla con una autora de la que sólo he escuchado buenas palabras.

Poesía con acento gallego:

Como no podía ser de otra manera, y a pesar de la situación actual, en este pasado trimestre también he tenido la oportunidad de seguir descubriendo nuevos poemarios, y para ello nada mejor que la plataforma creada por la red de bibliotecas públicas en donde podemos encontrar una gran selección tanto de los clásicos de la poesía gallega como las jóvenes promesas.

En esta ocasión seleccione dos libros de dos poetas que ya había leído previamente, pero de las cuales quería seguir leyendo más obras y de esta forma asegurarme de cuál era mi opinión al respecto. Y la verdad es que esta fue una de las mejores experiencias lectoras de todo el verano.

Los poemarios escogidos fueron “Dente de leite” de Arancha Nogueira, y “Os hemisferios” de María do Cebreiro; y a pesar de que fue el segundo el que más me gustó, puedo decir que cualquiera de estos dos títulos son muy recomendables.

Novela:

Sin perder esa conexión con la buena literatura gallega, tengo que mencionar la novela de Domingo VillarOllos de auga” como una de mis mejores lecturas en lo referente a la narrativa del género policial o de novela negra. Este tipo de obras en la que el protagonista es un inspector de la policía, es uno de los principales culpables de mi amor por la literatura, es por ello que no podía dejar escapar la oportunidad para descubrir los casos del inspector Leo Caldas, a pesar de que este libro ha estado esperando más de diez años en mis estanterías para ser leído.

Podría decirse que algo similar me ha ocurrido con “La conjura de los necios”, pero en este caso no han sido diez, sino doce, los años que esta gran novela escrita por John Kennedy Toole ha estado “olvidada”. Y obviamente, la palabra tiene que “olvidada” porque en este caso en particular ya había leído más de la mitad del libro antes de abandonar esta novela, que me ha encantado poder finalmente leer en este 2020.

Como todos sabéis, 2020 será un año difícil de olvidar, y para muchos será recordado por el movimiento en contra de la discriminación racial en Estados Unidos (Black Lives Matter), un problema endémico que James Baldwin supo reflejar a la perfección en su novela “El blues de Beale Street”. Baldwin es un escritor total, y su pluma siempre ha estado asociada a esa gran literatura que es capaz de resistir al paso del tiempo por su propia calidad; y esto es algo que podemos apreciar en esta novela que a pesar de haber sido publicada en 1974, bien podría parecer que estuviera narrando una historia actual.

Tampoco podía faltar ese tocho de casi setecientas páginas, que ya casi es sinónimo del verano de cualquier amante de la literatura. En este caso se trata de “La hija del sepulturero” de Joyce Carol Oates, una novela que he disfrutado mucho. Dividida en varias partes que corresponden a diferentes episodios de la vida de nuestra protagonista, vemos como hay dos ideas centrales que sirven como nexo de unión para cada una de estas partes en las que está dividida la novela, siendo la primera de esta ideas la de que el pasado nos persigue y siempre nos atrapa, y en segundo lugar tenemos la música como salvación. Una lectura imprescindible en la que descubriremos una preciosa historia de superación protagonizada por una madre y su hijo.

Y para finalizar, esa gran lectura veraniega que define tu año lector, ese libro que asociarás para siempre a un determinado año, esa novela que leíste en aquel verano; un honor que en esta ocasión recae en “Pastoral americana” de Philip Roth. Considerada por muchos como la gran novela americana, cualquier cosa que yo pueda decir se queda corta ante semejante obra maestra. Pero dejando de lado las palabras rimbombantes, tengo que decir que “Pastoral americana” es una novela sobre la vida misma, y aquí es donde está la clave de su éxito; Roth es capaz de reflejar a la perfección una realidad que atrapa al lector desde la primera página, aquí no hay ni trampa ni cartón, aquí hay sentimientos.

Bueno, esto ha sido todo por mi parte, un verano cargado de muy buenas lecturas, y libros que uno nunca dejará de recomendar.

Laura Marling at the Proms

He de admitir que Laura Marling es una de las pocas intérpretes actuales que he seguido desde el inicio de su carrera, y no hace falta decir que se trata de una carrera muy sólida que comenzó en 2007, y por el camino nos ha dejado siete álbumes de estudio que son una auténtica maravilla.

Son muchos los que opinan que la cantante inglesa es una de las voces de su generación, y que tanto su interpretación como su faceta de compositora la sitúan muy por encima de sus coetáneos. Sin embargo, Marling sigue siendo una desconocida para gran parte del público.

Es por ello que una actuación tan magistral como la ofrecida el pasado fin de semana en el mítico escenario del Royal Albert Hall pone de relieve todo el buen trabajo de Marling. Es innegable que la calidad de las producciones de BBC Proms es difícilmente superable; esa forma de acompañar a la intérprete, en esta ocasión por una sección de cuerdas (12 Ensemble), enriquece tanto las propias canciones como la experiencia del público.

El setlist para este recital tan especial estaba compuesto tanto por temas de su más reciente trabajo discográfico (Song for our daughter, Abril 2020), como por varios temas que reflejan esa evolución que la cantante ha experimentado a lo largo de los años. Todo ello dividido en tres segmentos, en los que los arreglos para la sección de cuerda los firma Rob Moose.

Con una puesta en escena formal y sobria que perseguía el poder llenar con música las pantallas de los telespectadores, y que nos ayudó a comprobar la fuerza e intensidad que Laura Marling pone en cada una de sus canciones, historias que uno puede llegar a sentir en su propia piel, y realmente se aprecia mucho mejor en el segmento en el que Marling está únicamente acompañada por su guitarra.

Para finalizar, y como decía anteriormente Laura Marling es una de las pocas cantantes actuales que considero que merece la pena escuchar, porque sus siete álbumes de estudio nos dan la imagen de una artista total, y es que tras varios años escuchando su música uno aprecia una evolución y empieza a reconocer esos temas sobre los que Marling quiere escribir. Y no me gustaría dejar de mencionar su maestría con la guitarra, algo que podría pasar desapercibido en una ocasión como esta en donde la orquesta de cuerdas de 12 Ensemble es protagonista principal, pero sin embargo la guitarra de Marling es realmente superlativa y brilla con luz propia.