Reseña: Granta – Los mejores narradores jóvenes en español, 2

Más información en la web de la editorial Candaya

Tengo que empezar esta entrada diciendo que en lo que llevamos de año he podido leer libros muy interesantes y de gran calidad literaria como pueden ser: “Cobiza” de María Reimóndez, “Los ojos cerrados” de Edurne Portela o “La ocasión” de Juan José Saer; pero también es cierto que no he leído ningún libro tan especial como “Los mejores narradores jóvenes en español, 2”, un libro en el que Granta ha seleccionado 25 autores nacidos a partir del 1 de enero de 1985, y que la editorial Candaya ha sacado al mercado el pasado día 12 de abril.

Este es uno de esos libros que al lector le ayuda a disfrutar al máximo de la experiencia lectora, primero porque ofrece la oportunidad de descubrir a nuevos autores y autoras, segundo porque nos ayuda a abrir nuestros horizontes como lectores y a conocer lo que se está haciendo en otros países, en tercer lugar al tratarse de un libro de relatos se fomenta una lectura relajada en la que solo tenemos que sentarnos y dejarnos atrapar por las historias que aparecen aquí recogidas, y finalmente porque este libro es una muy buena carta de presentación para jóvenes talentos que no solo son el presente sino que también son el futuro de la literatura en español.

Yo, personalmente, decidí acercarme a este libro antes de conocer los nombres y las nacionalidades de los autores y las autoras que aparecían en esta recopilación, y si digo la verdad lo hice movido por todas esas maravillosas personas que he conocido gracias al blog y que viven al otro lado del océano Atlántico, gente como Beat Books y Coremi, y me parece que este es un libro que tiende puentes y pone en valor el gran momento que los escritores que escriben en castellano están viviendo.

Pero tampoco voy a negar que un factor diferencial a la hora de acercarse a un libro como este es el poder conocer y leer a los escritores que aparecen entre esos 25 mejores escritores y escritoras jóvenes, así que me parece de justicia citarlos a todos por orden alfabético, primero de país y luego según su apellido. Argentina tiene tres representantes: Camila Fabbri (1989), Martín Felipe Castagnet (1986) y Michel Nieva (1988). Chile tiene dos representantes: Paulina Flores (1988) y Diego Zúñiga (1987). Por Colombia tenemos a José Ardila (1985). Por Costa Rica a Carlos Fonseca (1987). Cuba tiene tres representantes: Dainerys Machado Vento (1986), Carlos Manuel Álvarez (1989) y Eudris Planche Savón (1985). Por Ecuador tenemos a Mónica Ojeda (1988). España tiene 6 representantes: Andrea Abreu (1995), David Aliaga (1989), Munir Hachemi (1989), Cristina Morales (1985), Alejandro Morellón (1985) e Irene Reyes-Noguerol (1997). El representante de Guinea Ecuatorial es Estanislao Medina Huesca (1990). México presenta a cuatro autores como: Andrea Chapela (1990), Mateo García Elizondo (1987), Aura García-Junco (1989) y Aniela Rodríguez (1992). El representante de Nicaragua es José Adiak Montoya (1987). Por Perú tenemos a Miluska Benavides (1986). Y finalmente por Uruguay nos encontramos con el escritor Gonzalo Baz (1985).

Además me gustaría dedicarle unas líneas a esos relatos que más me han gustado. Y no se me ocurre una mejor manera que empezar por el primero, el que firma la escritora ecuatoriana Mónica Ojeda y lleva por título “Inti Raymi”, este es un texto muy potente, en el que uno puede sentir toda esa crueldad que un grupo de niños puede llegar a ejercer contra otro niño, además es un texto que tiene toques mágicos y misteriosos que me han gustado bastante. También es muy interesante el relato “Cápsula” del mexicano Mateo García Elizondo, un texto más reflexivo y pausado, en el que el autor nos propone ponernos en la piel de un criminal que tiene que pasar su condena encerrado en una cápsula espacial, en la que tendrá todo el tiempo del mundo para pensar en cómo ha terminado encerrado en aquella peculiar celda.

El cuento “Viajeras bajo la marquesina” del cubano Eudris Planche Savón me parece que tiene todo lo bueno que uno puede encontrar en esos libros sobre libros que tanto me gustan, y en este relato en el que dos chicas se encuentran en el tren, y una tiene un libro de Katherine Mansfield que le dejará a la otra para leerlo, de esta forma se va iniciando una especie de conversación entre las dos protagonistas del relato mientras comparten este viaje en tren. Otro relato en el que encontramos a dos protagonistas femeninas es “Mar de piedra” de la mexicana Aura García-Junco, en este caso se trata de una profesora que termina enamorándose profundamente de una alumna, una historia amor en la encontraremos elementos de misterio que estarán muy presentes a lo largo de este relato.

En “Nadie sabe lo que hace” de la argentina Camila Fabbri nos encontramos con un relato que reflexiona sobre la infancia y las relaciones familiares entre unas hermanas que van camino de la independencia familiar; y la relación que se da entre nuestra protagonista y su abuela materna cuando la familia se va a vivir a casa de la abuela, mientras los padres están en la fase final de su relación sentimental. También se trata el tema de la infancia en el cuento que presenta la andaluza Irene Reyes-Noguerol, un cuento que lleva por título “Niños perdidos”, en el que una madre bipolar que puede llegar a resultar aterradora para la hija, y como la enfermedad mental puede cambiar la vida de una persona, aunque a ojos de esa niña, siempre seguirá siendo su madre.

Dos cuentos que me han sorprendido mucho son “Wandaja” del autor ecuatoguineano Estanislao Medina Huesca, y “El color del globo” de la escritora cubana Dainerys Machado Vento. En el primero tenemos una temática más social, en la que el autor nos cuenta algunas de las situaciones que ocurren en su país, situaciones a las que una persona tiene que enfrentarse a diario u otras más peliagudas, pero me gusta porque al final tiene un toque cómico que funciona muy bien. También hay humor en “El color del globo”, pero aquí es más una crítica a esa modernidad que nos atrapa en ridículas situaciones que nos conducen a la pérdida de nuestra identidad.

Y para el final me he dejado los dos relatos que más me han impresionado. “Oda a Cristina Morales” de la galardonada con el Premio Nacional de Narrativa en 2019, Cristina Morales, este es el relato que cierra este volumen, y en él la escritora granadina relata varios casos en los que mujeres fueron capaces de responder con contundencia, y salir victoriosas, ante una serie de ataques físicos contra su integridad; para finalmente presentarnos el caso de la cuatro veces campeona del mundo de kick boxing, también llamada Cristina Morales, unas experiencias que dicen mucho sobre nuestra sociedad. “Días de ruina” de la mexicana Aniela Rodríguez, es un relato muy poderoso, intimista y que aborda un tema que funciona muy bien en el formato del cuento; y como se trata de un cuento bastante breve me parece que lo mejor que puedo hacer es no comentar nada más, pero recomendar a esta autora y este cuento que guarda en sus páginas sentimientos tan dolorosos pero tan humanos.

Para terminar me gustaría recomendar la lectura de “Granta – Los mejores narradores jóvenes en español, 2”, como dije anteriormente en un libro como este uno se encuentra con relatos que le gustan más que otros, pero esto no puede impedirnos el disfrutar de los veinticinco textos que aquí aparecen. Además me gustaría hacer una segunda recomendación, se trata de añadir una lista al final del libro, con cinco nuevos autores y autoras jóvenes de cada uno de los países seleccionados y de aquellos que no han logrado obtener representación, así de esta forma podremos crear una buena selección de autores que de verdad son muy recomendables.

Recensión: Silencio de Agustín Agra

Máis información na web de Galaxia

Silencio” de Agustín Agra, publicado por Editorial Galaxia no 2020, é un libro de relatos onde nos atopamos con oito relatos curtos nos que aparecen varios dos personaxes máis importantes do ámbito científico como poden ser como Newton, Galileo ou Copérnico. Trátase dun libro no que Agustín Agra desprega todo un sen fin de estilos e voces diferentes, o que axuda a que o lector poida sorprenderse e atopar algo diferente en cada un dos relatos, pero todos eles teñen en común esa gran débeda que a historia ten con estes xenios que foron quen de cambiar o mundo no que vivían. Uns relatos que segundo palabras de Agra están relacionados entre eles, algo que consegue grazas á figura de Alexander von Humboldt; e a pesar de que en “Silencio” repásase de forma moi rigorosa a vida deses grandes nomes da ciencia e o coñecemento, tamén atoparemos ficción para explicarnos a vida desas persoas que viviron e formaron parte de épocas moi diferentes ao mundo que coñecemos hoxe en día.

Un dos relatos que máis me gustou, pola maneira na que o autor decide contarnos esa historia é “O contador de chícharos”, un relato no que dous homes dialogan acerca dun terceiro, e o curioso deste relato non está no que están a falar, senón na sua identidade, os protagonistas deste relato non son outros que un par de monxes que coñecían en primeira persoa a Gregorius Johann Mendel, quenes comentan cousas sobre a súa vida, e sobre os experimentos que levou a cabo, e cal foi o motor da súa curiosidade científica.

Tamén temos que mencionar o cuarto e o quinto dos relatos que aparecen en “Silencio”. En “Transformismo” podemos gozar dun intercambio de correspondencia entre Charles Lyell e Georges Cuvier, cartas nas que mostran as súas diferentes visións á hora de tratar de xustificar cantos anos ten a terra que habitamos, e é ademais unha reflexión sobre a importancia da ciencia e a verdade. E este relato condúcenos directamente ao seguinte, “I think”, e enlazamos grazas a que o protagonista deste relato, Charles Darwin, levouse o segundo tomo de Principles of Geology de Charles Lyell á súa espectacular viaxe a bordo do HMS Beagle polo continente americano; unha viaxe coa que seremos testemuñas de como o que alí atopou cambioulle non só a vida, senón que cambiou a súa forma de entender a ciencia e a vida.

En “Impostura” nosa narradora será unha xornalista que ten que escribir un artigo sobre ciencia, e que desexa facelo sobre unha muller importante relacionado con ese mundo, primeiro rexeita varias ideas sobre personaxes populares, logo pensa en darlle voz a nomes menos coñecidos, pero ao final todo parece apuntar a Antoine Lavoisier, do que iremos repasando acontecementos importantes da súa vida e os seus descubrimentos e ideas no campo da química, para terminar reflexionado sobre o importante papel da súa muller, Marie-Anne Pierrette Paulze, nas investigacións de Lavoisier.

Mentres que en “Omne vivum” Louis Pasteur comparte cos lectores todas as dificultades atopadas no camiño de refutar a teoría da xeración espontánea, e o que o seu descubrimento podería supoñer para a sociedade científica daquela época, na que aínda non existía unha separación real entre fe e ciencia, e como a evolución científica pode ser utilizada tanto para dar luz as novas ideas das mentes máis brillantes, ou poden volverse contra dos investigadores que terán que afrontar un novo reto para tratar de levar a cabo as súas investigacións.

A modo de conclusión gustaríame recomendar a lectura de “Silencio” de Agustín Agra, porque trátase dun libro moi interesante, no que é obvio que houbo un gran traballo documental por parte do autor, pero que está en perfecto equilibrio co talento narrativo de Agra, quen nos comparte unha reflexión moi necesaria nas últimas páxinas do libro sobre o necesario de valorar a ciencia e o coñecemento en contra do ruído e a ignorancia.

Reseña: Los ojos cerrados de Edurne Portela

Más información en la web de Galaxia Gutenberg

Tengo que confesar que aunque no suelo leer muchos libros que tratan el tema de la Guerra Civil, ni la Segunda Guerra mundial, reconozco que podemos encontrar grandes historias ambientadas en esta época, es algo que me ocurrió al leer “Expiación” de Ian McEwan, y que ahora también he sentido al leer “Los ojos cerrados” de Edurne Portela (Galaxia Gutenberg, Marzo del 2021). Y tengo que decir que me ha encantado poder descubrir a esta gran autora con una novela tan maravillosa como esta.

En esta novela en la que nos encontramos con una serie de personajes de los que se nos cuenta sus vidas en el presente, a la vez que se intercalan relatos acerca de sucesos que marcaron sus vidas en el pasado, uno siente que va destapando poco a poco el misterio que rodea a Pueblo Chico y a sus vecinos.

También merece la pena mencionar que tanto Pueblo Chico como la sierra que forma parte de su entorno, y sin olvidarme de esa niebla que cubre el pueblo con su espesor y densidad en algunos momentos de la historia, son un personaje fundamental en este libro que lleva la firma de Portela. Las descripciones de estos lugares, pero fundamentalmente el impacto que estos tienen en los protagonistas de la novela nos deja entrever que la naturaleza además de hermosa también puede ser una amenaza, y un lugar que atesora recuerdos de nuestras vidas.

La Guerra Civil es el marco temporal en donde se sitúa gran parte de la trama, pero es cierto que también hay una parte en el presente, en donde nos encontramos con Ariadna y su pareja, quienes han decidido que cambiar la ciudad por un ambiente más agreste podría ayudarles y se han mudado recientemente al pueblo, y es gracias a sus excursiones al monte y a sus conversaciones con los vecinos que iremos descubriendo esos recuerdos del pasado que vuelven para señalar a Ariadna las cuentas que tiene pendientes con su pasado.

Otra cosa que me ha gustado de “Los ojos cerrados” es que además de los recuerdos, podemos encontrar otros temas tan interesantes como por ejemplo la amistad que se establece entre Pedro y Andresito, la culpa y el dolor, la violencia y como esta puede afectar tanto al que la ejerce como a la sociedad, la vida rural en un entorno natural, y la reparación para la memoria de las víctimas.

Y para terminar, me gustaría decir que no exagero si digo que en “Los ojos cerrados” de Edurne Portela me he encontrado con la mejor prosa que he leído en lo que llevamos de año, y es por ello que me parece que es muy recomendable la lectura de un libro que además de tratar un tema tan importante, lo hace con un estilo muy amable con el lector y que te atrapa desde el principio, y un lenguaje precioso, lo que nos garantiza varias horas de buena lectura. En mi caso tengo que comentar que he disfrutado mucho de esta lectura, incluso me atrevería a afirmar que he disfrutado desde la primera página y hasta de los agradecimientos que aparecen al final, en donde la autora comenta sus orígenes gallegos por parte de padre.

Reseña: La casa del tiempo de Laura Mancinelli

Muchas veces nos encontramos con libros que nos hacen viajar sin salir de casa, pero al leerlos nos sentimos como en un lugar conocido, y eso es lo que el lector encontrará en las páginas de esta maravillosa novela de Laura Mancinelli, que recientemente ha publicado Editorial Periférica, y lleva por título “La casa del tiempo”.

Esta historia se desarrolla en un pueblo italiano, en donde encontramos a nuestro protagonista, Orlando, un pintor que parece que ha perdido la inspiración, y que de repente se encuentra regresando al lugar que le vio nacer, y comprando una casa a la que está ligado emocionalmente. Con la ayuda de un buen amigo, como es Placido, quien dirige la fonda del pueblo, Orlando irá resolviendo los misterios que envuelven a esa casa, además de hacer varios descubrimientos sobre su propia vida.

Podemos pensar que en una novela que lleva por título “La casa del tiempo” la casa es un lugar central, pero con un protagonista como Orlando, que es una persona que ha perdido sus raíces, hemos de considerar que es ese pequeño pueblo Italiano lo que la autora quería poner de relieve; hay varias referencias acerca de las diferencias entre la gente de ciudad y la que vive en un lugar rural, con sus cosas negativas, pero también con momentos felices ligados a la infancia de nuestro protagonista.

Una cosa que me ha encantado es que Mancinelli decide contarnos también la historia de la propietaria de la casa, la maestra del pueblo, una persona fundamental en la vida del pequeño Orlando, y una mujer con un pasado lleno de dolor. Estos recuerdos del pasado, que iremos conociendo poco a poco, llenan la historia general con un toque melancólico, pero también ayudan a crear una atmósfera misteriosa en torno a la casa de la maestra.

Con una forma de narrar sencilla, que por momentos llega a ser hechizante, y un lenguaje delicado y poético, la autora nacida en Udine nos ofrece una novela en la que se exploran diferentes temas, temas como la amistad entre Orlando y Placido, los recuerdos y la memoria, el sentido de pertenencia, el amor no correspondido, lo que motiva nuestras decisiones, e incluso podemos encontrar el tema del ecologismo y el amor por la tierra.

A modo de conclusión, me gustaría recomendar “La casa del tiempo” de Laura Mancinelli, especialmente a aquellas personas que aprecian las historias sencillas que están bien construidas, y que atrapan a los lectores en sus páginas. Es cierto que esta es una novela que perfectamente se puede leer casi de un tirón, pero yo recomiendo aprovechar estas fechas para leerla, y disfrutar de lo leído, sin prisas y dejándose arropar por la prosa de Mancinelli. En este libro encontraremos una reflexión acerca de la casa, ese lugar que absorbe todo lo que pasa dentro de ella o a su alrededor, pero también viviremos ese viaje que hace uno para convertir una casa en un hogar.

Reseña: Los nombres propios de Marta Jiménez Serrano

Cuando uno se encuentra con un libro como “Los nombres propios” de Marta Jiménez Serrano, que recientemente ha publicado Editorial Sexto Piso, y lo primero que ve es que se trata de una historia de corte intimista, en la que se persigue la “búsqueda de la identidad, desde la infancia, adolescencia y juventud de la protagonista” y la autora trata de “encontrar una voz y una mirada sobre el mundo” (declaraciones extraídas de un artículo de Peio H. Riaño publicado en Babelia-El País el 5 de febrero de 2021), uno sabe que tiene que leer ese libro y dejarse llevar por la propuesta de la autora, y eso es lo que más me llamaba la atención de esta novela antes de leerla.

Los nombres propios” tiene cuatro partes bien diferenciadas, siendo la primera de ellas en la que se comparten recuerdos de la infancia, un ejercicio de memoria por tener presente esos momentos felices, los momentos en los que cuando uno crece y se junta la familia en la casa de los abuelos durante el verano. En esta parte nos encontramos con una niña pequeña normal, pero que tiene una amiga invisible llamada Belaundia Fu, lo que nos ayuda a conocer más al personaje de Marta, y además se van intercalando reflexiones sobre eventos del futuro, que sirven como contrapunto con la acción que el lector está presenciando en ese momento.

Luego se hace una exploración de ese primer amor adolescente, un período, el de la adolescencia, en donde aparecen las inseguridades, las inquietudes y la toma de decisiones. En esta parte la protagonista aprovechará para reflexionar sobre eventos pasados, pues nos habla desde la perspectiva que deja el echar la vista atrás, en un verano en el que no tenía pensado ir al pueblo, pero finalmente termina subida en el coche familiar para visitar la casa de los abuelos.

La tercera parte del libro está dedicada a la figura de abuela, y a la pérdida que supone su muerte, algo que apreciamos gracias a los recuerdos que la protagonista rememora, y somos conscientes de la importancia de la abuela en la familia, además de ser un ejemplo en el que mirarse para nuestra protagonista y una fuente de sabiduría. Además se nos describe esa vida de estudiante, con viajes y proyectos personales. Esta parte termina con un momento catártico, y la expulsión de Belaundia Fu, en lo que podríamos definir como una especie de reconocimiento interno de que la vida es un proceso de aprendizaje.

La última parte nos lleva a una vida en la que nuestra protagonista se enfrenta a la precariedad laboral, y también se trata el tema del desempleo entre jóvenes que tienen sueños e ilusión por tomar las riendas de su vida. Nuevamente vemos como las expectativas están enfrentadas a la realidad que vive Marta.

A modo de conclusión, me gustaría decir que lo que más me ha gustado de “Los nombres propios” es la revisión que Marta Jiménez Serrano hace del pasado, especialmente la relación entre abuela y nieta, algo muy bonito, y que muchos podemos sentir como un sentimiento conocido que hemos experimentado con nuestros propios abuelos. Además, también quiero destacar la honestidad de un personaje que tiene que tomar decisiones, y lo interesante de las reflexiones acerca de esas decisiones. En definitiva un libro muy recomendable, un libro sobre la vida, y un libro para sumergirse en sus páginas y tras la lectura dedicarle un tiempo a pensar en lo leído.

Reseña: Un amor de Sara Mesa

Son solo dos los escritores que he leído ininterrumpidamente desde que empecé a escribir en este espacio blog, uno de ellos es Ian McEwan, al que descubrí en 2017; y el otro nombre corresponde a una de las autoras del momento, me refiero a Sara Mesa, a quien también descubrí en aquellas navidades del 2017, y de la que recientemente he leído su última novela, “Un amor”, que publicó Anagrama en Septiembre del 2020.

En esta ocasión, Mesa, nos lleva a un pueblo conocido como La Escapa, en donde nuestra protagonista, Nat, ha decidido instalarse con el fin de iniciar una nueva etapa de su vida trabajando como traductora literaria. Un cambio de aires, que no será del todo apacible para Nat, quien encuentra problemas desde el primer momento, empezando con su desagradable casero, quien le regala un perro a su llegada, pero que se muestra menos dispuesto cuando aparecen los primeros problemas en la casa alquilada. Y como ocurre en esos lugares donde la gente se conoce de toda la vida, Nat tendrá una relación peculiar con sus vecinos de La Escapa, especialmente con Píter el hippie, Andreas el alemán, o la familia de ciudad que pasa allí los fines de semana.

Una de las cosas que más me gusta de Sara Mesa, y que también encontramos en “Un amor” es como la autora es capaz de construir una historia repleta de dilemas morales y momentos que hacen pensar al lector, con un número tan reducido de personajes, unas novelas en las que uno se mete en la piel de los personajes y llega a comprenderlos a pesar de todas sus aristas. Teniendo esto en cuenta es normal que en los libros de Mesa nos encontremos con una serie de temas que invitan al lector a hacer una profunda reflexión acerca de lo leído, temas como la incomodidad provocada por un ambiente hostil como el de La Escapa; la culpa que es un tema recurrente en la obra de la autora andaluza; el deseo; el conflicto entre las expectativas y la realidad; también aparece el tema del ecologismo; el huir de los conflictos; o la desconfianza y el engañarse a una misma.

Para concluir, me gustaría comentar porque recomiendo la lectura de “Un amor”; además de los temas ya mencionados, en esta novela podemos disfrutar del ritmo de la narración, la evolución de la historia, e incluso un el giro final que llena de emoción el último tercio del libro. Y en mi humilde opinión pienso que está es la novela de Sara Mesa que más he disfrutado, y es algo que me parece que también han experimentado más lectores en los últimos meses, ya que este libro viene de ser galardonado con el Premio Las Librerías Recomiendan, además de haber recibido el reconocimiento por parte de la crítica especializada al ser nombrado como el mejor libro de 2020 por Babelia – El País.

Recensión: XelArias. Palabra á intemperie.

Esta entrada está dedicada a un deses libros que paréceme merecen estar presentes cando nos atopemos realizando o repaso ao 2021; un ano que no literario está marcado polo feito de que lle dedicaran o Día das Letras Galegas a Xela Arias, e é debido a iso que esta entrada está dedicada a este marabilloso libro que leva por título “XelArias. Palabra á intemperie” e que recentemente publicou Baía Edicións, tratase dun libro asinado por Emma Pedreira e con ilustracións de Laura Romero.

Como moitos xa saberedes, o pasado día 22 de decembro a Real Academia Galega decidia adicarlle o Día das Letra Galegas a Xela Arias, sendo en certa maneira unha homenaxe moi merecida e que se estende a todo o ano 2021. Arias é unha figura moi presente, e un referente para as novas xeracións; o seu labor como tradutora, editora e poeta convertérona nunha das autoras máis populares entre os lectores. Cómpre non olvidar que foi en 2019 cando A Sega elixiu a autora lucense como Señora das Nosas Letras na VI romaría do Día das galegas nas Letras.

Poderiamos dicir que “XelArias. Palabra á intemperie” é unha homenaxe moi persoal que busca poñer en valor a figura de Xela Arias. Ademais dunha aproximación na que a autora quere tender pontes entre a poeta Xela Arias e o lector. E non podemos deixar de mencionar, a orixinalidade deste novo libro de Emma Pedreira, que é un exercicio de creación literaria moi interesante, e que consiste en escribir novos poemas pero empregando versos que aparecen nos diferentes poemarios que publicou a de Sarria.

Estou convencido de que este é un libro que pode ser unha oportunidade perfecta para achegarse á obra de Xela Arias, e ir descubrindo aos poucos a esta gran autora, é por iso que podemos considerar que este libro funciona como unha especie de carta de presentación, ou mellor dito como unha postal que se intercambian entre as dúas autoras.

Para concluír gustaríame recomendar “XelArias. Palabra á intemperie”, un libro que merece moito a pena, e co que lembramos a un dos grandes nomes da literatura escrita en galego. Tamén me gustaría dicir que a pesar de que non é a primeira vez que leo a Emma Pedreira, xa sexa prosa ou poesía, sempre teño a sensación de que estamos ante unha autora cunha imaxinación desbordante capaz de sorprender aos lectores cos seus libros. Ademais mencionar o gran traballo de Laura Romero cunhas ilustracións e colaxes que enriquecen a experiencia lectora. E felicitar a Baía Edicións por este precioso tributo a Xela Arias.

Reseña: Los Beat: poesía de la rebelión

Como muchos lectores, de vez en cuando, uno debe de hacer el esfuerzo de salir de su zona de confort, y siempre he pensado que una gran manera podría ser leer algo de poesía, esto es algo que he podido encontrar leyendo “Los Beat: poesía de la rebelión”, una antología poética dedicada a la Generación Beat cuyos autores y poemas han sido seleccionados por Margaret Randall y que recientemente ha publicado Valparaíso Ediciones. Sobre Margaret Randall debemos destacar que no sólo se relacionó personalmente con varios de los iconos Beats, como Allen Ginsberg, sino que además ella misma es una prolífica poeta. Otro dato curioso de Randall es que la neoyorkina fue la cofundadora de la revista El Corno Emplumado/The Plumed Horn, publicación en la que durante la década de los sesenta se publicó lo más relevante y vanguardista. Teniendo todo esto en cuenta, podemos decir que Randall es la anfitriona perfecta, y en su introducción disecciona el contexto social, cultural e ideológico que comparten todos estos poetas.

La Generación Beat surge a mediados de los cincuenta, siendo un grupo diverso de autores que tienen en común su inconformidad a los valores sociales establecidos en un ambiente opresivo que rechaza lo diferente, y esa disconformidad se manifestaba sin duda también hacia la literatura formal. Obviamente, todo esto causó un gran impacto en la sociedad estadounidense de la época, especialmente en la contracultura de los sesenta y el movimiento hippie. Su influencia cultural, sumado a su estilo de vida hedonista pero a la vez reivindicativo les hace fascinantes e icónicos, una fascinación que sentimos a día de hoy.

Algo que resulta interesante de la Generación Beat es el ritmo frenético de su poesía, su uso innovador del lenguaje, su estilo y forma y como sus poemas parecen haber sido creados para traspasar el papel y ser recitados de manera efusiva. Además de la presencia de poetas claramente reconocibles como Allen Gingsberg, Gregory Corso, Lawrence ferlinghetti, Gary Snyder o Jack Kerouac. Personalmente creo que también es importante destacar la presencia femenina en la antología con autoras como Diane di Prima, Hettie Jones, Joanne Kyger, Margaret Randall, Janine Pommy Vega o Patti Smith porque a menudo para la cultura popular en la Generación Beat las mujeres quedan en un segundo plano, como si no existieran o no fuesen tan relevantes, pero ahí están y esta antología es una buena oportunidad para reivindicarlas.

También quiero destacar algunos de los poemas que más llamaron mi atención de todos los que podemos encontrar en “Los Beat: poesía de la rebelión”, empezando por algunos de Lawrence Ferlinghetti como “La historia del avión” o “Espero”, y por supuesto Allen Ginsberg con la “Nota al pie de aullido”, “Kaddish”. Sin olvidarme de la poesía más alegórica, sensorial y naturalista de Gary Snyder, con “Bajo mi mano y mi ojo las montañas lejanas tu cuerpo”. También mencionar a Gregory Corso con “Matrimonio” o “Bomba”, y los poemas “En memoria de la radio” o “Ka’ba” de Amiri Baraka.

En cuanto a las poetas me gustaría empezar citando tres poemas de Diane di Prima como son: “Lilith de las estrellas”, “Soy una sombra” o “Para Amiri Baraka”. Además de los versos de Hettie Jones en “Lamento por una suicida turca, 22 años”, o los de de Joanne Kyger en “Palacio Nocturno”. Mencionar también esa visión actual y feminista de Margaret Randall en “2020”, y de Janine Pommy Vega en “¿De qué lado estás tú?”. Y una mención especial se merece el poema el “Séptimo cielo” de la popular cantante Patti Smith.

Para terminar, quiero recomendar “Los Beat: poesía de la rebelión” porque me parece que esta antología que nos presenta Valparaíso Ediciones es muy interesante tanto para introducirse en la poesía de la Generación Beat, como para ampliar el prisma de autores y autoras más allá de los más populares como Kerouac, Ginsberg y Burroughs.

Reseña: Victoria de Knut Hamsun

Son muchas las veces que nos encontramos con un libro que llama nuestra atención, pero es solo al terminar de leerlo cuando nos damos cuenta de la joya que hemos podido disfrutar. En este caso, podríamos decir que es bastante obvio que el nombre de Knut Hamsun siempre despertará una cierta atención, pues estamos ante un escritor que en 1920 fue galardonado con el premio Nobel de literatura, y un autor total que ha publicado más de quince novelas, además de varios libros de poemas, obras de teatro e incluso alguna que otra obra de no-ficción. Y tengo que decir que tras terminar de leer esta pequeña novela titulada “Victoria” pude ser plenamente consciente de que el noruego es uno de esos escritores que con su forma de narrar son capaces de hacer más con menos.

Debemos destacar que en “Victoria” se logra ese hacer más con menos porque esta es una historia bastante sencilla, una historia de un amor imposible entre dos jóvenes, pero obviamente es mucho más que eso. Además, debemos mencionar que a pesar de que estamos ante un libro de aproximadamente ciento veinte páginas Hamsun es capaz de explorar diferentes temas como pueden ser la diferencia de clases, las diferencias entre un mundo rural y la ciudad, el arrepentimiento, el saber afrontar las consecuencias de las acciones que tomamos, o el fracaso.

En esta novela somos testigos de una historia de amor entre el hijo del molinero, Johannes, y Victoria que es la hija del terrateniente de la zona. Se trata de un amor que a pesar de las diferencias sociales entre los dos protagonistas parece que está destinado a triunfar, y a lo largo de la obra tendremos varios acercamientos en este sentido, sin embargo también habrá momentos en los que los personajes parecen distanciarse. Esto llevará a Johannes a convertirse en un solitario, que por amor es capaz de transformar su vida, cambiar y convertirse en una persona que pueda parecer digna de Victoria; el único problema es que la familia de la joven tiene otros planes, y es que esperan que a través de un matrimonio ventajoso para la joven puedan salvar el honor de la familia.

Tengo que confesar que una de las cosas que más me ha gustado de esta novela han sido sus personajes, especialmente Johannes y Victoria. Él está muy ligado a la naturaleza, un lugar al que parece que siempre vuelve en los momentos más importantes de la novela. Mientras que Victoria es un personaje muy complejo y lleno de contradicciones. En otras palabras, se trata de personajes con muchas aristas, y esto es algo que ayuda al lector a entender lo que ocurre entre ellos, pues a pesar de que se trata de una historia de amor, el autor nos lleva a ese terreno de las reflexiones y los sentimientos, que al final son los que hacen mover la trama y deciden el destino de nuestros dos protagonistas.

Y para terminar, sólo puedo recomendar la lectura de “Victoria” de Knut Hamsun, obra publicada por Nørdicalibros y con traducción de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo, este es un libro perfecto para leer con tranquilidad, disfrutando de la historia y reflexionando acerca de lo que el autor nos va proponiendo en cada capítulo.

Reseña: Luz de febrero de Elizabeth Strout

Más información en la web de Duomo Ediciones

Hay ciertos escritores con los que uno es capaz de reconocer su estilo a lo largo de su obra, pero que aún siendo fieles a ese estilo son capaces de sorprender a los lectores con cada nuevo libro, y eso es exactamente lo que me ocurre cada vez que leo un nuevo libro de Elizabeth Strout. En esta ocasión el libro que he estado leyendo se titula “Luz de febrero” y lo podemos disfrutar en castellano gracias a Duomo Ediciones, quienes son los responsables de que volvamos a encontrarnos con un personaje tan peculiar y querido como es Olive Kitteridge.

Luz de febrero” es un libro de relatos, en donde encontraremos trece historias, en las que todas están ambientadas en el pequeño pueblo de Crosby (Maine), y en la que algunas están estrechamente conectadas entre sí. Muchas de estas historias están protagonizadas por Olive Kitteridge, y en otras Olive está presente de alguna forma; y esto es algo que nos ayuda a sentir ese ambiente cercano y familiar de un pueblo en el que todos sus habitantes terminan conociéndose.

A pesar de que las historias presentes en este libro nos presentan a diferentes personajes, que tienen sus problemas y reflexionan sobre su vida, podría decirse que en esta ocasión nos encontraremos con historias que tratan temas que encontramos en sus otras novelas como pueden ser la nostalgia, el efecto que las malas relaciones pueden tener en ciertas personas, el envejecer y ser consciente de ello, las diferencias entre la gente de pueblo y los que son de una gran ciudad, o como una persona puede ejercer un impacto en nuestra vida, y todo ello con un sutil y necesario sentido del humor.

Aunque es cierto que en este libro encontramos varias historias en las que Olive es la protagonista principal, y estás nos cuentan acontecimientos importantes de los últimos años de su vida empezando un nuevo capítulo junto a Jack Kennison. También encontramos otros personajes que hacen de este libro una experiencia lectoras más coral, por ejemplo en “Ayuda” conoceremos a Suzanne que tiene que volver al pueblo para resolver todos los detalles tras la muerte del padre, y lo hace en un momentos muy complicado de su vida. O la historia que da título a este libro “Luz” en la que se nos presenta al personaje de Cindy, una mujer que sufre una enfermedad y que compartirá varias charlas con Olive Kitteridge.

Sin embargo, hay una cosa que personalmente he podido apreciar mucho con la lectura de este libro, y que encontraremos en la parte final del libro. Cuando Olive, tras haber sufrido un infarto, se encuentra viviendo en una especie de residencia para ancianos, en donde conoce a una mujer llamada Isabelle, y juntas reflexionan sobre las decisiones del pasado que aún siguen presentes en su vida, esos recuerdos que siempre vuelven; y además supone el reencuentro de la autora con otros de sus personajes más queridos como son Amy e Isabelle.

Para concluir, me gustaría recomendar “Luz de febrero” a todos aquellos que se quedaron sorprendidos con un personaje tan especial y único como el de Olive, ya sea con la novela que ganó el Premio Pulitzer en 2009, y que también ha publicado Duomo Ediciones, o con la serie de televisión protagonizada por la actriz Frances McDormand. Yo no sé si Elizabeth Strout tiene pensado volver a escribir más historias con el personaje de Olive, pero debemos disfrutar las que tenemos publicadas porque de verdad que merece la pena sumergirse en la mirada de este personaje, y ser testigo del tratamiento de temas que el lector puede sentir como propios o incluso ha vivido en su propia piel. Es un libro sobre la vida, para aprender y reflexionar, pero sobre todo para dejarse atrapar por estos personajes tan maravillosamente cercanos y con tantas aristas y contradicciones que nos presenta Elizabeth Strout en sus novelas.