Archivo de la etiqueta: Joyce Carol Oates

Tres meses de verano en nueve libros

Ahora que ya han llegado las borrascas y parece que definitivamente tendremos que asumir el fin del verano, es momento de repasar esos libros leídos durante los meses de estío. Como muchos lectores sabrán es durante el verano cuando uno puede experimentar ese pequeño placer de la lectura al aire libre, y tengo que decir que en esta parte del mundo disfrutamos de ese equilibrio, casi perfecto, entre el sol y la sombra que hace que las tardes de lectura sean de lo más placenteras.

Cuentos y relatos:

Empezando este repaso de la mano de una de las grandes damas de la literatura estadounidense, como es Flannery O’Connor, quien además es una de las mejores cuentistas del pasado siglo. De esta gran autora leí una de sus obras más populares, “A good man is hard to find”, se trata de un cuento que me ha encantado, y seguramente no sea lo último que lea de esta autora nacida en Savannah (Georgia).

No logré encontrar la misma reacción con la lectura de “Pura Pasión”, un libro al que le tenía muchas ganas ya que nunca había leído nada de Annie Ernaux, la famosa escritora francesa ganadora del Premio Formentor en 2019. Sin embargo, no voy a tirar la toalla con una autora de la que sólo he escuchado buenas palabras.

Poesía con acento gallego:

Como no podía ser de otra manera, y a pesar de la situación actual, en este pasado trimestre también he tenido la oportunidad de seguir descubriendo nuevos poemarios, y para ello nada mejor que la plataforma creada por la red de bibliotecas públicas en donde podemos encontrar una gran selección tanto de los clásicos de la poesía gallega como las jóvenes promesas.

En esta ocasión seleccione dos libros de dos poetas que ya había leído previamente, pero de las cuales quería seguir leyendo más obras y de esta forma asegurarme de cuál era mi opinión al respecto. Y la verdad es que esta fue una de las mejores experiencias lectoras de todo el verano.

Los poemarios escogidos fueron “Dente de leite” de Arancha Nogueira, y “Os hemisferios” de María do Cebreiro; y a pesar de que fue el segundo el que más me gustó, puedo decir que cualquiera de estos dos títulos son muy recomendables.

Novela:

Sin perder esa conexión con la buena literatura gallega, tengo que mencionar la novela de Domingo VillarOllos de auga” como una de mis mejores lecturas en lo referente a la narrativa del género policial o de novela negra. Este tipo de obras en la que el protagonista es un inspector de la policía, es uno de los principales culpables de mi amor por la literatura, es por ello que no podía dejar escapar la oportunidad para descubrir los casos del inspector Leo Caldas, a pesar de que este libro ha estado esperando más de diez años en mis estanterías para ser leído.

Podría decirse que algo similar me ha ocurrido con “La conjura de los necios”, pero en este caso no han sido diez, sino doce, los años que esta gran novela escrita por John Kennedy Toole ha estado “olvidada”. Y obviamente, la palabra tiene que “olvidada” porque en este caso en particular ya había leído más de la mitad del libro antes de abandonar esta novela, que me ha encantado poder finalmente leer en este 2020.

Como todos sabéis, 2020 será un año difícil de olvidar, y para muchos será recordado por el movimiento en contra de la discriminación racial en Estados Unidos (Black Lives Matter), un problema endémico que James Baldwin supo reflejar a la perfección en su novela “El blues de Beale Street”. Baldwin es un escritor total, y su pluma siempre ha estado asociada a esa gran literatura que es capaz de resistir al paso del tiempo por su propia calidad; y esto es algo que podemos apreciar en esta novela que a pesar de haber sido publicada en 1974, bien podría parecer que estuviera narrando una historia actual.

Tampoco podía faltar ese tocho de casi setecientas páginas, que ya casi es sinónimo del verano de cualquier amante de la literatura. En este caso se trata de “La hija del sepulturero” de Joyce Carol Oates, una novela que he disfrutado mucho. Dividida en varias partes que corresponden a diferentes episodios de la vida de nuestra protagonista, vemos como hay dos ideas centrales que sirven como nexo de unión para cada una de estas partes en las que está dividida la novela, siendo la primera de esta ideas la de que el pasado nos persigue y siempre nos atrapa, y en segundo lugar tenemos la música como salvación. Una lectura imprescindible en la que descubriremos una preciosa historia de superación protagonizada por una madre y su hijo.

Y para finalizar, esa gran lectura veraniega que define tu año lector, ese libro que asociarás para siempre a un determinado año, esa novela que leíste en aquel verano; un honor que en esta ocasión recae en “Pastoral americana” de Philip Roth. Considerada por muchos como la gran novela americana, cualquier cosa que yo pueda decir se queda corta ante semejante obra maestra. Pero dejando de lado las palabras rimbombantes, tengo que decir que “Pastoral americana” es una novela sobre la vida misma, y aquí es donde está la clave de su éxito; Roth es capaz de reflejar a la perfección una realidad que atrapa al lector desde la primera página, aquí no hay ni trampa ni cartón, aquí hay sentimientos.

Bueno, esto ha sido todo por mi parte, un verano cargado de muy buenas lecturas, y libros que uno nunca dejará de recomendar.

En busca de la gran novela americana

Durante estos meses de Julio y de Agosto estaré leyendo sólo a escritores estadounidenses, en esta pequeña meta que me he marcado está el firme propósito de encontrar esa gran novela americana que trata de ilustrar la cultura de los Estados Unidos en un momento determinado de su historia.

Para alcanzar este objetivo he decidido seleccionar a cuatro autores diferentes, que a pesar de que casi se podría decir que comparten la misma generación, tienen en común ese deseo de escribir un libro que trate de dar respuesta a la pregunta de ¿qué novela nos explica a nosotros?

El primero del que me gustaría hablar es James Baldwin (Nueva York, 1924), un escritor neoyorquino muy conocido por ser un autor total capaz de escribir tanto ficción como ensayos, además de haber firmado alguna que otra obra teatral. Personalmente descubrí a este autor gracias al programa Página 2, en su sección de cine que conduce Desirée de Fez, en ella que discutían la adaptación cinematográfica de “El blues de Beale Street”, que en principio será el título que yo lea de Baldwin.

Y sin salir de la gran manzana nos encontramos con una de esas grandes damas de la literatura estadounidense como es Joyce Carol Oates (Nueva York, 1938), autora prolífica que no sólo destaca por su elevado número de publicaciones, sino que además lo hace por el gran nivel de las mismas. Con fama de escribir buenas novelas, Oates también se ha prodigado en otros formatos como el cuento. Sin embargo en esta ocasión me he decidido por uno de sus títulos más conocidos como es “La hija del sepulturero”.

Otro de esos grandes nombres que nos ha dado la literatura norteamericana es el de Philip Roth (Nueva Jersey, 1933), escritor que siempre solía formar parte de las quinielas para ganar el Premio Nobel de literatura, pero que a pesar de no haber sido distinguido con este reconocimiento, se podría decir que fue uno de los favoritos tanto de la crítica especializada como de los lectores. De Roth estoy leyendo su novela “Pastoral americana”, de la que por lo de ahora sólo tengo buenas palabras.

Y he dejado para el final “La conjura de los necios” de John Kennedy Toole (Nueva Orleans, 1937), un libro muy especial para mí, que empecé a leer en el verano de 2008 y nunca logré terminar. A pesar de que ya han pasado más de diez años, siempre he guardado este libro en un lugar destacado de mi estantería, sabedor de que era una lectura que tenía que finalizar por lo mucho que había disfrutado de aquellos capítulos leídos. Sobra decir que estoy deseando volver a encontrarme con esa exquisita pluma de Toole, y ese personaje tan peculiar y genial que es Ignatius Reilly.

Y me gustaría terminar recomendado estos cuatro escritores a todo el que quiera disfrutar de la buena literatura, además de enlazar un interesantísimo artículo publicado En El diario vasco acerca de la gran novela americana.

20 libros para 2020

IMG_20200124_114520

A pesar del retraso, tengo que decir que últimamente he estado pensando en los libros que me gustaría leer en este año, y para ello he elaborado una lista bastante interesante con una serie de objetivos que moldearán estas próximas lecturas. Estos objetivos están relacionados con lo que me gustaría que fuera mi vida lectora, apoyada en una serie de pilares que me definen y que también me ayuden a expandir mis horizontes.

Los grandes clásicos:

Siempre he sentido un gran respeto por esos escritores que han sido capaces de perdurar al paso del tiempo, y han logrado no solo obras que reflejaban la sociedad en la que vivían, sino que además han seguido siendo relevantes a pesar del paso del tiempo.

Un claro ejemplo sería Jane Austen, autora que por desgracia tengo un poco olvidada, pero de la que he disfrutado varias veces en el pasado. Otro ejemplo serían las hermanas Brontë, de las que aún tengo pendiente por leer un libro, se trata de “La inquilina de Wildfell Hall” de Anne Brontë y me gustaría leerlo lo más pronto posible ya que es un libro que no pude finalizar el año pasado y además en este 2020 se celebran los doscientos años del nacimiento de la autora inglesa. Otra de las grandes damas de la literatura inglesa es George Eliot, de la que me gustaría leer “El molino del Floss” una de sus obras más conocidas.

Dos autores más modernos que también me gustaría descubrir en este año son: F. Scott Fitzgerald y Mijaíl Bulgákov quienes curiosamente nos dejaron hace ochenta años. Del primero voy a intentar leer “El Gran Gatsby”, mientras que del segundo tengo pensado leer una de esas obras cumbre de la literatura Rusa como es “El maestro y Margarita”.

Sin olvidarnos de los autores y autoras contemporáneos:

Empezando con dos novelas nacionales que he elegido para este año: “Farándula” de Marta Sanz y “Canto yo y la montaña baila” de Irene Solà. Son dos novelas a las que les tengo muchas ganas, y que han ganado importantes premios en el panorama nacional como son el Premio Herralde de Novela (2015) y el Premi Llibres Anagrama de Novel·la (2019), respectivamente.

Pero también me gustaría aprovechar para encontrarme con autores que ya conozco y de los que he disfrutado recientemente, en esta categoría hay dos nombres que no pueden faltar nunca, ellos son Julian Barnes e Ian McEwan, dos de mis escritores favoritos, y de los que me gustaría ir leyendo todo lo que han publicado, y es por ello que tengo pendiente leer “La única historia” y “La ley del menor”.

Sin olvidarme de ese afán que no debe faltar en todo lector, me refiero al de intentar descubrir nuevos autores y nuevos libros. Mi descubrimiento personal será el de Philip Roth, un escritor del que nunca he leído nada, y que además ya me había propuesto leer el año pasado; de este célebre escritor estadounidense tengo un ejemplar de “Pastoral Americana” esperándome en mis estanterías. Otro de esos descubrimientos podría ser el de Joyce Carol Oates, autora de la que he leído un par de libros, pero con la que aún no me he estrenado en lo que se refiere a sus novelas, y es por ello que me gustaría poder dedicarle un buen par de semanas para leer con tranquilidad “La hija del sepulturero”.

Además como decía en el primer párrafo, este año estará marcado por una serie de desafíos, y uno de ellos es leer más literatura europea, una de mis grandes asignaturas pendientes. Para tratar de solucionarlo he decidido tirar de dos nombre de los grandes referentes de la literatura francesa más actual, uno de ellos es un viejo conocido como Patrick Modiano, y el otro es el de Annie Ernaux que fue distinguida con el premio Fomentor en 2019. Del primero me gustaría leer “Un pedigrí”, mientras que de la segunda me gustaría leer “Pura pasión” antes de saltar a sus novelas más de carácter autosociobiográfico.

Literatura Galega:

Es cierto que en los últimos años he leído bastante poesía de autores gallegos, sin embargo me parece que esto no es suficiente; y es por ello que en este año me gustaría vivir la experiencia completa leyendo no sólo más, sino que haciéndolo de una forma más completa.

El plan que he trazado en mi mente es bastante claro, leer a los grandes nombres de nuestra literatura como pueden ser CastelaoOs vellos non deben de namorarse” o Blanco AmorA Esmorga”, sin perder de vista a los autores más actuales que han estado publicando obras en gallego en los últimos quince años.

Es por eso que he anotado varios títulos de libros que me han llamado la atención, empezando por “Carrusel” de Berta Dávila novela elegida como la mejor obra de narrativa del pasado año, o “As Ramonas” de Ana Cabaleiro que refleja el rural gallego de una forma muy interesante, y “Ollos de Auga” de Domingo Villar un libro que he empezado hasta en dos ocasiones y que intentaré finalizar en 2020.

Todo ello sin olvidarme de la poesía.

Latinoamérica:

Al igual que ocurre con la literatura Europea, la literatura latinoamericana es otra de esas asignaturas pendientes, y a pesar de ser consciente de que esta literatura ha aportado mucho y ha enriquecido la literatura universal, he de reconocer que siempre me ha costado salir de mi pequeña zona de confort anglófona. Pero teniendo en cuenta la grata experiencia de El festival de las letras hispanoamericanas, tengo pensado repetir en este 2020.

Pero en esta ocasión voy a jugar sobre seguro con dos escritores que ya conozco, y además voy a seleccionar un tercer nombre de una escritora actual que será nueva para mí. Empezando con “La casa de los espíritus” de Isabel Allende, he de decir que este es un libro que recibí como regalo en el verano de 2010, y aún está esperando turno para ser leído. Luego me gustaría leer algo más de Gabriel García Márquez, y para ello he seleccionado “El amor en los tiempos del cólera”. Y para terminar tengo pensado leer “Los ingrávidos” de la mexicana Valeria Luiselli, libro que encontré por casualidad en la biblioteca y espero poder finalizar pronto.

Repaso literario al verano de 2018

Con esta entrada quería hacer una especie de resumen, recogiendo todas esas lecturas de finales de Junio hasta principios de este mes de Octubre, como se puede ver este repaso abarca el verano y también las primeras semanas del otoño. Estos han sido unos meses cargados de grandes libros, y llenos de historias que con total seguridad se quedaran conmigo durante mucho tiempo. En estos meses he podido descubrir nuevos autores y autoras, además de haber logrado hacer las paces con autores que no me habían logrado convencer en el pasado. En otras palabras, la experiencia lectora ha sido insuperable.

Empezando el repaso por esas novelas que han logrado dejar su huella, tenemos varios títulos muy recomendables, pero entre todos ellos sobresalen dos: “La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey” y “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez.

Tengo que decir que “La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey” es un libro que es, según mi opinión, prácticamente perfecto. Esta novela epistolar creada por Mary Ann Shaffer y Annie Barrows, es capaz de sacarte una sonrisa y emocionarte con las historias de los habitantes de la isla de Guernsey durante uno de los periodos más sombríos de la historia. Esa mima sensación de estar leyendo una historia perfecta la experimente en cada una de las páginas de “Cien años de soledad”; es cierto que es un poco lioso y confuso para el lector que los personajes vayan “heredando” los nombres de sus antepasados, pero también es igual de cierto que las últimas páginas que cierran esta maravillosa historia son una auténtica delicia.

Durante los meses de estío también he aprovechado para realizar un par de “viajes” literarios, además del proyecto personal ya comentado en el blog de El festival de las letras hispanoamericanas, también he abierto mis fronteras a un par de autores francófonos como son Patrick Modiano y Amélie Nothomb. Aquí me gustaría mencionar tres obras que son perfectas para leer en un fin de semana de playa o piscina, la primera de ellas es “El Túnel” de Sábato, “En el café de la juventud perdida” de Modiano y para terminar “El crimen del conde Neville” de Nothomb.

Aprovechando que a finales del mes de junio se estrenaba la adaptación cinematográfica de “Chesil beach”, me decidí por leer la obra original de Ian McEwan; este es, hasta la fecha, el tercer libro que he leído del genial escritor inglés. Mientras que “El ruido del tiempo” ha sido mi primer contacto con, el también inglés, Julian Barnes. Aunque los dos son libros que me han gustado mucho, tal vez “El ruido del tiempo” haya sido una lectura un poco más disfrutada, ya que esta “biografía” libre sobre la vida de Dmitri Shostakóvich ha sido una muy grata sorpresa para mí.

Igual de sorprendente ha sido una de mis lecturas más recientes, “Rey de picas”, novela de suspense e intriga firmada por la neoyorkina Joyce Carol Oates. Y como comentaba en el comienzo de esta entrada, también ha habido tiempo para reconciliarse con un gran autor como es Paul Auster; y con el que hace un par de años tuve una mala experiencia que ha sido “corregida” gracias a su novela “Un hombre en la oscuridad”, novela que a pesar de su comienzo lioso y un poco confuso, termina derivando en una de esas historias sobre la vida y de la que todos podemos sacar muchas y valiosas conclusiones.

Relatos: destacar dos colecciones de cuentos, y tres relatos de menos de 90 páginas.

La primera de esas dos colecciones de cuentos lleva el nombre de la galardonada con  el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2008, me refiero a Margaret Atwood y su “Asesinato en la oscuridad”; obra en la que tenía depositadas ciertas esperanzas a la hora de conocer un poco más a la escritora canadiense, pero que por desgracia no me ha ayudado en esa tarea (tendré que seguir leyéndola). Una sensación totalmente distinta es la que me produjo el finalizar “The missing girl” de Shirley Jackson; pues con sólo leer los tres relatos que aparecen en este pequeño libro uno queda totalmente prendado a la forma de narrar tan especial de la escritora de San Francisco. También escrito en inglés este “The break-through” de Daphne Du Maurier, pequeño relato que reflexiona sobre los avances científicos y que tiene reminiscencias de la literatura gótica.

Siguiendo con otra autora muy conocida, y reconocida tanto por los lectores como por la crítica, tenemos a la mexicana Elena Poniatowska con “Querido Diego, te abraza Quiela”, este es un pequeño libro que en apenas noventa páginas recoge una correspondencia ficticia entre los pintores Diego Rivera y Angelina Beloff; estas conmovedoras cartas nos muestran lo difícil que es la vida cuando las personas a las que amamos están ausentes.

Otra de esas gratas sorpresas ha sido el descubrimiento de Haruki Murakami, y esto ha sido posible gracias a “La chica del cumpleaños”, y ciertamente mi primera aproximación a la obra del aclamado escritor japonés no podría haber sido mejor. Este relato corto encierra varios pequeños misterios para los lectores, y todos nos preguntamos qué deseo habrá pedido nuestra protagonista por su vigésimo cumpleaños. Aunque para regalo el que nos hace el autor al final del libro, en donde aprovecha para repasar algunos de sus cumpleaños, además de permitirnos conocer algo más sobre su rutina. Libro ilustrado por la artista alemana Kat Menschik.

No-Ficción, Poesía y teatro.

En poesía tenemos tres poemarios que en líneas generales me han gustado, pero sin llegar a ser ninguna locura. Empezando por Dulce María Loynaz de quien leí dos obras, bastante breves, con motivo de El festival de las letras hispanoamericanas. Anteriormente había leído una colección de poemas realizada por un profesor de lengua y literatura que me dio clase cuando estudiaba bachillerato, en este libro se encuentran varios de los poemas más conocidos de la literatura española, de la gallega, así como de los principales poetas del otro lado del Atlántico. Finalmente, “Bailarás cometas bajo el mar” del cantautor de A Coruña, Xoel López.

En no-ficción aparecen una biografía y uno de los diarios más famosos de la historia de la literatura. En efecto, ese diario es el de Anne Frank, pero en este caso se trata de una adaptación que han realizado, en una forma de comic, Ari Folman y David Polonsky. Mientras que la biografía recoge la vida de la madre del escritor Richard Ford, un libro que, en pocas palabras y en mi opinión, no deja en muy buen lugar al escritor de Misisipi, especialmente tras leer como se comportó este ante la enfermedad de su madre.

En lo referente al teatro, tengo que decir he disfrutado mucho leyendo “El loco de los balcones” de Vargas Llosa, en esta obra se trata el tema de la amenaza que supone la urbanización sin control y sin respetar el legado cultural de los centros históricos de las ciudades; además de las relaciones personales entre nuestros protagonistas, un padre y su hija (huérfana de madre), una relación que irá evolucionando a lo largo de la obra.

Bueno esto ha sido, más o menos, todo lo que he leído durante este verano y las primeras semanas de otoño. Han sido meses de buenas historias y agradables sorpresas literarias.

Lecturas para las próximas semanas

books.jpg

Teniendo en cuenta que aún no tengo definido ningún plan de lecturas a largo plazo para estos meses que aún nos quedan de verano; he decidido escribir unas pocas líneas relacionadas con los libros que sí que tengo pendientes para leer durante este mes de Julio.

Con esta selección de títulos he intentado abrir mi abanico de autores y autoras, en verdad hay muchas autoras que merecen la pena en esta selección; y de esta forma descubrir nuevas figuras de las letras de países que se escapan a mi radar lector. Escritores de seis nacionalidades diferentes que tiene como nexo común que todos han nacido en el siglo XX y que con su prosa han sabido cautivar a millones de lectores.

Empezamos fuerte con todo un ganador del Premio Nobel como es Patrick Modiano, de este escritor francés he seleccionado una de sus novelas más exitosas como es “En el café de la juventud perdida”. Este será mi primer Modiano, pero si todo sale bien seguro que no será el último, especialmente porque su producción literaria abarca un periodo de cincuenta años. He de decir que tras haber leído las primeras cuarenta páginas estoy totalmente enganchado y queriendo descubrir más cosas sobre este enigmático personaje llamado Louki.

Pero si hablamos de escritores populares no podemos dejar de mencionar a la canadiense Margaret Atwood, la ganadora del Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2008 parece que ahora vive una época en donde está recogiendo todo ese reconocimiento merecido tras una larga carrera literaria. Carrera que nos deja entre sus grandes éxitos la popular novela “El Cuento de la Criada”; pero teniendo en cuenta que no me gusta nada ni las distopías ni la ciencia ficción, he decidido empezar con un libro de relatos titulado “Asesinato en la Oscuridad”.

Otro galardonado con el del Premio Princesa de Asturias de las Letras es el escritor estadounidense Paul Auster. Aquí he de confesar que mi relación con el de Nueva Jersey es lo que podría decirse problemática, pues partiendo de un gran respeto por la figura del escritor nacido en Newark, he de decir que la primera vez que me acerqué a su obra tuve que abandonar el libro por la mitad. Tal vez empezar por la “Trilogía de Nueva York” no fuera lo más recomendable, pero también recuerdo que cuando estaba en el instituto habían publicado dos de sus novelas, novelas que me habían llamado mucho la atención, siendo una de ellas la que tengo pendiente para la próxima semana “Un Hombre en la Oscuridad”.

Como he comentado muchas veces mi relación con los escritores estadounidenses siempre ha sido complicada, pero estoy seguro que con una autora como Shirley Jackson podré reconducir esta situación. Recientemente he estado leyendo, y disfrutando, su famoso relato “The Lottery”, así que ahora tengo muchas más ganas de leer los tres relatos que han recopilado en “The Missing Girl” los de Penguin para su nueva colección de bolsillo.

De esta colección también tengo muchas ganas de leer “The Break-throught” de la escritora inglesa, Daphne Du Maurier. Si no me equivoco esta es una pequeña novela se publicó por primera vez en 1971 en una colección que lleva por nombre “Not After Midnight”.

Obviamente no podía faltar un poco de poesía en este mes de Julio, mes de Julio en el que se celebra el Día de Galicia, así que en esta ocasión me he decantado por una de las más grandes figuras de la música gallega de los últimos años, Xoel López y su libro de poesías y letras de canciones que tanto éxito cosecho las pasadas navidades. Xoel es uno de mis cantantes nacionales favoritos, y me parece que la lectura de este libro es muy recomendable tanto para todos los fans de su música como los apasionados de la poesía. Yo ya lo he leído, así que al final de la entrada podréis encontrar una foto de una de las poesías que más me ha gustado de este “Bailarás Cometas Bajo el Mar”.

Y para ir terminado he seleccionado un libro de película, y uno que me hace especial ilusión pues tengo entendido que es un libro para todos los amantes de la literatura, el libro en cuestión es “La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey” de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows. Este libro estaba destacado en el hall de la biblioteca, precisamente con motivo del estreno de la película (19 de Noviembre en España), así que cuando lo vi allí no lo dude y me lo lleve conmigo.

Para concluir me gustaría nombra a dos autoras que me han acompañado estas dos primeras semanas del mes, estas son dos escritoras que han supuesto en descubrimiento personal, y ellas son Joyce Carol Oates y Amélie Nothomb. A Nothomb la descubrí gracias al programa Página 2; pero no fue hasta el pasado mes que me decidí a bucear en su extensa bibliografía, para empezar buscaba una novela reciente y a poder ser evitando las de carácter autobiográfico, y finalmente escogí “El crimen del Conde Neville” el cual disfruté desde el principio hasta el final. Con Oates he tenido una primera aproximación menos exitosa, y es que este relato titulado “El Primer Amor” es bastante perturbador, a pesar de que he disfrutado de la gran pluma de la escritora neoyorquina no he podido disfrutar de esta lectura tanto como me hubiera gustado, sin embargo me parece que se ha ganado una segunda oportunidad.

 

Xoel-lopez