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¿Dónde han dejado aparcadas las motocicletas los Arctic Monkeys?

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Tras esperar cinco años para poder escuchar las nuevas canciones de los de Sheffield, hoy nos encontramos con un nuevo disco llamado “Tranquility Base Hotel & Casino” que marca un punto de inflexión en su carrera, y en cierta manera establece una línea totalmente diferente con todo el material anteriormente realizado por la banda liderada por Alex Turner.

Es innegable que el cambio de sonido, dejando de lado los solos de guitarra y aparcadas las motocicletas, supone una madurez artística para un grupo que ya lleva varios años consolidado a nivel internacional. También parece que así de repente el propio Turner se haya acordado que él proviene del Reino Unido, y ha decidido renegar de esas influencias yanquis tan presentes en su anterior álbum “AM”.

En una reciente entrevista con la BBC, el líder del grupo explicaba que el punto de partida de este “Tranquility Base Hotel & Casino” había sido justamente sentarse al piano para componer, no sólo las melodías sino que también unas letras que fluyen a la perfección con cada nota presente en este nuevo y esperado álbum.

En dicha entrevista también se comenta la evolución que con el paso de los años el carácter del propio Turner ha ido experimentado, y de cómo se convirtió en un cantante lleno de confianza, y mostrando sobre el escenario un carisma que parecía oculto en su primera etapa (2005-2007).

Obviamente las expectativas tanto de la crítica como la de los propios fans del grupo eran muy altas con este nuevo lanzamiento discográfico, y en muchos casos se han sobrepasado todas las expectativas puestas en este sexto álbum de Arctic Monkeys;  por lo de ahora tengo que reconocer que las pocas reseñas que he leído en la prensa tradicional han sido muy positivas, al igual que lo ha sido mi primera impresión tras escuchar el disco esta mañana.

Hablando de las canciones, este disco parece seguir un tema lirico que se plasma en las once canciones que forman parte de este álbum, y esto es algo muy importante a la hora de poder escuchar este disco en su totalidad sin tener esa sensación de que hay canciones que no encajan o sobran, algo que si ocurría en “AM”.

Sobre mis canciones favoritas, yo me quedo con cinco: empezando por “Four out of Five” que viene a ser el “single” o ese primer tema que presentaban el pasado diez de Mayo en el Tonight Show de Jimmy Fallon. Seguido por “One Point Perspective” que es el segundo tema del disco, y tiene un ritmo muy disfrutón. Otra canción que también merece ser destacada es la que da nombre a este álbum “Tranquility Base Hotel & Casino” en donde la suave voz de Turner se funde con acordes de guitarra y de piano de una forma magistral. Lo mismo ocurre en “Science Fiction” y hay que mencionar que este es un tema muy presente durante todo el disco. Y para terminar esta recomendación he elegido “She looks like Fun”, pues a pesar de estar muy lejos del sonido de sus predecesores este es un tema que tiene reminiscencias de la anterior etapa.

En definitiva, nos encontramos ante un disco más pausado, más maduro, con ese toque de post-punk y una cierta influencia de la música Jazz. Algo más de cuarenta minutos que sirven para que los de Sheffield comiencen una nueva etapa en su carrera, y lo hacen avanzando con paso firme y en la buena dirección, pues todos sabemos que repetir una y otra vez la misma fórmula nunca ha sido una opción para este grupo.

 

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2018, el año de Arctic Monkeys

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Ahora que falta poco más de un mes para que los de Sheffield publiquen su nuevo y esperado álbum, me parece el momento más apropiado para repasar una carrera que nos ha dejado dieciséis años y cinco álbumes que ciertamente marcaron a toda una generación.

Estos cuatro chicos del sur de Yorkshire (Inglaterra) revolucionaron la escena musical allá por 2006 con una maqueta, que llevaba por nombre Who the Fuck Are Arctic Monkeys?, maqueta de apenas cinco temas en la que ya dejaban bien claras sus intenciones de recuperar el rock de guitarras.

Pasaron los años y el grupo pronto se estableció como uno de los líderes de ese movimiento alternativo británico que tanto gustaba a los jóvenes; con una mezcla de rock urbano y medios tiempos sus dos primeros álbumes los consagraron como los dignos herederos de los héroes (caídos) del Britpop.

Para evitar estancarse en el éxito, el grupo se tomaría un merecido descanso, y bajo la influencia de Josh Homme su sonido ganaría más matices y referencias que los llevaría definitivamente a convertirse en el grupo que son ahora. Así que podemos considerar su tercer álbum, Humbug, como el punto de inflexión en la carrera de Arctic Monkeys.

De este tercer álbum publicado a finales de la pasada década, podemos decir que a pesar de mantener esas baladas lentas que tan bien le vienen a la voz de Alex Turner, también tenía un Rock and Roll de guitarras más estridentes y melodías más pesadas y sombrías.

 Es por ello que el lanzamiento de su cuarto disco, Suck It and See, dejó a tantos fans desconcertados, pues no seguía la línea continuista de su antecesor y tampoco era un dulce retorno a esos gloriosos orígenes.

Pero la gran sorpresa llegaría en 2013 con un nuevo álbum, AM, que sin duda alguna es un mensaje claro de la dirección que el grupo quería llevar, con un sonido más actual, y salvaje. Combinación que los acerca cada vez más a ese estilo más agresivo en el que los afilados riff de guitarras se mezclan con unos ritmos machacones de batería y bajo.

Este cambio de estilo, también conllevaría asociado un cambio de estilo, y además un despertar simbólico de la estrella de Rock que habitaba en el interior de un Alex Turner, quien desde entonces parece más liberado (como muestra su discurso en los BRIT Awards 2014) y consciente de su papel como cantante de un grupo que domina la escena musical a nivel global.

Lo que nos vamos a encontrar en este nuevo disco aún no lo sabemos (se desconoce la fecha o el nombre del mismo); pero teniendo en cuenta todos los precedentes estoy seguro que los de Sheffield nos van a volver a sorprender, y seguro que nadie se va a quedar indiferente ante un lanzamiento tan esperado como este.

Franz  Ferdinad vuelven con Always Ascending

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Always Ascending de Franz  Ferdinad es un claro ejemplo de eso que suele decirse que muchas veces dar un pasa atrás, nos puede servir para avanzar dos; y es que en este quinto disco los escoceses se rescuentran con ese sonido más electrónico que tanto éxito les dio en su celebrado tercer álbum. Y parafraseando al título del álbum podemos ver como la banda liderada por Alex Kapranos ha sabido avanzar en la dirección adecuada a pesar de la salida del grupo de Nick McCarthy, quien decidía distanciarse de Franz Ferdinand para dedicarse a hacer música con su esposa.

Este nuevo disco de estudio ha estado marcado por la entrada de los dos nuevos integrantes (Julian Corrie y Dino Bardot), que no solo han ayudado a enriquecer el proceso creativo; sino que además han sido de gran ayuda para volver a conectar con ese sonido más bailable sobre el que se cimenta buena parte del éxito de este grupo. Se podría decir que con estas canciones se establece una vuelta a esas canciones pegadizas con ese sonido tan inconfundible de los de Glasgow.

La estructura del disco nos deja dos partes bien definidas. La primera de esas partes es la que tiene esa carga pesada de sintetizadores que podría decirse que ha sido influenciada por su tercer álbum Tonight; y correspondería a las cuatro primeras canciones incluyendo la pista que da título al álbum y la sorprendente “Finally”.  De estas cuatro es justamente Finally la que más me gusta, tal vez sea una de las mejores canciones del disco, y es que como digo tiene una sonido muy fresco y actual, y la letra transmite un mensaje muy positivo (Finally I found my people. Found the people who were meant to be found by me. Finally, finally, finally I’m here, in my place…).

En la segunda parte nos adentramos en este terreno del medio tiempo que tan bien le sienta a la voz de Kapranos, y aquí nos reencontramos con ese tipo de canciones que tan bien Franz Ferdinand han sabido combinar en sus anteriores trabajos discográficos, así que ninguna sorpresa en esta parte en las que uno simplemente puede relajarse y distraerse en una letras más elaboradas y un sonido que según palabras del propio Kapranos es más europeo. De entre todas estas canciones yo me quedo con: The Academy Award y con el tema que cierra el disco Slow Don’t Kill Me Slow.

Otras canciones que merece la pena destacar es la reivendicativa Huck And Jim de la que destacan tanto ese riff de guitarra del principio como unos coros en el estribillo que le dan un toque muy especial. También me ha gustado mucho Glimpse of Love, y es que en esta canción se puede apreciar claramente la influencia del grupo estadounidense Sparks con el que los escoceses se juntaron en 2015 para crear el supergrupo FFS. Además no me gustaría terminar esta entrada sin mencionar la que para mí es la mejor canción del disco, Feel the Love Go, que es sin ninguna duda una canción 100% Franz Ferdinand, y que sirva como prueba ese videoclip que sigue el canon estilístico de los de Glasgow.

En definitiva Fran Ferdinand están de vuelta, y además lo hacen con un disco perfecto tanto para los que no conocen al grupo, como para todos aquellos que como yo los llevan siguiendo desde 2004.

Led Zeppelin: los verdaderos dioses nórdicos.

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Cuenta la leyenda que en el Londres de la Posguerra había un joven que tocaba la guitarra con un arco de violonchelo, y los privilegiados de presenciar tal hazaña no daban crédito ante un sonido que pocos antes habían escuchado. Este joven se llamaba James Patrick Page, y tras pasar cuatro años tocando como músico de estudio, un buen día se le presento la posibilidad de unirse a uno de los mayores grupos de la historia del Rock, los Yardbirds.

Muchos no estarán de acuerdo con esa afirmación de que los Yardbirds fueron uno de los mayores grupos de la historia, pero poniendo las cosas en su contexto tenemos que  decir que Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page fueron los guitarristas principales de este grupo que a mediados de los sesenta alcanzaba el éxito en la escena más ácida y psicodélica. A este grupo llegó un Page con veintitrés años y con la firme intención de hacer de los  Yardbirds un grupo a su imagen y semejanza.

Para que los Yardbirds pasaran de ser un grupo de moda, a ser una banda capaz de dominar la escena londinense como antes habían hecho los Beatles o los Rolling Stones, Page tenía que hacer cambios, empezando por los miembros del grupo. Así que con el apoyo de su buen amigo Chris Dreja empezaron a buscar un cantante, y podemos decir que la búsqueda fue todo un éxito porque el elegido fue un muchacho de veinte años llamado Robert Anthony Plant quien además les recomendó a su compañero de banda (Band of Joy) el batería John Henry Bonham. El último en llegar fue el bueno de John Paul Jones quien llegaría para reemplazar a Dreja como bajista, pero su capacidad para tocar varios instrumentos, lo acabarían convirtiendo en uno de los miembros del grupo más apreciado por los fans.

Hasta aquí que tenemos los datos de cómo fue la génesis o el nacimiento del grupo de Rock que domino la década de los setenta, datos y sucesos que están al alcance de todo el mundo, pero en esta entrada no quiero hacer un copia, redacta un poco y pega de la Wikipedia; mi intención es explicar cómo estos cuatro chavales se convirtieron en el grupo más influyente de su generación.

Para explicar el fenómeno Led-Zeppelin tenemos que ir directamente a su música, a sus cuatro primeros álbumes, esos que llevan por nombre números romanos hasta el número tres y un cuarto álbum que no tiene título. Al escuchar sus dos primeros álbumes podemos apreciar dos cosas; la primera sería un gran respeto por la música del delta del Mississippi, ese blues más puro alejado del blues de ojos azules que aún tocaban algunos de sus coetáneos, y otra cosa que podemos notar es que este grupo quería tocar más alto, más fuerte y más rápido que cualquiera otra banda. De la combinación de estas dos nace lo que podemos denominar como el sonido Zeppelin, presente en canciones como “Good Times Bad Times” o “How Many More Times” del primer disco, o “Whole Lotta Love” y “Heartbreaker” ya del segundo.

Y como si fuera acorde con el cambio de década, Led Zeppelin en 1970 empezó un coqueteo con la música folk británica, algo que quedaría plasmado especialmente en el tercer álbum de los londinense, y también alguna que otra referencia en el cuarto disco. Esto es algo difícil de creer para todos y todas aquellas que empiecen a escuchar este tercer álbum, en el que nos encontramos con una canción como “Immigrant Song”, que podemos decir sin miedo a equivocarnos no tiene nada de folk y está más en sintonía con el sonido de otros grupos de la época como Black Sabbath o Deep Purple, pero pasados esos dos minutos y veintitrés segundos iniciales el leitmotiv cambia completamente a un sonido más intimista y acústico marcado por la guitarra española, la mandolina o incluso el banjo. Las canciones en más representativas de ese viraje al sonido más tradicional serian “Gallows Pole”, “That’s the Way” o mi favorita “Bron-Y-Aur Stomp” (tema que Plant dedica a su querido perro, Strider).

Como decía anteriormente también podemos encontrar ese sonido más folkie en su cuarto álbum, más concretamente en temas como “Going To California” o “The Battle Of Evermore”. Pero siendo justos este es un álbum que la gente recuerda por tres grandes canciones como son “Stairway to Heaven”, “Rock and Roll” o “Black Dog”, tres de sus canciones más conocidas y escuchadas; pero a mí me gustaría aprovechar esta oportunidad para dar más visibilidad a otros cortes de este superlativo álbum que tal vez no sean tan populares, empezando con una de mis favoritas como es “Misty Mountain Hop”, o la exótica “Four Sticks” y sin dejar de mencionar “When The Levee Breaks” con la que se cierra uno de esos discos que marcaron una época y que obviamente está entre los más vendidos de la historia.

Tras un éxito tan abrumador como el cosechado en apenas tres años de carrera, y varias extensas giras por casi todo el planeta, muchos podríamos llegar a comprender que tanto Page como Plant pudieran pensar en tomarse unas vacaciones, pero ni mucho menos, y tras un breve descanso el grupo volvía al estudio y en 1973 publicaban un quinto trabajo discográfico, que a pesar de mantener ese sonido Led-Zeppelin sí que empezaba a insinuar un cambio de tendencia y una apertura de influencias. Sirva como ejemplo la experimental “No Quarter” en la que la podemos disfrutar de un solo de John Paul Jones al teclado, o que decir de “D’yer Mak’er” con un toque muy Reggae, pero como se puede ver en “The Ocean” sin traicionar nunca ese sonido que tan bien los caracterizaba, el sonido de una voz desgarrada, la guitarra afilada de Page y una batería machacona.

A mitad de década, más concretamente el veinticuatro de Febrero de 1975, Led Zeppelin lanzarían, el que sin saberlo sería su gran último álbum, “Physical Graffiti”. Toda una apuesta a todo o nada, en un disco doble de casi noventa minutos de Rock, folk, blues y country, en el que tenemos a un grupo tocando a su mejor nivel. Este es un álbum especial por muchos motivos, porque al estar dividido en dos disco de vinilo con cuatro caras, esto te da la oportunidad de que puedas dejarte llevar en los solos sin la preocupación del tiempo, y por otro lado con este sexto trabajo decidieron de forma muy acertada darle una segunda oportunidad a canciones que desgraciadamente no habían podido incluir en su previos álbumes. No puedo dejar de mencionar canciones como: “Trampled Under Foot” en la que cada uno de los integrantes es capaz de destacar sin eclipsar a sus compañeros y así crear una canción llena de matices; lo mismo ocurre en “Kashmir”, aunque sea la voz de Plant y la guitarra de Page lo primero que nos llame la atención, no podemos dejar de escuchar esa poderosa sección rítmica que formaban Jones y Bonham, en “In My Time of Dying” nos encontramos con una versión de un góspel tradicional en la que el slide guitar pues en cierta nos demuestra lo lleno de recursos que estaba un Jimmy Page que con treinta y un años estaba en la cúspide de su carrera y era considerado por muchos el mejor guitarrista de la historia.

Justo al año siguiente, y recuperando las buenas tradiciones del comienzo de su carrera, Led Zeppelin sorprendía a todos sus fans con “Presence”, un disco que podría decirse es incluso más duro que sus anteriores lanzamientos, pero este es un disco que por desgracia no tenía la consistencia de sus predecesores. Yo creo que estos dos cambios tuvieron que estar motivados por el accidente de tráfico en el que se vio implicado el cantante Robert Plant. De este disco sólo se salvan dos canciones, eso sí estas dos perfectamente podrían estar entre sus tres mejores canciones, y son “Nobody’s Fault But Mine” y “Achilles Last Stand” canciones que ya formarían parte del setlist de sus conciertos hasta el final de la banda en 1980.

Si tenemos en cuenta que “Coda” es un disco que se hizo con la finalidad de poder disolver el grupo y aprovechando antiguas grabaciones, hemos de decir que “In Through the Out Door” es el último álbum de Led Zeppelin, y como disco no está mal, pero obviamente está muy lejos de ser uno de sus mejores álbumes. Este disco está repleto de canciones con unas melodías pachangueras en la que los sintetizadores han sustituido a las guitarras. De la quema sólo se salvan “All my Love” e “In The Evening”, siendo esta ultima la mejor del disco y uno de esos temas en los que si podemos encontrar esos elementos tan característicos que definen el sonido de Led Zeppelin.

Bueno esto ha sido todo, un pequeño repaso a la carrera de uno de mis grupos favoritos, y es que no debemos olvidar que en este 2018 Led Zeppelin cumplirá cincuenta años, medio siglo de Rock and Roll, y es que fue justamente el veinticinco de octubre de 1968 cuando daban su primer concierto bajo el nombre de Led Zeppelin, y me gustaría dedicarles otra entrada en esa fecha tan especial.

Los 10 mejores discos de 2017

Esta es una entrada en la que me gustaría repasar los que yo considero que han sido los mejores álbumes publicados en este año 2017 al que ya le quedan unos pocos días para terminarse.

Agoraphobia – Incoming Noise. Me vais a permitir que empiece este repaso con el producto local, sí, uno de esos grupos Gallegos que no tienen nada que envidiarle a ningún otro grupo. Además en este caso sé exactamente de lo que estoy hablando, pues he tenido la suerte de poder ver a Agoraphonia en directo y no en una única actuación, sino que en dos ocasiones. Este grupo formado por cuatro chicas de Boiro se mantiene fiel a su estilo en esta segunda entrega en la que destacan temas como: “É unha opinión“, “Rainbows” o mi canción favorita “Karlova“.

Marika Hackman – I’m not your Man. Yo descubría a Marika gracias a aquel maravilloso Podcast que presentaba Laura Marling, creo recordar que se llamaba Reversal Of The Muse, y tras escuchar sus opiniones sobre las mujeres que trabajan en la industria musical decidí explorar su discografía y en ella encontré canciones de corte folk. Pero en este I’m not you Man no encontraréis nada de eso, y es que este es un álbum marcado por ese sonido más pop independiente, y tengo que decir que este es un disco que me ha convencido.

Vetusta Morla – Mismo sitio, distinto lugar. El último trabajo discográfico de los madrileños, ha recibido una gran acogida tanto de los fans como por parte de la crítica especializada, y es que tras tres años de espera la gente tenía ganas de Vetusta Morla. Este es un grupo que también he podido ver en directo, y aunque ya han pasado unos cuantos años, tengo que decir que estoy convencido de que es uno de los mejores representantes de la música española. Mis favoritas de este disco son: “Consejos de Sabios“, “La vieja Escuela” y “Deséame suerte” que fue escogida como single de presentación de este gran disco.

Arcade Fire – Everything Now. Confieso que en este disco tenía puestas muchas esperanzas y mis expectativas tal vez eran más altas de lo que de verdad correspondía a un álbum en el que los canadienses de Arcade Fire han tratado de repetir la misma fórmula de sus dos anteriores trabajos, y es por ello que tras escucharlo de principio a fin se nota un poco deslavazado y con falta de cohesión entre las canciones. Pero no me malinterpretéis este “Everything Now” está plagado de grandes temas que estoy convencido que sonaran muy bien en directo, temas como por ejemplo: “Signs of Life“, “Electric Blue” o “Good God Damn“.

Wolf Alice – Visions of a Life. Este segundo lanzamiento discográfico de los londinenses supone un paso adelante en la consolidación de un proyecto musical que aún sigue creyendo en el Rock de guitarras, y he decir que ver la evolución del grupo liderado por Ellie Rowsell ha sido bastante emocionante. Como suele pasar en la mayoría de los casos estos segundos lanzamientos, suelen estar acompañados de largas giras que sirven para presentar el nuevo álbum, y estoy convencido de que en los escenarios y tocadas en directo estas nuevas canciones incluso sonaran mejor.

Mark Lanegan – Gargoyle. Antes de nada he de reconocer mi incompetencia a la hora de ordenar estos últimos cinco discos, empezando con un “Gargoyle” que bien podía estar en el número 1, y condicionado porque en estas restantes posiciones se sitúan intérpretes a los que les tengo mucho aprecio. Dicho esto, me gustaría comentar esas cosas que convierten este último trabajo de Mark Lanegan en uno de los mejores discos del 2017; empezando por la voz del de Seatle. La voz de Lanegan es inconfundible, y ya sea en sus colaboraciones con Queens of the Stone Age o Isobel Campbell el bueno de Mark siempre termina apoderándose de la canción. Segundo el sonido del disco es actual, trepidante y sobretodo tiene ese sello inconfundible de los discos hechos para soportar el paso del tiempo. Tercero, y esta ya es una razón más personal, este es su mejor disco en solitario, y ya sé que es muy ventajista por mi parte hacer una afirmación de este calado, pero de los más de veinticinco años de carrera en solitario y tras diez álbumes es ahora cuando estamos disfrutando de la mejor versión de Mark Lanegan. De este álbum yo me quedaría con estas tres canciones: “Blue blue sea“, “Beehive” o “Emperor“.

Queens of the Stone Age – Villains. El séptimo de los californianos, es uno de esos discos que bien podría definir una carrera, ya que en el encontramos todos los elementos que se repiten una y otra vez en la carrera de este grupo como pueden ser las guitarras estridentes, los riffs pegadizos y ese sonido pesado marcado por el uso de los pedales de distorsión en el que la voz de Josh Homme pone el contrapunto perfecto. Este “Villains” es un disco de cuarenta y ocho minutos, y nueve canciones, en el que muchas de ellas pasan de los cuatro minutos de duración; pero que al escucharlo se te va a hacer corto, o eso es lo que me ocurre a mi cada vez que lo estoy escuchando y al llegar al último tema ya estoy pensando en volver a empezar a escucharlo otra vez.

En tercera posición. Sueños y Pan de Xoel López. Como os avance a principios de mes, este nuevo álbum del Gallego Xoel López es uno de los mejores discos del año. Este disco recoge todas esas influencias que tras el paso de los años han ido apareciendo en los anteriores álbumes del genial cantautor coruñés. Este es un disco que tengo que admitir que me gusta bastante, y no sólo por el hecho de que yo también sea gallego, sino que estamos hablando de uno de los mejores representantes de la música española y de un disco como Sueños y Pan que da gusto escuchar desde el principio hasta el final, es un disco muy completo.

Segunda posición para Laura Marling y su Semper Femina. Poniendo en perspectiva la meteórica carrera de la de Hampshire nos encontramos con una de las mejores voces del nuevo folk británico, que con apenas veintisiete años ha publicado seis álbumes de estudio; y que en 2011 ganaba su primer Brit Awards en la categoría de mejor cantante solista femenina. Ahora con este “Semper Femina” tal vez pueda sumar su primer premio Grammy al cual ha sido nominada dentro de la categoría de mejor disco de folk, aunque lo veo un poco complicado sobre todo si tenemos en cuenta el hecho de que los otros nominados son discos de estilos tan diferentes como el Country o el estilo Americana. Bueno sea como sea, “Semper Femina” es un gran disco que merece la pena escuchar, y como digo siempre Laura Marling es una persona que ha ido mejorando con cada uno de sus trabajos discográficos y eso se puede apreciar en canciones como: “The Valley“, “Don’t Pass Me By” o “Nothing, Not Nearly“.

Primera posición y mejor disco de este años 2017: Low in High School de Steven Patrick Morrissey.

Ciertamente lo nuevo de Morrissey es genial, sublime, fantástico o superlativo, lo podemos decir con todos los sinónimos que se nos ocurran, pero la verdad es que este “Low in High School” es un disco perfecto. Morrissey es una persona que muchas veces genera más noticas por sus polémicas, aunque cada vez que se decide a publicar un nuevo disco, la crítica se vuelve loca y su legión de fans lo celebra (o tal vez era al revés).

El antiguo líder de The Smith se embarcó en este proyecto en solitario allá por el año 1988 (el 14 de Marzo se cumplirán 30 años de la publicación de “Viva Hate”), y hemos de decir que mal no le ha ido durante estos años. Pero con “Low in High School” yo tengo la sensación de que este es su mejor disco, obviamente me parece mejor que el anterior “World Peace Is None of Your Business”, y me recuerda un poco a “Years of Refusal” especialmente en lo referente al apartado musical. Las letras siguen siendo tan comprometidas como siempre y el bueno de Moz sigue cuestionado todo aquello que no le gusta, sirva como ejemplo la misma portada de este álbum. A mí me es imposible elegir una canción que pueda destacar de este disco, pero os dejo un enlace a la lista de reproducción del álbum que tan inteligentemente han creado en YouTube para promocionar el nuevo disco, ya sabemos que una de las razones por las que Morrissey abandonó al sello discográfico Capitol fue la mala o mejor dicho nula promoción de “World Peace Is None of Your Business”.

Metric en 10 canciones:

Me gustaría que esta entrada nos sirviera como un pequeño repaso a la discografía del grupo canadiense de electrorock liderado por la cantante Emily Haines y el guitarrista James Shaw. También mMe gustaría resaltar el increíble hecho de que tanto Emily como James estudiaron en la prestigiosa Juilliard Music School de Nueva York, allí Emily estudiaba canto y James piano. Afortunadamente un buen día sus caminos se juntaron y fruto de ese encuentro nació uno de los grupos actuales que mejor representan a Canadá por el mundo adelante.

  • Youth Without Youth: publicado en 2012, este fue el single promocional del quinto álbum del grupo llamado “Synthetica“. Podría decirse que este es uno de sus temas más populares ya que hasta la fecha es la canción que más tiempo ha permanecido en el número 1 de las listas de éxitos en Canadá en lo referente a Rock Alternativo.
  • Dead Disco: Esta es una canción que me gustaría destacar de su primer disco, y comparándola con la anterior, podemos apreciar ese sonido más independiente que tan bien define el sonido de los primeros años del nuevo siglo. “Old World Underground, Where Are You Now?” consiguió un disco de oro en Canadá o lo que es lo mismo vendio más de 50.000 copias.
  • Gold Guns Girls: Esta es una de mis canciones favoritas de este grupo; perteneciente a su celebrado álbum “Fantasies“, para muchos este es un disco en el que podemos escuchar a un grupo diciéndole al mundo, esta es nuestra mejor versión y a partir de ahora las cosas sólo van a ir a mejor. Y ese espiritu es algo que realmente está presente en canciones como esta.
  • Black Sheep: este tema seleccionado para formar parte de la banda sonora de la película “Scott Pilgrim vs. the World” es un claro ejemplo de lo anteriormente dicho, con un sonido más potente y ya completamente alejados de esa etiqueta indie, Metric se consagran como un grupo de primer nivel gracias a esta canción.
  • The Shade: esta es una canción que nos deja ver ese sonido más de sintetizadores y experimental que también forma parte de lo que Metric representa como banda. The Shade fue el primero de los cinco singles que sirvieron para promocionar su último lanzamiento discográfico “Pagans in Vegas” en donde claramente se apuesta más por el lado más electrónico.
  • Twillight Galaxy: A pesar de que Metric es un grupo que se cartacteriza por el matrimonio perfecto entre los sintetizadores y las guitarras eléctricas, sorprende y mucho lo bien que suenan algunas de sus canciones interpretadas de la forma más básica posible, acompañando a la voz de Emily únicamente de un guitarra española.
  • Synthetica: la siguiente estrofa de esta canción puede servirnos para ilustrar a la perfección la forma en la que Metric entiende la música; “Hey, I’m not Synthetica, I’ll keep the life that I’ve got”, nos viene a decir que no puedes intentar ser lo que no eres, y has de mantenerte fiel a ti mismo y ser lo más natural posible.
  • Cascades o lo que es lo mismo la versión más futurista de los canadienses; quienes en esta ocasión incluso han aplicado el sintetizador a las voces. Pero no hace falta alarmarse por ello, tengo que deciros que habiendo escuchado “Pagans in Vegas al completo, esta Cascades es una canción que mantiene una idea de unidad con el resto de temas que forman este álbum.
  • Monster Hospital: es otra de esas canciones que todo buen fan de Metric tiene entre sus favoritas; esta canción perteneciente al album “Live it out” se hizó muy popular debido a su vídeoclip, en el que se intenta mostrar la realidad de aquellos que sufren trastorno por estrés postraumático. Además esta canción tiene un claro mensaje en contra de la guerra.
  • Help I’m Alive: probablemente esta sea la canción que yo escogería para mostrarle a una persona que nunca ha escuchado a Metric, y no sólo porque fue la canción que me ayudo a descubrir a los canadienses, sino porque además después de escucharla es probable que se quiera seguir escuchando ese fantástico disco que es “Fantasies“.

Bueno, esto es todo por mi parte, una selecta selección de diez canciones para intentar resumir una carrera de casi veinte años, y es que en 2018 se cumplen dos décadas del lanzamiento de su primer EP llamado “Mainstream“. No sé si ya conocíais la música de Metric, pero yo nunca me cansaré de recomendaros sus tres últimos álbumes (Fantasies, Synthetica y Pagan in Vegas), para mí son unos discos de referencia y perfectos para escuchar en cualquier ocasión.

Sueños y Pan, lo nuevo de Xoel López

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Coincidiendo con el hecho de que este pasado jueves mi tocayo Carlos del Amor dedicó unos minutos en el telediario a promocionar el nuevo disco de mi paisano Xoel López, me he decido a escribir unas líneas sobre Sueños y Pan o el que muchos ya consideran el mejor disco del año.

Pero antes debemos hablar un poco sobre Xoel López, por si hay algunas personas que no lo conozcan. Xoel es un cantautor, músico y poeta nacido en la ciudad galega de A Coruña. Con una trayectoria de más de veinte años y catorce álbumes publicados  que lo consagran como uno de los nombres propios de la música española en la actualidad, y también un artista muy querido a ambos lados del Atlántico.

Yo a Deluxe lo descubrí hace ya diez años, cuando en 2007 publicó Fin de un viaje infinito que aún a día de hoy es uno de sus discos más celebrados, y es que está lleno de grandes canciones. Pero no fue hasta el año pasado cuando tuve la oportunidad de ir a verlo a uno de sus conciertos, y creerme que ha sido de los mejores artistas que he visto sobre un escenario.

Tanto me impresiono, que tras verlo a finales de Abril en el FIV, que es un pequeño festival que se organiza en Galicia; decidí que tenía que volver a verlo, así que aprovechando que la gira de despedida de su anterior álbum Paramales pasaba por Galicia, decidí volver a verlo pero en esta ocasión en un concierto más intimista y en acústico.

Centrándonos en este Sueños y Pan tenemos que decir que es un disco que está compuesto por diez temas, dos de ellos cantados en Galego, y en el que se puede apreciar una cierta continuidad con sus dos anteriores trabajos (Atlántico y Paramales).

Este es un álbum que empieza con cuatro canciones con mucho ritmo, y con la presencia de esos toques cariocas, que el herculino tan inteligentemente ha incorporado a su sonido. De estas cuatro canciones yo me quedo con la canción que abre el disco, Jaguar especialmente por esa colaboración con el popular gaitero galego Budiño que le da un toque muy especial a la canción.

Pero este álbum también supone la vuelta de Xoel a Madrid, ciudad a la cual le dedica una canción. Madrid, la capital de España, es donde tienen establecido su domicilio y es una ciudad con la que además se siente muy identificado. Este precioso homenaje llega en la quinta canción y en ella además de su letra yo resaltaría esa harmónica.

Y como no podía ser de otra manera, este disco no tiene una sino dos canciones cantadas en Galego, y en ellas nos muestra sus dos registros. El más tierno y pausado en Durme, que es una nana o canción de cuna que fue componiendo mientras dormía a su hijo. Mientras que por otro lado tenemos Serpes, que con ese sintetizador ochentero y un ritmo muy bailable te pondrá de buen humor; estoy seguro de que esta canción va a funcionar muy bien en los festivales.

Pero mi canción favorita de este álbum es una de las que están al final, una de esas canciones que cuando el disco ya se está acabando te harán volver a escucharlo otra vez; me refiero a Lodo, y sobre este tema tengo que decir que a mi está canción me recuerda mucho a su etapa como Deluxe.

En definitiva Sueños y Pan es un gran disco, y si tenéis la oportunidad de poder ver a Xoel López en directo hacerme caso que no os vais a arrepentir.

Música para la lectura

Para quien no lo sepa, una de las cosas que más me gusta es escuchar música, ya sea mientras voy conduciendo o con los cascos mientras salgo a correr, la música forma parte de mi vida. Y es que a pesar de que no sé tocar ningún instrumento, desde muy joven he ido cultivando un gusto muy particular. Gusto que se nutrió en aquellos primeros años de mi adolescencia con esas bandas míticas del Rock and Roll de los sesenta y los setenta. Pero a medida que iban pasando los años mis preferencias fueron creciendo, y al ir descubriendo nuevos grupos mi colección de discos se fue multiplicando exponencialmente a la par que mi gusto musical se volvía cada vez más ecléctico.

Pero si bien es cierto que habitualmente puedo escuchar tanto música Rock como Pop independiente o hasta un poco de música electrónica, nunca escogería estos estilos musicales para escuchar mientras estoy leyendo. Ya sé que el mundo se divide entre los que no toleran ningún ruido mientras están leyendo, y los que se ponen algo de música mientras disfrutan de un buen libro; así que esta entrada está dedicada a ese segundo grupo de lectores. Siempre hablando desde mi propia experiencia y de lo que me gusta escuchar a mí cuando tengo tiempo para leer, yo recomendaría la música clásica, sí, tanto a los grandes compositores como a esos esplendidos intérpretes que hacen las delicias de los más melómanos.

Y os preguntareis por qué, para mí en este caso la música ha de ser un elemento secundario, algo así como un acompañante de la lectura, y no una distracción. Muchos estudios han revelado que un uso selectivo de la música puede ayudar a un lector a mejorar su experiencia medianamente el enfoque, la concentración y la comprensión del texto. Mientras que otros expertos en la materia han señalado que escuchar música clásica puede ayudar a reducir la presión arterial. Además la música clásica es una muy buena herramienta para la relajación y la estimulación cerebral. Y no podemos negar que este tipo de música ayuda a mejorar la calidad del sueño; y en definitiva si duermes bien, vives mejor.

En este último párrafo quiero dejar algunas recomendaciones que me gustaría compartir en este blog. Empezando siempre por un álbum recopilatorio de grandes obras maestras de la música clásica, yo diría que esta recopilación realizada por la Deutsche Grammophon es el lugar perfecto para empezar a redescubrir la música clásica. Mi segunda recomendación es buscar un intérprete actual que te guste y escucha sus trabajos para descubrir más en profundidad a esos maestros de la composición que todos conocemos de las clases de música de cuando íbamos al colegio; en mi caso yo os recomiendo a Valentina Lisitsa, una pianista ucraniana mundialmente conocida por sus exquisitas interpretaciones del compositor ruso Sergei Rachmaninoff. Y mi último consejo es explorar internet en busca de todo ese material que hay, ya sea en alguna emisora de radio online o en otras plataformas que nos ofrecen horas y horas de música al alcance de todo el mundo.

 

Tenemos que hablar de Johnny

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Esta es una entrada que me gustaría dedicarle al gran Johnny Cash, que fue uno de los grandes nombres de la música en los Estados Unidos desde la década de los cincuenta hasta el año 2003 cuando tristemente nos dejó para siempre. Para quien no lo sepa Cash no es sólo una de las principales figuras de la música Country estadounidense, sino que además fue todo un icono, y hombre admirado por apoyar a los jóvenes talentos musicales en su programa de televisión, en el cual aparecieron por primera vez un jovencísimo Bob Dylan o una desconocida muchacha canadiense llamada Joni Mitchell, además de artistas más consagrados como Ray Charles o Louis Armstrong.

Esta idea se me ocurrió mientras estaba leyendo el prólogo del libro “Eternas palabras: los poemas inéditos de Johnny Cash”, un libro muy recomendable para todos los fans del Hombre de Negro, y también para esas personas que no conocen muy bien su trayectoria artística. Pero mi consejo siempre será ir directamente a sus canciones y especialmente a las de sus primeros álbumes. Aunque para esas personas que quieran conocer más en profundidad su vida personal, les recomendaría ver la película “Walk the Line” en donde el Joaquín Phoenix y Reese Witherspoon interpretan a Johnny Cash y June Carter.

Empezando por “Eternas palabras: los poemas inéditos de Johnny Cash” tengo que decir que este libro de poemas editado por Sexto Piso en una edición que incluye tanto los poemas originales en inglés como también su traducción al castellano, y además un montón de fotografías de los textos originales escritos a mano por el propio Cash. Sobre los poemas se podría decir que es una forma más completa para apreciar la totalidad del artista que hizo de la palabra su mejor aliada para expresar sus sentimientos más profundos, así que no es de extrañar que en estos poemas se traten temas tan intimistas como son: el amor y el desamor, la mortalidad, la adicción a las drogas, la espiritualidad, la libertad y también la resignación ante esas situaciones en las que uno no puede hacer nada.

Hablando sobre la película “Walk the Line” tengo que confesar que yo la vi hace varios años y a pesar de ello hay escenas que aún tengo muy presentes. Especialmente una de las del principio, en donde vemos la tragedia que sacudió a la familia Cash cuando perdieron al pequeño Jack (el hermano pequeño de Johnny) en un accidente mortal con una sierra; muerte de la cual Johnny siempre se sintió responsable y cuyo dolor obviamente siempre lo acompaño. Pero también se centra en aspectos más positivos como la primera vez que Cash intento convencer a un productor para grabar un single, y este lo rechazo por hacer lo que todo el mundo ya estaba haciendo, pero no os preocupéis que Cash insistió hasta que al final grabó esa canción en un single.

Pero si tuviera que destacar lo que mejor recuerdo de la película, eso que podría resumirla perfectamente, yo diría que “Walk the Line” es la historia de Johnny Cash y June Carter. Para quien no lo sepa Cash conoció a June Carter (quien era parte de una familia muy conocida de músicos y cantantes) cuando estaba casado con su primera mujer, pero obviamente él ya sabía que terminaría pasando el resto de sus días al lado de June, porque a pesar de ser una mujer divorciada (no olvidemos que estaba muy mal visto en aquella época) eran justo tal para cual. De hecho uno de los hijos del matrimonio sugirió que la “verdadera causa” del fallecimiento de su padre fue la prematura perdida de su mujer.

Y en lo referente a la música que podemos decir de un hombre que grabó cincuenta y cinco álbumes de estudio, además de varios directos tan memorables como el que recogía la grabación de aquel mítico concierto ofrecido a los reclusos de la prisión federal de San Quentin. Lo que es curioso que con una carrera tan extensa y plagada de éxitos, al final todo el mundo recuerde al bueno de Cash por esa versión de Hurt que era la banda sonora de un popular anuncio de Nike.

Así que este es mi top 10 de canciones de Johnny Cash que todo el mundo debería conocer.

  • Empezando obviamente por Hurt, versión de un tema del grupo NiN que Cash hizo suya a base de dotarla de un mayor sentimiento al interpretarla de una forma mucho más directa y simplemente acompañado de su guitarra y un piano.
  • A Boy Named Sue, es obviamente una de las canciones que todo el mundo asocia con Cash, pero a pesar de no haber compuesto este tema, su interpretación por primera vez en la cárcel de San Quentin nunca será olvidada ya que fue una de las favoritas del público.
  • Ballad of a Teenage Queen era la canción que abría su segundo álbum, esta canción publicada en 1958 nos cuenta la historia de cómo una persona puede echar su vida a perder tras haber tomado la decisión errónea.
  • Ring of Fire, originalmente compuesta por June Carter, se podría decir que resume a la perfección la relación tan especial que tenían June y Johnny. Y es cierto tal vez suene muy cursi, pero es una gran canción.
  • Folsom Prison Blues, una de sus canciones más conocidas, que se caracteriza por ese ritmo acelerado tan típico del de Arkansas y esa voz inigualable. Si no me falla la memoria esta canción la compuso estando en Alemania Occidental durante el servicio militar e inspirado por la película “Inside the Walls of Folsom Prison”.
  • Jackson, esta es una de las muchas veces que los talentos de Johnny Cash y June Carter se juntaban para crear un dueto que como siempre terminaba resultando todo un éxito ya que los dos se complementaban perfectamente.
  • Man in Black, es otra de esas canciones más que conocidas que a pesar de haber sido publicada hace cuarenta y seis años sigue teniendo mucha vigencia porque en la actualidad, el mensaje que transmite es simple, el negro siempre ha sido el color de esos tipos duros que como Johnny Cash han experimentado los sinsabores de la vida.
  • Get Rhythm, es una de esas canciones especiales que a pesar de ser la cara B de uno de sus primeros singles y se convirtió rápidamente en una de sus canciones más populares.
  • I Walk the Line, probablemente esta sea mi favorita de todas sus canciones.
  • God’s Gonna Cut You Down, una parte muy importante de la personalidad de Johnny Cash está ligada a la religión y eso es algo que no sólo se puede apreciar en este tema, sino que es recurrente a lo largo de su carrera. Además el video está realmente bien con todos esos famosos rindiéndole un más que merecido tributo.

Wolf Alice, segundo año.

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Realmente sería más apropiado decir segundo álbum, ya que Wolf Alice se formó en el año 2012 y en 2013 publicaban su primer single Fluffy. Centrándonos en este segundo lanzamiento discográfico, el siempre temido segundo álbum de confirmación de una banda, tenemos que decir que Visions of a Life fue publicado el pasado mes de Septiembre, más específicamente el 29 de Septiembre y que es un disco que está compuesto por 12 canciones nuevas, lo que nos deja una duración aproximada de tres cuartos de hora de ese potente Rock británico independiente actual.

Pero muchos se preguntaran si es cierto que Wolf Alice sea un grupo de rock británico independiente, y ciertamente no hay una respuesta para esta pregunta porque estos Londinenses están dispuestos a desbaratar todo el sistema de etiquetas que tan bien le ha funcionado a las discográficas para clasificar los discos que publican. Wolf Alice es uno de esos grupos que beben de muchas fuentes y parece que con este nuevo álbum han querido expandir sus horizontes, y si por ejemplo su primer disco tenía una cierta influencia grunge, en Visions of a Life el abanico es muy amplio pasando desde ese pseudo punk del movimiento Riot Grrrl hasta ese toque New Age de algunas canciones.

En lo referente a las canciones de este nuevo álbum, no podemos obviar que Yuk Foo es una de las canciones que más llaman la atención y es que ya sea por la distorsión tanto en las guitarras como en la voz o por su contundente letra, es difícil que este tema pase desapercibido. Y es que si en un extremo nos encontramos con este Yuk Foo que sirvió como single de presentación, en el otro estaría una canción como Don’t Delete the Kisses con un ritmo más pausado pero con una letra más reflexiva y madura que se asemeja más a un poema que a la típica canción pop. Pero si una canción destaca en este álbum esa es Beautifully Unconventional, dos minutos de canción que puede servir perfectamente como carta de presentación de lo que te vas a encontrar en este disco y aun así esta es de las pocas canciones que me recuerda a su anterior trabajo discográfico.

Y es que muchos podrían esperar que tras el éxito de su debut (My Love Is Cool, 2015), la banda liderada por Ellie Rowsell, intentaría repetir la misma fórmula ganadora con la que habían impresionado tanto en Estados Unidos como en Europa, pero con este Visions of a Life parece que el grupo ha dado el paso definitivo de la consolidación.  Bueno pero tal vez yo no sea la persona más indicada para hablar sobre Wolf Alice porque es uno de mis grupos favoritos, y siempre he deseado que fueran más famosos y que todo el mundo escuchara sus canciones así que puede que mi fanatismo pueda ejercer una influencia en mis opiniones, pero al final de la entrada os dejo un top 10 de sus mejores temas, para que así podáis juzgar por vosotros mismos.

  • Moaning Lisa Smile. Si tuviera que recomendar Wolf Alice a una persona siempre elegiría esta canción y no sólo porque sea mi favorita. Curiosidad, Wolf Alice actuó tres años seguidos en Glastombury (2014, 2015 y 2016) y en dos de ellos se presentaron (casi) sin haber publicado ningún álbum, ya que My Love Is Cool se publicó el 22 de Junio (a comienzos de semana) y ellos actuaron el viernes 26, lo que demuestra el compromiso de Michael Eavis con los grupos que están empezando.
  • Giant Peach. Y fue gracias a la emisora KEXP de Seattle que yo descubrí a Wolf Alice, y es que en su página web tienen una sección donde cuelgan las actuaciones de todos los grupos que los visitan, y tú te las puedes bajar de forma gratuita y legal, así que durante muchos meses (casi tres) estuve escuchando esa grabación casi todos los días.
  • Beautifully Unconventional. Esta actuación en el famoso programa de Later… with Jools Holland, ha sido el que me ha inspirado a escribir esta entrada, y es que si la comparamos con su primera aparición en la BBC podemos ver cómo ha sido ese cambio de estilo y su evolución como grupo. Por cierto está canción tiene un toque sutil que me recuerda a Tame Impala.
  • You’re A Germ. En su primera aparición televisiva en Later… with Jools Holland se aprecia como la guitarra es el centro sobre el cual se construye el sonido de los londinenses, en donde los ritmos acelerados, los afilados riffs y las distorsiones se fusionan para poner el contexto musical a la angustia adolescente de la letra firmada por Rowsell.
  • Yuk Foo o Wolf Alice meets Kathleen Hanna. La influencia es innegable, y se puede apreciar desde la primera escucha; el problema es que el movimiento Riot Grrrl se encuentra en una fase ya casi de desaparición y encontrarse con canciones tan buenas como está puede darle un nuevo empujón. Nuevamente la distorsión es algo que Joff Oddie domina a la perfección y es habitual verlo rodeado de pedales durante los conciertos.
  • Bros. Fue junto a los dos primeras canciones de esta lista, una de las tres canciones que marcaron la carrera de estos jóvenes Londinenses, se trata de otro de esos pildorazos que si te lo pones como alarma en el teléfono móvil te ayudará a despertarte a la primera y puede que también con más energía y de mejor humor, aunque eso ya no está demostrado.
  • Don’t Delete The Kisses. Esta sería una de esas canciones que marca el ritmo de Visions of a Life con unas armonías más reposadas y elaboradas, en la que el uso de los sintetizadores han ayudado a crear una mayor consistencia en lo referente al sonido del álbum en donde también resalta la voz de Ellie Rowsell, como se puede apreciar en esta actuación en esta emisora de la Universidad de Fordham del Bronx.
  • Wolf Alice covers alt-J’s Matilda in the Live Lounge. Una de las primeras muestras de que este grupo podía adaptarse a cualquier cosa y que podían alcanzar cualquier registro musical que se propusieran, se vio con esta preciosa versión de un tema tan diferente a ellos como es alt-J’s. Sencillamente sobrecogedora.
  • Freazy. Todos sabemos que los comienzos siempre son complicados, pero no hay que ser Phil Spector para ver que en estos chicos había un gran potencial. Freazy tras algunos pequeños retoques llegó a formar parte de su debut.
  • Y ya por último un videoclip de uno de sus primeros singles, Fluffy, y quería escoger esta versión antes que la de algún concierto por tres razones. La primera es que a pesar de que es verdad de que Wolf Alice es uno de esos grupos que mejoran en directo, todos sus vídeos son una autentica pasada y realmente capturan la esencia del grupo. Segundo, aunque parezca mentira, la historia de este grupo Londinense se parece bastante a la representada en este vídeo, y es que siempre han comentado en las entrevistas que no fue hasta la llegada de Theo Ellis y Joel Amey (bajista y batería, respectivamente) que el grupo empezó a tomarse la música más en serio y de forma más profesional. Y tercero porque si os fijáis bien en el vídeo, más concretamente en el minuto 0:43 aparece un vinilo del grupo Bikini Kill que para quien no lo sepa estaba liderado por Kathleen Hanna (curiosidades de la vida) y fue el principal exponente del Riot Grrrl.

 

Seguro que alguno o alguna de vosotros ya os habréis dado cuenta de que Wolf Alice tomo su nombre como “homenaje” a uno de los relatos que forman parte de The Bloody Chamber, libro escrito por la escritora inglesa Angela Carter en 1979.