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2018: un año redondo

Ahora que se acerca el final del año, es momento de echar la vista atrás, y con este top 8 repasamos esos discos que sin duda alguna han marcado el año de muchos y muchas amantes de la buena música.

8 – Simulation Theory de Muse.

He de reconocer que este es un álbum que no termina de convencerme, pero que cada vez que vuelvo a él me gusta un poco más y encuentro algo nuevo que no había apreciado anteriormente, en otras palabras este es un disco que gana con cada escucha.

En Simulation Theory nos encontramos un sonido más electrónico y futurista pero alejado de su predecesor; este álbum tiene canciones que, seguramente, aumentaran su peso especifico al ser tocadas sobre un escenario, mientras que hay otras que suenan realmente bien tal y como son.

Canciones destacadas: “Blockades”, “Algorithm” y “Preasure”.

7 – With Animals de Mark Lanegan en colaboración con Duke Garwood.

With Animals es la segunda colaboración entre Lanegan y Garwood, tras una primera en 2013 que dejaba como resultado un EP llamado “Black Pudding”, pero es gracias a este álbum que podemos comprobar que Lanegan aún tiene cuerda para rato, y es que en los últimos cinco años ha publicado un total de cinco álbumes de estudio además de haber realizado varias colaboraciones con diversos artistas.

Este nuevo álbum nos ofrece la faceta más acústica y pausada del músico originario de Seattle, y en ella la voz de Mark Lanegan brilla con luz propia acompañada de una simple guitarra; la voz es el elemento principal, y es a través de esta voz tan caracterizara que se va construyendo una atmósfera intimista y envolvente.

Mis canciones favoritas son: “One Way Glass” y “Upon Doing Something Wrong”.

6 – Firepower de Judas Priest.

Cuando en el mes de marzo por fin pudimos escuchar este nuevo cd de Judas Priest al completo, fuimos muchos los que nos sorprendimos de encontrarnos con el sonido clásico de la banda liderada por Rob Halford.

La verdad es que parece que con este Firepower los fans se hayan encontrado una autentica joya, en donde tanto la música, como la voz, y las letras forman un matrimonio muy bien avenido.

En este álbum los fans del Heavy Metal se encontraran con catorce temas que son un completo derroche de riffs de guitarras afiladas, durante una hora en la que ritmo no baja en ningún momento, y en esto tiene mucho merito Richie Faulkner quien tuvo que asumir más responsabilidades tras la enfermedad de Glenn Tipton.

Canciones a destacar de estos rejuvenecidos Judas Priest son: “Spectre”, “Rising From Ruins”, y “Lightning Strike”.

5 – Art of Doubt de Metric.

Este nuevo lanzamiento discográfico de los canadienses ha sido una de las agradables sorpresas del año, y es que tras tres años de sequía los de Toronto recuperan su sonido más potente para este séptimo álbum.

Grabado en su cuartel general, los Giant Studios, en este disco nos esperan doce temas, en los que la guitarra le va comiendo cada vez más terreno a los sintetizadores; pero no podemos negar que aún están presentes reminiscencias de su anterior álbum, “Pagans in Vegas”, pero siendo justos y objetivos lo primero que uno piensa al escuchar estas canciones es que estamos ante la continuación del aclamado “Fantasies” .

Dicho todo esto, es momento de mencionar cuatro canciones que brillan con luz propia: “Now or Never Now”, “Underline the Black”, “Dressed to Suppress”, y finalmente mi favorita “Risk”.

4 – Tranquility Base Hotel & Casino de Arctic Monkeys.

Me gustaría empezar diciendo que estoy totalmente convencido de que el cambio de sonido les ha sentado muy bien a los de Alex Turner, y además parece que con este nuevo rumbo han sido capaces de traer nuevos matices a su repertorio.

Otra cosa que debemos comentar es que este es un álbum que va ganando con cada escucha, y especialmente si se hace una escucha del álbum en su totalidad.

En ocasiones como esta en la que nos es difícil descifrar que canciones pueden ser consideradas como hits o singles, lo recomendable es dejarse llevar por la música y lo que el compositor nos ha querido transmitir en cada tema.

Teniendo en cuenta todo esto, he de decir que me es muy difícil seleccionar una canción que destaque más que otra, y es por ello que me gustaría poner el spotlight en la secuencia de las últimas cuatro canciones del álbum.

3 – Dream Wife de Dream wife.

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Que este sea un álbum homónimo nos da la primera pista sobre un grupo que para muchos, tal vez, sea un gran desconocido. Esa pista nos dice que estamos ante el debut discográfico de Dream Wife.

Dream Wife es un grupo nacido en la ciudad inglesa de Brighton, y que tiene una formación de power trio, en la que quien lleva la voz cantante es su vocalista Rakel Mjöll (nacida en Islandia), y en la que también destacan su bajista Bella Podpadec, y especialmente Alice Go a la guitarra.

Dream Wife se ha ganado un puesto en la parte noble de esta lista, gracias a una mezcla de la fuerza del punk rock de los setenta, con una vocalista que de verdad puede cantar en cualquier registro. Además de una letras llenas de ingenio y con mensaje, como se puede ver en el estribillo del tema “Somebody” que dice “I am not my body, I am somebody”.

Como, personalmente, considero que todas las canciones que vais a encontrar en este debut de Dream Wife son de 10, me gustaría recomendaros que busquéis sus dos actuaciones en la emisora de radio KEXP.

2 – High as Hope de Florence and the Machine.

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Uno de los nombre propios de este 2018 es el de Florence Welch, quien con su grupo Florence and the machine ha publicado High as Hope, su cuarto álbum de estudio, y uno de esos discos que aparecerán en todas las listas que repasan lo mejor del año.

Como no podía ser de otra manera, desde aquí le rendimos una incondicional pleitesía a la reina del pop británico, y también nos mostramos agradecidos de poder disfrutar de un disco tan completo y brillante como este.

Sin grandes revoluciones o excentricidades, la cantante londinense nos vuelve a sorprender con su capacidad compositora y su poderosa voz; sin olvidar la gran aportación de todos esos músicos que llenan de sentimiento cada nota que producen sus instrumentos, logrando así ese sonido tan inconfundible que es perfectamente reconocible con solo escuchar los primeros acordes de estos diez nuevos temas.

Para terminar me gustaría decir que High as Hope nos ofrece varios hits instantáneos, como pueden ser “Hunger” o “South London Forever”. Sin embargo, me parece que hay que poner el foco en tres canciones, que para mi funcionan como unidad indisoluble, me refiero a “Grace”, “Patricia” y “100 years”, que nos ofrecen la cara más intensa y emocional de Florence como compositora e interprete.

1 – Always Ascending de Franz Ferdinand.

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Publicado en el mes de Febrero, Always Ascending es uno de esos discos que es difícil de olvidar, y que se puede escuchar en cualquier momento y cual situación. Este es un álbum que nos ofrece la mejor versión de los escoceses, y eso siempre es motivo de celebración.

Si algo transmite este álbum es ese sentimiento de reivindicarse, y además de, en cierta manera, reinventarse tras la marcha de Nick McCarthy, lo que provoco que el grupo tuviera que hacer un par de cambios en su formación, incorporaciones como las de Julian Corrie y Dino Bardot que han traído aire fresco al proceso creativo del grupo y más dinamismo (si eso era posible) a sus actuaciones en directo.

Tras las turbulencias muchos podrían pensar que este álbum sería el final de la banda liderada por Alex Kapranos, pero la respuesta de Franz Ferdinand no podía ser más contundente, y con un álbum que recupera el sonido más cañero y potente que les dio a conocer en el año 2004.

Una cosa que me encanta de este disco es que ofrece una estructura muy bien definida, y que funciona perfectamente en un disco de vinilo; me refiero a que en cada cara podemos encontrar cinco de las diez canciones que forman parte del álbum, y de ellas las cuatro primeras de cada cara son canciones con más energía y más “festivaleras”, mientras que la quinta es un medio tiempo más lento.

Para finalizar, me gustaría decir que Franz Ferdinand no sólo se merecen el honor de estar en lo más alto de esta lista por su gran álbum; sino que además este Always Ascending es un disco que funciona muy bien en directo; y no podemos olvidarnos de ese aspecto artístico que los escoceses siempre introducen en sus videoclips, como por ejemplo “Glimpse of Love” o “Feel the Love Go”.

Son todos estos factores los que me han llevado a escoger Always Ascending como el mejor disco del año, un disco del que me gustaría seleccionar canciones como “Slow Don’t Kill Me Slow”, “Huck And Jim”, o “Finally” además de las dos anteriormente citadas.

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10 Canciones Indie de Principios del Siglo XXI

Esta es una pequeña recopilación de diez canciones de principios del siglo XXI, o lo que es lo mismo la primera década (del 2000, al 2009), en la que he seleccionado esos diez temas que aún a día de hoy sigo escuchando y me parece que merece la pena revisitarlos de vez en cuando.

Para mí esa fue la década en la que empecé a comprar CD’s y revistas especializadas, y recuerdo esos años como un descubrimiento continuo de nuevos grupos y sonidos gracias a revistas como la Rolling Stone, y especialmente a un canal de televisión llamado Fly Music. También guardo un grato recuerdo de las retransmisiones de aquella época del Festival Internacional de Benicasim, retransmisiones que me acercaron a Radio 3 de Radio Nacional.

Centrándonos en el asunto que nos ocupa, he de decir que esta lista está compuesta por grupos que marcaron aquella primera década del Siglo XXI, pero me he tomado la licencia de excluir a varios grupos (algunos de los más populares y conocidos) que tal vez se merezcan una entrada propia, pero eso ya lo iremos resolviendo en el futuro.

  • Empezamos con “Execution Day” del supergrupo indie canadiense The New Pornographers. Este es uno de los temas que forman parte de su álbum de debut que lleva por nombre “Mass Romantic”, y que sin ninguna duda es uno de sus mejores trabajos discográficos y uno de los mejores álbumes del año 2000.
  • Y no dejamos el frio, porque ahora nos trasladamos a las tierras nórdicas de Suecia, más concretamente a Fagersta (la ciudad natal del grupo The Hives); pero no os preocupéis que con este “Walk Idiot Walk” no vais a pasar nada de frio, y es que las canciones de estos suecos tienen toda esa energía y potencia del Garage de los sesenta.
  • Más reflexiva y pausada es esta “A Time to be Small” que aparecía en el segundo álbum de los neoyorkinos Interpol. Si tenemos en cuenta que este tema compuesto por Paul Banks es el que cierra el álbum, nos podemos imaginar que este Antics es una auténtica joyita llena de temazos.
  • También desde la ciudad que nunca duerme tenemos al dúo formado por Nancy Whang y James Murphy que con sus sintetizadores, teclados y demás distorsiones pusieron a todo el mundo a bailar con un disco que llevaba por nombre el de uno de los proyectos más rompedores de aquel 2005, me refiero a LCD Soundsystem y su disco de debut en el que podemos encontrar este “Daft Punk Is Playing at My House”.
  • Dejando de lado todo ese glamur de la gran manzana, volvemos al viejo continente para hacer una parada rápida en una de las ciudades inglesas con más tradición musical, Sheffield, pero en esta ocasión no os voy a hablar de los Arctic Monkeys, ni siquiera de Jarvis Cocker. El grupo del que hoy os vengo hablar es tan bueno como desconocido, se llaman The Long Blondes y su canción era “Giddy Stratospheres”.
  • Como estamos comprobando la década de los ceros estuvo marcada por la aparición de muchas y diferentes bandas; pero de entre todos aquellos músicos, fue uno el que más titulares acaparó durante aquellos años, y muchas veces fue debido a sus excesos y a los escándalos que protagonizó nuestro siguiente protagonista. Estoy hablando, del querido y admirado por muchos, Peter Daniell Doherty, una de esas personas que tal vez no se merezca la vida que le ha tocado vivir, pues realmente pienso que es uno de los compositores más talentosos de su generación, y un cantante excepcional, como demuestra este “Delivery” que sirvió para promocionar el segundo álbum de los Babyshambles.
  • Maximo Park y su “Books from Boxes” es otro de esos temas que mejor reflejan el resurgir de la música pop en el Reino Unido. Sus canciones sin mayores pretensiones que las de reflejar las preocupaciones del día a día, son directas y van ganando con las escuchas. El dato curioso que rodea a los de Newcastle es que su líder, Paul Smith, ejerció como profesor de arte en el Stockton Riverside College.
  • Otro grupo inglés que apareció por aquellos años fue Editors, siempre comparados con Joy Division, supieron encontrar su sonido en un segundo disco que encierra temas muy festivaleros como este “The Racing Rats”.
  • Con un sonido más potente y oscuro, un grupo como The Kills aprovechó el final de la década para conquistar esa fama que se les resistía, especialmente tras haber publicado dos álbumes de estudio que habían pasado casi desapercibidos tanto para la crítica como para el público. Este “URA Fever” es un temazo en el que brillan tanto los riffs de guitarra de Jamie Hince, como la voz llena de matices de Alison Mosshart.
  • Y para terminar viajamos hasta la capital francesa, en donde no nació pero se crio Charlotte Gainsbourg. La francesa es una de esas artistas multidisciplinares, que parece que en vez de correr sangre por sus venas tuviera talento circulando por su aparato circulatorio, y esto es algo que le viene tanto de parte de padre (el cantautor Serge Gainsbourg) como de madre (la actriz Jane Birkin). En lo referente a su contribución a la música, podemos decir que su tercer álbum, IRM, publicado en 2009 bajo la producción de Beck, le permitió encontrar un sonido más internacional y moderno en el que destacan canciones como esta “Le Chat du Café des Artistes”.

Los Sonics en 10 canciones

The Sonics

The Sonics son uno de esos grupos que tal vez pasen desapercibidos para la mayoría de la gente; pero quien los conoce, los ama incondicionalmente, y es que podría decirse que esa energía y pasión que estos músicos de Tacoma (Washington) ponen en su música es de sobra compensada por unos fans leales y entregados al espíritu del Rock and Roll, que con tanto esmero ha cultivado este grupo durante los sesenta y ocho años que llevan en activo.

The Sonics son un grupo atípico, una larga carrera basada en la carretera y los conciertos, en la que la calidad de sus primeras grabaciones discográficas sirvió no solo para darles fama, sino que además supuso una fuente de inspiración para las futuras generaciones que vinieron posteriormente, por ejemplo en la música Punk y Garage de los setenta y el Grunge de los noventa (por proximidad geográfica).

Este legendario grupo liderado por el teclista y cantante Gerry Roslie debe su éxito a sus tres primeros álbumes publicadps en la segunda mitad de la década de los sesenta: Here Are The Sonics (1965), Boom (1966) e Introducing the Sonics (1967). Aunque posteriormente editarían dos nuevos discos de estudio como son Sindellera (1980) y más recientemente This is the Sonics (2015).

  1. The Witch. No se me ocurre mejor manera de empezar esta lista que con el tema inaugural del álbum de debut de los Sonics, The Witch fue además su primer single, y es una de sus canciones más populares.
  2. Cinderella. Ya de su segundo LP, es un tema que se podría decir que gana en directo, donde este grupo puede demostrar todo su potencial.
  3. I Don’t Need No Doctor. Fue publicada en el año 2015 para promocionar la vuelta de los Sonics con su quinto álbum de estudio.
  4. Boss Hoss. Esta es na de esas canciones que condesa todo el espíritu de los Sonics en apenas dos minutos y veinticuatro segundos.
  5. Money. Esta versión del mítico tema de Berry Gordy y Janie Bradford cobra una nueva vida con esta exquisita interpretación de los de Tacoma.
  6. The Hard Way. Y seguimos con otra versión, pero en esta ocasión con una de los Kinks, pero eso sí con un toque más punk y acelerado.
  7. Keep A Knockin’. A pesar de que originalmente este tema era la cara B de su primer single, el anteriormente mencionado “The Witch”, esta es una canción que merece mucho la pena.
  8. He’s Waiting. Riffs de guitarra pegadizos, bacteria machacona y unos estribillos fáciles de recordar son lo que nos encontraremos en las canciones de los Sonics.
  9. Have Love Will Travel. Otra versión de la que los Sonics se han adueñado, es la de este tema de Richard Berry, en la que destaca el potente saxofón de Rob Lind (miembro fundador del grupo).
  10. Psycho. Y que mejor forma de poner el punto final que con el tema más iconoco de los Sonics, este Psyco que firma Gerry Roslie y podemos decir sin ninguna duda de que es la perfecta carta de presentación de este grupo.

High as Hope, lo nuevo de Florence + the Machine

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Tras escuchar varias veces el nuevo disco de Florence and the Machine, podemos afirmar que la inglesa ha vuelto mejor que nunca o quizás nunca se haya ido. Este nuevo trabajo discográfico que lleva por nombre “High as Hopes” supone su cuarto lanzamiento en nueve años, aunque para esta cuarta entrega hemos tenido que esperar algo más de tres años.

Aunque a decir verdad dicha espera ha merecido la pena, pues en las apenas diez canciones que forman parte de este nuevo álbum podemos ver a una Florence más completa y madura artísticamente, algunos incluso dirían que más reflexiva tanto en sus letras como en sus melodías.

Muchos critican que con el paso de los discos Florence and the Machine ha ido perdiendo la frescura que caracterizaba sus dos primeros lanzamientos, pero en mi humilde opinión lo que ha pasado es que estas nuevas canciones han ganado en intensidad, y es cierto que en muchas de ellas podemos apreciar esos estribillos pegadizos que también le han funcionado a la londinense.

Además con cada escucha que pasa me voy convenciendo más y más de que este es el disco de la consagración definitiva de Florence Welch como una de las voces con mayor personalidad de la escena Pop actual, una voz llena de matices como se puede apreciar en canciones como “South London Forever” o la poderosa “Big God”.

Otra cosa que siempre aprecio cuando escucho los discos de Florence and the Machine es que hay grupo de canciones que comparten un tema o una melodía dando la impresión de que se trata de una unión de varias canciones que en realidad es una sola, algo así como una especie de viaje musical con varias paradas. Este me ha ocurrido con las canciones “Grace”, “Patricia” y “100 Years”.

Al igual que me han impresionado para bien ese grupo de canciones, también lo han hecho las dos primeras canciones que abren el disco, tanto “June” como el single “Hunger” son una más que perfecta carta de presentación para un álbum en el que nos encontraremos tanto canciones potentes como más reposadas, y que sirva como ejemplo la propia “June” pues es una canción que aúna a la perfección esta característica.

En definitiva este “High as Hopes” es un disco que nos lleva a reencontrarnos con una Florence que sigue subiendo peldaños en una carrera más que prometedora, y siempre en la dirección correcta. Un éxito más que merecido que además se ha trasladado a las listas de éxitos con una buena acogida tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido. Además comentar que siguiendo al lanzamiento de este cuarto disco, Florence Welch ha publicado su primer libro “Useless Magic”.

LUMP, el nuevo proyecto de Laura Marling

 

Llevaba ya varios días pensando en que sería una buena idea compartir mis reflexiones acerca de este nuevo proyecto musical de Laura Marling, un proyecto que marca claramente una línea totalmente diferente a todo lo que anteriormente había grabado la joven cantautora inglesa. Este LUMP es el séptimo trabajo discográfico de la jovencísima intérprete nacida en Berkshire y eso que sólo tiene 28 años.

Tengo que decir que lo que definitivamente me ha empujado a escribir esta entrada ha sido la poca cobertura que he visto de este nuevo álbum tanto en la prensa escrita como en Internet, y es por ello, y porque me parece que Marling es uno de los nombre propios de su generación que he decidido dedicarle un poco de mi tiempo a escuchar este disco.

Ya desde la primera canción nos cuenta de que en este álbum nos encontramos el lado más experimental y creativo de Marling, innovando tanto en su sonido como en las influencias que han marcado este disco, y gran parte de este cambio de aires se puede atribuir a la otra parte de este proyecto, el productor y compositor Mike Lindsay.

Juntos Lindsay y Marling han creado un sonido más actual que se acerca más a esas influencias Norte Americanas de los grupos independientes y con reminiscencias electrónicas en algunos temas, en definitiva un paso adelante en la carrera de estos dos músicos, pero un paso en la buena dirección.

Sobre las canciones he de decir que son un total de seis para un disco de algo más de media hora, si contamos la última pista del álbum que en realidad corresponde a los títulos de crédito del mismo. A pesar de ser un disco con tan pocas canciones podemos ver que hay dos partes bien diferenciadas, que serían las cuatro primeras canciones que se podría decir que con algo así como más “tradicionales” y las dos últimas “Hand Hold Hero” y “Shake your shelter” que corresponde a esas canciones con ese toque electrónico de los sintetizadores y las distorsiones tanto de la voz como del sonido.

Personalmente la canción que más me ha gustado ha sido “Curse of the Contemporary” que es la canción que tiene una estructura más convencional, y además cuenta con unos estribillos muy pegadizos. En ella la voz de Marling se funde con los punteos de guitarra de Lindsay, acordes que vienen y van, para así darle un toque bohemio y relajado a esta canción que como ya he dicho me parece realmente buena.

¿Dónde han dejado aparcadas las motocicletas los Arctic Monkeys?

 

Tras esperar cinco años para poder escuchar las nuevas canciones de los de Sheffield, hoy nos encontramos con un nuevo disco llamado “Tranquility Base Hotel & Casino” que marca un punto de inflexión en su carrera, y en cierta manera establece una línea totalmente diferente con todo el material anteriormente realizado por la banda liderada por Alex Turner.

Es innegable que el cambio de sonido, dejando de lado los solos de guitarra y aparcadas las motocicletas, supone una madurez artística para un grupo que ya lleva varios años consolidado a nivel internacional. También parece que así de repente el propio Turner se haya acordado que él proviene del Reino Unido, y ha decidido renegar de esas influencias yanquis tan presentes en su anterior álbum “AM”.

En una reciente entrevista con la BBC, el líder del grupo explicaba que el punto de partida de este “Tranquility Base Hotel & Casino” había sido justamente sentarse al piano para componer, no sólo las melodías sino que también unas letras que fluyen a la perfección con cada nota presente en este nuevo y esperado álbum.

En dicha entrevista también se comenta la evolución que con el paso de los años el carácter del propio Turner ha ido experimentado, y de cómo se convirtió en un cantante lleno de confianza, y mostrando sobre el escenario un carisma que parecía oculto en su primera etapa (2005-2007).

Obviamente las expectativas tanto de la crítica como la de los propios fans del grupo eran muy altas con este nuevo lanzamiento discográfico, y en muchos casos se han sobrepasado todas las expectativas puestas en este sexto álbum de Arctic Monkeys;  por lo de ahora tengo que reconocer que las pocas reseñas que he leído en la prensa tradicional han sido muy positivas, al igual que lo ha sido mi primera impresión tras escuchar el disco esta mañana.

Hablando de las canciones, este disco parece seguir un tema lirico que se plasma en las once canciones que forman parte de este álbum, y esto es algo muy importante a la hora de poder escuchar este disco en su totalidad sin tener esa sensación de que hay canciones que no encajan o sobran, algo que si ocurría en “AM”.

Sobre mis canciones favoritas, yo me quedo con cinco: empezando por “Four out of Five” que viene a ser el “single” o ese primer tema que presentaban el pasado diez de Mayo en el Tonight Show de Jimmy Fallon. Seguido por “One Point Perspective” que es el segundo tema del disco, y tiene un ritmo muy disfrutón. Otra canción que también merece ser destacada es la que da nombre a este álbum “Tranquility Base Hotel & Casino” en donde la suave voz de Turner se funde con acordes de guitarra y de piano de una forma magistral. Lo mismo ocurre en “Science Fiction” y hay que mencionar que este es un tema muy presente durante todo el disco. Y para terminar esta recomendación he elegido “She looks like Fun”, pues a pesar de estar muy lejos del sonido de sus predecesores este es un tema que tiene reminiscencias de la anterior etapa.

En definitiva, nos encontramos ante un disco más pausado, más maduro, con ese toque de post-punk y una cierta influencia de la música Jazz. Algo más de cuarenta minutos que sirven para que los de Sheffield comiencen una nueva etapa en su carrera, y lo hacen avanzando con paso firme y en la buena dirección, pues todos sabemos que repetir una y otra vez la misma fórmula nunca ha sido una opción para este grupo.

Led Zeppelin: los verdaderos dioses nórdicos.

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Cuenta la leyenda que en el Londres de la Posguerra había un joven que tocaba la guitarra con un arco de violonchelo, y los privilegiados de presenciar tal hazaña no daban crédito ante un sonido que pocos antes habían escuchado. Este joven se llamaba James Patrick Page, y tras pasar cuatro años tocando como músico de estudio, un buen día se le presento la posibilidad de unirse a uno de los mayores grupos de la historia del Rock, los Yardbirds.

Muchos no estarán de acuerdo con esa afirmación de que los Yardbirds fueron uno de los mayores grupos de la historia, pero poniendo las cosas en su contexto tenemos que  decir que Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page fueron los guitarristas principales de este grupo que a mediados de los sesenta alcanzaba el éxito en la escena más ácida y psicodélica. A este grupo llegó un Page con veintitrés años y con la firme intención de hacer de los  Yardbirds un grupo a su imagen y semejanza.

Para que los Yardbirds pasaran de ser un grupo de moda, a ser una banda capaz de dominar la escena londinense como antes habían hecho los Beatles o los Rolling Stones, Page tenía que hacer cambios, empezando por los miembros del grupo. Así que con el apoyo de su buen amigo Chris Dreja empezaron a buscar un cantante, y podemos decir que la búsqueda fue todo un éxito porque el elegido fue un muchacho de veinte años llamado Robert Anthony Plant quien además les recomendó a su compañero de banda (Band of Joy) el batería John Henry Bonham. El último en llegar fue el bueno de John Paul Jones quien llegaría para reemplazar a Dreja como bajista, pero su capacidad para tocar varios instrumentos, lo acabarían convirtiendo en uno de los miembros del grupo más apreciado por los fans.

Hasta aquí que tenemos los datos de cómo fue la génesis o el nacimiento del grupo de Rock que domino la década de los setenta, datos y sucesos que están al alcance de todo el mundo, pero en esta entrada no quiero hacer un copia, redacta un poco y pega de la Wikipedia; mi intención es explicar cómo estos cuatro chavales se convirtieron en el grupo más influyente de su generación.

Para explicar el fenómeno Led-Zeppelin tenemos que ir directamente a su música, a sus cuatro primeros álbumes, esos que llevan por nombre números romanos hasta el número tres y un cuarto álbum que no tiene título. Al escuchar sus dos primeros álbumes podemos apreciar dos cosas; la primera sería un gran respeto por la música del delta del Mississippi, ese blues más puro alejado del blues de ojos azules que aún tocaban algunos de sus coetáneos, y otra cosa que podemos notar es que este grupo quería tocar más alto, más fuerte y más rápido que cualquiera otra banda. De la combinación de estas dos nace lo que podemos denominar como el sonido Zeppelin, presente en canciones como “Good Times Bad Times” o “How Many More Times” del primer disco, o “Whole Lotta Love” y “Heartbreaker” ya del segundo.

Y como si fuera acorde con el cambio de década, Led Zeppelin en 1970 empezó un coqueteo con la música folk británica, algo que quedaría plasmado especialmente en el tercer álbum de los londinense, y también alguna que otra referencia en el cuarto disco. Esto es algo difícil de creer para todos y todas aquellas que empiecen a escuchar este tercer álbum, en el que nos encontramos con una canción como “Immigrant Song”, que podemos decir sin miedo a equivocarnos no tiene nada de folk y está más en sintonía con el sonido de otros grupos de la época como Black Sabbath o Deep Purple, pero pasados esos dos minutos y veintitrés segundos iniciales el leitmotiv cambia completamente a un sonido más intimista y acústico marcado por la guitarra española, la mandolina o incluso el banjo. Las canciones en más representativas de ese viraje al sonido más tradicional serian “Gallows Pole”, “That’s the Way” o mi favorita “Bron-Y-Aur Stomp” (tema que Plant dedica a su querido perro, Strider).

Como decía anteriormente también podemos encontrar ese sonido más folkie en su cuarto álbum, más concretamente en temas como “Going To California” o “The Battle Of Evermore”. Pero siendo justos este es un álbum que la gente recuerda por tres grandes canciones como son “Stairway to Heaven”, “Rock and Roll” o “Black Dog”, tres de sus canciones más conocidas y escuchadas; pero a mí me gustaría aprovechar esta oportunidad para dar más visibilidad a otros cortes de este superlativo álbum que tal vez no sean tan populares, empezando con una de mis favoritas como es “Misty Mountain Hop”, o la exótica “Four Sticks” y sin dejar de mencionar “When The Levee Breaks” con la que se cierra uno de esos discos que marcaron una época y que obviamente está entre los más vendidos de la historia.

Tras un éxito tan abrumador como el cosechado en apenas tres años de carrera, y varias extensas giras por casi todo el planeta, muchos podríamos llegar a comprender que tanto Page como Plant pudieran pensar en tomarse unas vacaciones, pero ni mucho menos, y tras un breve descanso el grupo volvía al estudio y en 1973 publicaban un quinto trabajo discográfico, que a pesar de mantener ese sonido Led-Zeppelin sí que empezaba a insinuar un cambio de tendencia y una apertura de influencias. Sirva como ejemplo la experimental “No Quarter” en la que la podemos disfrutar de un solo de John Paul Jones al teclado, o que decir de “D’yer Mak’er” con un toque muy Reggae, pero como se puede ver en “The Ocean” sin traicionar nunca ese sonido que tan bien los caracterizaba, el sonido de una voz desgarrada, la guitarra afilada de Page y una batería machacona.

A mitad de década, más concretamente el veinticuatro de Febrero de 1975, Led Zeppelin lanzarían, el que sin saberlo sería su gran último álbum, “Physical Graffiti”. Toda una apuesta a todo o nada, en un disco doble de casi noventa minutos de Rock, folk, blues y country, en el que tenemos a un grupo tocando a su mejor nivel. Este es un álbum especial por muchos motivos, porque al estar dividido en dos disco de vinilo con cuatro caras, esto te da la oportunidad de que puedas dejarte llevar en los solos sin la preocupación del tiempo, y por otro lado con este sexto trabajo decidieron de forma muy acertada darle una segunda oportunidad a canciones que desgraciadamente no habían podido incluir en su previos álbumes. No puedo dejar de mencionar canciones como: “Trampled Under Foot” en la que cada uno de los integrantes es capaz de destacar sin eclipsar a sus compañeros y así crear una canción llena de matices; lo mismo ocurre en “Kashmir”, aunque sea la voz de Plant y la guitarra de Page lo primero que nos llame la atención, no podemos dejar de escuchar esa poderosa sección rítmica que formaban Jones y Bonham, en “In My Time of Dying” nos encontramos con una versión de un góspel tradicional en la que el slide guitar pues en cierta nos demuestra lo lleno de recursos que estaba un Jimmy Page que con treinta y un años estaba en la cúspide de su carrera y era considerado por muchos el mejor guitarrista de la historia.

Justo al año siguiente, y recuperando las buenas tradiciones del comienzo de su carrera, Led Zeppelin sorprendía a todos sus fans con “Presence”, un disco que podría decirse es incluso más duro que sus anteriores lanzamientos, pero este es un disco que por desgracia no tenía la consistencia de sus predecesores. Yo creo que estos dos cambios tuvieron que estar motivados por el accidente de tráfico en el que se vio implicado el cantante Robert Plant. De este disco sólo se salvan dos canciones, eso sí estas dos perfectamente podrían estar entre sus tres mejores canciones, y son “Nobody’s Fault But Mine” y “Achilles Last Stand” canciones que ya formarían parte del setlist de sus conciertos hasta el final de la banda en 1980.

Si tenemos en cuenta que “Coda” es un disco que se hizo con la finalidad de poder disolver el grupo y aprovechando antiguas grabaciones, hemos de decir que “In Through the Out Door” es el último álbum de Led Zeppelin, y como disco no está mal, pero obviamente está muy lejos de ser uno de sus mejores álbumes. Este disco está repleto de canciones con unas melodías pachangueras en la que los sintetizadores han sustituido a las guitarras. De la quema sólo se salvan “All my Love” e “In The Evening”, siendo esta ultima la mejor del disco y uno de esos temas en los que si podemos encontrar esos elementos tan característicos que definen el sonido de Led Zeppelin.

Bueno esto ha sido todo, un pequeño repaso a la carrera de uno de mis grupos favoritos, y es que no debemos olvidar que en este 2018 Led Zeppelin cumplirá cincuenta años, medio siglo de Rock and Roll, y es que fue justamente el veinticinco de octubre de 1968 cuando daban su primer concierto bajo el nombre de Led Zeppelin, y me gustaría dedicarles otra entrada en esa fecha tan especial.

Los 10 mejores discos de 2017

Esta es una entrada en la que me gustaría repasar los que yo considero que han sido los mejores álbumes publicados en este año 2017 al que ya le quedan unos pocos días para terminarse.

Agoraphobia – Incoming Noise. Me vais a permitir que empiece este repaso con el producto local, sí, uno de esos grupos Gallegos que no tienen nada que envidiarle a ningún otro grupo. Además en este caso sé exactamente de lo que estoy hablando, pues he tenido la suerte de poder ver a Agoraphonia en directo y no en una única actuación, sino que en dos ocasiones. Este grupo formado por cuatro chicas de Boiro se mantiene fiel a su estilo en esta segunda entrega en la que destacan temas como: “É unha opinión“, “Rainbows” o mi canción favorita “Karlova“.

Marika Hackman – I’m not your Man. Yo descubría a Marika gracias a aquel maravilloso Podcast que presentaba Laura Marling, creo recordar que se llamaba Reversal Of The Muse, y tras escuchar sus opiniones sobre las mujeres que trabajan en la industria musical decidí explorar su discografía y en ella encontré canciones de corte folk. Pero en este I’m not you Man no encontraréis nada de eso, y es que este es un álbum marcado por ese sonido más pop independiente, y tengo que decir que este es un disco que me ha convencido.

Vetusta Morla – Mismo sitio, distinto lugar. El último trabajo discográfico de los madrileños, ha recibido una gran acogida tanto de los fans como por parte de la crítica especializada, y es que tras tres años de espera la gente tenía ganas de Vetusta Morla. Este es un grupo que también he podido ver en directo, y aunque ya han pasado unos cuantos años, tengo que decir que estoy convencido de que es uno de los mejores representantes de la música española. Mis favoritas de este disco son: “Consejos de Sabios“, “La vieja Escuela” y “Deséame suerte” que fue escogida como single de presentación de este gran disco.

Arcade Fire – Everything Now. Confieso que en este disco tenía puestas muchas esperanzas y mis expectativas tal vez eran más altas de lo que de verdad correspondía a un álbum en el que los canadienses de Arcade Fire han tratado de repetir la misma fórmula de sus dos anteriores trabajos, y es por ello que tras escucharlo de principio a fin se nota un poco deslavazado y con falta de cohesión entre las canciones. Pero no me malinterpretéis este “Everything Now” está plagado de grandes temas que estoy convencido que sonaran muy bien en directo, temas como por ejemplo: “Signs of Life“, “Electric Blue” o “Good God Damn“.

Wolf Alice – Visions of a Life. Este segundo lanzamiento discográfico de los londinenses supone un paso adelante en la consolidación de un proyecto musical que aún sigue creyendo en el Rock de guitarras, y he decir que ver la evolución del grupo liderado por Ellie Rowsell ha sido bastante emocionante. Como suele pasar en la mayoría de los casos estos segundos lanzamientos, suelen estar acompañados de largas giras que sirven para presentar el nuevo álbum, y estoy convencido de que en los escenarios y tocadas en directo estas nuevas canciones incluso sonaran mejor.

Mark Lanegan – Gargoyle. Antes de nada he de reconocer mi incompetencia a la hora de ordenar estos últimos cinco discos, empezando con un “Gargoyle” que bien podía estar en el número 1, y condicionado porque en estas restantes posiciones se sitúan intérpretes a los que les tengo mucho aprecio. Dicho esto, me gustaría comentar esas cosas que convierten este último trabajo de Mark Lanegan en uno de los mejores discos del 2017; empezando por la voz del de Seatle. La voz de Lanegan es inconfundible, y ya sea en sus colaboraciones con Queens of the Stone Age o Isobel Campbell el bueno de Mark siempre termina apoderándose de la canción. Segundo el sonido del disco es actual, trepidante y sobretodo tiene ese sello inconfundible de los discos hechos para soportar el paso del tiempo. Tercero, y esta ya es una razón más personal, este es su mejor disco en solitario, y ya sé que es muy ventajista por mi parte hacer una afirmación de este calado, pero de los más de veinticinco años de carrera en solitario y tras diez álbumes es ahora cuando estamos disfrutando de la mejor versión de Mark Lanegan. De este álbum yo me quedaría con estas tres canciones: “Blue blue sea“, “Beehive” o “Emperor“.

Queens of the Stone Age – Villains. El séptimo de los californianos, es uno de esos discos que bien podría definir una carrera, ya que en el encontramos todos los elementos que se repiten una y otra vez en la carrera de este grupo como pueden ser las guitarras estridentes, los riffs pegadizos y ese sonido pesado marcado por el uso de los pedales de distorsión en el que la voz de Josh Homme pone el contrapunto perfecto. Este “Villains” es un disco de cuarenta y ocho minutos, y nueve canciones, en el que muchas de ellas pasan de los cuatro minutos de duración; pero que al escucharlo se te va a hacer corto, o eso es lo que me ocurre a mi cada vez que lo estoy escuchando y al llegar al último tema ya estoy pensando en volver a empezar a escucharlo otra vez.

En tercera posición. Sueños y Pan de Xoel López. Como os avance a principios de mes, este nuevo álbum del Gallego Xoel López es uno de los mejores discos del año. Este disco recoge todas esas influencias que tras el paso de los años han ido apareciendo en los anteriores álbumes del genial cantautor coruñés. Este es un disco que tengo que admitir que me gusta bastante, y no sólo por el hecho de que yo también sea gallego, sino que estamos hablando de uno de los mejores representantes de la música española y de un disco como Sueños y Pan que da gusto escuchar desde el principio hasta el final, es un disco muy completo.

Segunda posición para Laura Marling y su Semper Femina. Poniendo en perspectiva la meteórica carrera de la de Hampshire nos encontramos con una de las mejores voces del nuevo folk británico, que con apenas veintisiete años ha publicado seis álbumes de estudio; y que en 2011 ganaba su primer Brit Awards en la categoría de mejor cantante solista femenina. Ahora con este “Semper Femina” tal vez pueda sumar su primer premio Grammy al cual ha sido nominada dentro de la categoría de mejor disco de folk, aunque lo veo un poco complicado sobre todo si tenemos en cuenta el hecho de que los otros nominados son discos de estilos tan diferentes como el Country o el estilo Americana. Bueno sea como sea, “Semper Femina” es un gran disco que merece la pena escuchar, y como digo siempre Laura Marling es una persona que ha ido mejorando con cada uno de sus trabajos discográficos y eso se puede apreciar en canciones como: “The Valley“, “Don’t Pass Me By” o “Nothing, Not Nearly“.

Primera posición y mejor disco de este años 2017: Low in High School de Steven Patrick Morrissey.

Ciertamente lo nuevo de Morrissey es genial, sublime, fantástico o superlativo, lo podemos decir con todos los sinónimos que se nos ocurran, pero la verdad es que este “Low in High School” es un disco perfecto. Morrissey es una persona que muchas veces genera más noticas por sus polémicas, aunque cada vez que se decide a publicar un nuevo disco, la crítica se vuelve loca y su legión de fans lo celebra (o tal vez era al revés).

El antiguo líder de The Smith se embarcó en este proyecto en solitario allá por el año 1988 (el 14 de Marzo se cumplirán 30 años de la publicación de “Viva Hate”), y hemos de decir que mal no le ha ido durante estos años. Pero con “Low in High School” yo tengo la sensación de que este es su mejor disco, obviamente me parece mejor que el anterior “World Peace Is None of Your Business”, y me recuerda un poco a “Years of Refusal” especialmente en lo referente al apartado musical. Las letras siguen siendo tan comprometidas como siempre y el bueno de Moz sigue cuestionado todo aquello que no le gusta, sirva como ejemplo la misma portada de este álbum. A mí me es imposible elegir una canción que pueda destacar de este disco, pero os dejo un enlace a la lista de reproducción del álbum que tan inteligentemente han creado en YouTube para promocionar el nuevo disco, ya sabemos que una de las razones por las que Morrissey abandonó al sello discográfico Capitol fue la mala o mejor dicho nula promoción de “World Peace Is None of Your Business”.

Metric en 10 canciones:

Me gustaría que esta entrada nos sirviera como un pequeño repaso a la discografía del grupo canadiense de electrorock liderado por la cantante Emily Haines y el guitarrista James Shaw. También mMe gustaría resaltar el increíble hecho de que tanto Emily como James estudiaron en la prestigiosa Juilliard Music School de Nueva York, allí Emily estudiaba canto y James piano. Afortunadamente un buen día sus caminos se juntaron y fruto de ese encuentro nació uno de los grupos actuales que mejor representan a Canadá por el mundo adelante.

  • Youth Without Youth: publicado en 2012, este fue el single promocional del quinto álbum del grupo llamado “Synthetica“. Podría decirse que este es uno de sus temas más populares ya que hasta la fecha es la canción que más tiempo ha permanecido en el número 1 de las listas de éxitos en Canadá en lo referente a Rock Alternativo.
  • Dead Disco: Esta es una canción que me gustaría destacar de su primer disco, y comparándola con la anterior, podemos apreciar ese sonido más independiente que tan bien define el sonido de los primeros años del nuevo siglo. “Old World Underground, Where Are You Now?” consiguió un disco de oro en Canadá o lo que es lo mismo vendio más de 50.000 copias.
  • Gold Guns Girls: Esta es una de mis canciones favoritas de este grupo; perteneciente a su celebrado álbum “Fantasies“, para muchos este es un disco en el que podemos escuchar a un grupo diciéndole al mundo, esta es nuestra mejor versión y a partir de ahora las cosas sólo van a ir a mejor. Y ese espiritu es algo que realmente está presente en canciones como esta.
  • Black Sheep: este tema seleccionado para formar parte de la banda sonora de la película “Scott Pilgrim vs. the World” es un claro ejemplo de lo anteriormente dicho, con un sonido más potente y ya completamente alejados de esa etiqueta indie, Metric se consagran como un grupo de primer nivel gracias a esta canción.
  • The Shade: esta es una canción que nos deja ver ese sonido más de sintetizadores y experimental que también forma parte de lo que Metric representa como banda. The Shade fue el primero de los cinco singles que sirvieron para promocionar su último lanzamiento discográfico “Pagans in Vegas” en donde claramente se apuesta más por el lado más electrónico.
  • Twillight Galaxy: A pesar de que Metric es un grupo que se cartacteriza por el matrimonio perfecto entre los sintetizadores y las guitarras eléctricas, sorprende y mucho lo bien que suenan algunas de sus canciones interpretadas de la forma más básica posible, acompañando a la voz de Emily únicamente de un guitarra española.
  • Synthetica: la siguiente estrofa de esta canción puede servirnos para ilustrar a la perfección la forma en la que Metric entiende la música; “Hey, I’m not Synthetica, I’ll keep the life that I’ve got”, nos viene a decir que no puedes intentar ser lo que no eres, y has de mantenerte fiel a ti mismo y ser lo más natural posible.
  • Cascades o lo que es lo mismo la versión más futurista de los canadienses; quienes en esta ocasión incluso han aplicado el sintetizador a las voces. Pero no hace falta alarmarse por ello, tengo que deciros que habiendo escuchado “Pagans in Vegas al completo, esta Cascades es una canción que mantiene una idea de unidad con el resto de temas que forman este álbum.
  • Monster Hospital: es otra de esas canciones que todo buen fan de Metric tiene entre sus favoritas; esta canción perteneciente al album “Live it out” se hizó muy popular debido a su vídeoclip, en el que se intenta mostrar la realidad de aquellos que sufren trastorno por estrés postraumático. Además esta canción tiene un claro mensaje en contra de la guerra.
  • Help I’m Alive: probablemente esta sea la canción que yo escogería para mostrarle a una persona que nunca ha escuchado a Metric, y no sólo porque fue la canción que me ayudo a descubrir a los canadienses, sino porque además después de escucharla es probable que se quiera seguir escuchando ese fantástico disco que es “Fantasies“.

Bueno, esto es todo por mi parte, una selecta selección de diez canciones para intentar resumir una carrera de casi veinte años, y es que en 2018 se cumplen dos décadas del lanzamiento de su primer EP llamado “Mainstream“. No sé si ya conocíais la música de Metric, pero yo nunca me cansaré de recomendaros sus tres últimos álbumes (Fantasies, Synthetica y Pagan in Vegas), para mí son unos discos de referencia y perfectos para escuchar en cualquier ocasión.

Música para la lectura

Para quien no lo sepa, una de las cosas que más me gusta es escuchar música, ya sea mientras voy conduciendo o con los cascos mientras salgo a correr, la música forma parte de mi vida. Y es que a pesar de que no sé tocar ningún instrumento, desde muy joven he ido cultivando un gusto muy particular. Gusto que se nutrió en aquellos primeros años de mi adolescencia con esas bandas míticas del Rock and Roll de los sesenta y los setenta. Pero a medida que iban pasando los años mis preferencias fueron creciendo, y al ir descubriendo nuevos grupos mi colección de discos se fue multiplicando exponencialmente a la par que mi gusto musical se volvía cada vez más ecléctico.

Pero si bien es cierto que habitualmente puedo escuchar tanto música Rock como Pop independiente o hasta un poco de música electrónica, nunca escogería estos estilos musicales para escuchar mientras estoy leyendo. Ya sé que el mundo se divide entre los que no toleran ningún ruido mientras están leyendo, y los que se ponen algo de música mientras disfrutan de un buen libro; así que esta entrada está dedicada a ese segundo grupo de lectores. Siempre hablando desde mi propia experiencia y de lo que me gusta escuchar a mí cuando tengo tiempo para leer, yo recomendaría la música clásica, sí, tanto a los grandes compositores como a esos esplendidos intérpretes que hacen las delicias de los más melómanos.

Y os preguntareis por qué, para mí en este caso la música ha de ser un elemento secundario, algo así como un acompañante de la lectura, y no una distracción. Muchos estudios han revelado que un uso selectivo de la música puede ayudar a un lector a mejorar su experiencia medianamente el enfoque, la concentración y la comprensión del texto. Mientras que otros expertos en la materia han señalado que escuchar música clásica puede ayudar a reducir la presión arterial. Además la música clásica es una muy buena herramienta para la relajación y la estimulación cerebral. Y no podemos negar que este tipo de música ayuda a mejorar la calidad del sueño; y en definitiva si duermes bien, vives mejor.

En este último párrafo quiero dejar algunas recomendaciones que me gustaría compartir en este blog. Empezando siempre por un álbum recopilatorio de grandes obras maestras de la música clásica, yo diría que esta recopilación realizada por la Deutsche Grammophon es el lugar perfecto para empezar a redescubrir la música clásica. Mi segunda recomendación es buscar un intérprete actual que te guste y escucha sus trabajos para descubrir más en profundidad a esos maestros de la composición que todos conocemos de las clases de música de cuando íbamos al colegio; en mi caso yo os recomiendo a Valentina Lisitsa, una pianista ucraniana mundialmente conocida por sus exquisitas interpretaciones del compositor ruso Sergei Rachmaninoff. Y mi último consejo es explorar internet en busca de todo ese material que hay, ya sea en alguna emisora de radio online o en otras plataformas que nos ofrecen horas y horas de música al alcance de todo el mundo.