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Reseña: Los ojos cerrados de Edurne Portela

Más información en la web de Galaxia Gutenberg

Tengo que confesar que aunque no suelo leer muchos libros que tratan el tema de la Guerra Civil, ni la Segunda Guerra mundial, reconozco que podemos encontrar grandes historias ambientadas en esta época, es algo que me ocurrió al leer “Expiación” de Ian McEwan, y que ahora también he sentido al leer “Los ojos cerrados” de Edurne Portela (Galaxia Gutenberg, Marzo del 2021). Y tengo que decir que me ha encantado poder descubrir a esta gran autora con una novela tan maravillosa como esta.

En esta novela en la que nos encontramos con una serie de personajes de los que se nos cuenta sus vidas en el presente, a la vez que se intercalan relatos acerca de sucesos que marcaron sus vidas en el pasado, uno siente que va destapando poco a poco el misterio que rodea a Pueblo Chico y a sus vecinos.

También merece la pena mencionar que tanto Pueblo Chico como la sierra que forma parte de su entorno, y sin olvidarme de esa niebla que cubre el pueblo con su espesor y densidad en algunos momentos de la historia, son un personaje fundamental en este libro que lleva la firma de Portela. Las descripciones de estos lugares, pero fundamentalmente el impacto que estos tienen en los protagonistas de la novela nos deja entrever que la naturaleza además de hermosa también puede ser una amenaza, y un lugar que atesora recuerdos de nuestras vidas.

La Guerra Civil es el marco temporal en donde se sitúa gran parte de la trama, pero es cierto que también hay una parte en el presente, en donde nos encontramos con Ariadna y su pareja, quienes han decidido que cambiar la ciudad por un ambiente más agreste podría ayudarles y se han mudado recientemente al pueblo, y es gracias a sus excursiones al monte y a sus conversaciones con los vecinos que iremos descubriendo esos recuerdos del pasado que vuelven para señalar a Ariadna las cuentas que tiene pendientes con su pasado.

Otra cosa que me ha gustado de “Los ojos cerrados” es que además de los recuerdos, podemos encontrar otros temas tan interesantes como por ejemplo la amistad que se establece entre Pedro y Andresito, la culpa y el dolor, la violencia y como esta puede afectar tanto al que la ejerce como a la sociedad, la vida rural en un entorno natural, y la reparación para la memoria de las víctimas.

Y para terminar, me gustaría decir que no exagero si digo que en “Los ojos cerrados” de Edurne Portela me he encontrado con la mejor prosa que he leído en lo que llevamos de año, y es por ello que me parece que es muy recomendable la lectura de un libro que además de tratar un tema tan importante, lo hace con un estilo muy amable con el lector y que te atrapa desde el principio, y un lenguaje precioso, lo que nos garantiza varias horas de buena lectura. En mi caso tengo que comentar que he disfrutado mucho de esta lectura, incluso me atrevería a afirmar que he disfrutado desde la primera página y hasta de los agradecimientos que aparecen al final, en donde la autora comenta sus orígenes gallegos por parte de padre.

Reseña: La casa del tiempo de Laura Mancinelli

Muchas veces nos encontramos con libros que nos hacen viajar sin salir de casa, pero al leerlos nos sentimos como en un lugar conocido, y eso es lo que el lector encontrará en las páginas de esta maravillosa novela de Laura Mancinelli, que recientemente ha publicado Editorial Periférica, y lleva por título “La casa del tiempo”.

Esta historia se desarrolla en un pueblo italiano, en donde encontramos a nuestro protagonista, Orlando, un pintor que parece que ha perdido la inspiración, y que de repente se encuentra regresando al lugar que le vio nacer, y comprando una casa a la que está ligado emocionalmente. Con la ayuda de un buen amigo, como es Placido, quien dirige la fonda del pueblo, Orlando irá resolviendo los misterios que envuelven a esa casa, además de hacer varios descubrimientos sobre su propia vida.

Podemos pensar que en una novela que lleva por título “La casa del tiempo” la casa es un lugar central, pero con un protagonista como Orlando, que es una persona que ha perdido sus raíces, hemos de considerar que es ese pequeño pueblo Italiano lo que la autora quería poner de relieve; hay varias referencias acerca de las diferencias entre la gente de ciudad y la que vive en un lugar rural, con sus cosas negativas, pero también con momentos felices ligados a la infancia de nuestro protagonista.

Una cosa que me ha encantado es que Mancinelli decide contarnos también la historia de la propietaria de la casa, la maestra del pueblo, una persona fundamental en la vida del pequeño Orlando, y una mujer con un pasado lleno de dolor. Estos recuerdos del pasado, que iremos conociendo poco a poco, llenan la historia general con un toque melancólico, pero también ayudan a crear una atmósfera misteriosa en torno a la casa de la maestra.

Con una forma de narrar sencilla, que por momentos llega a ser hechizante, y un lenguaje delicado y poético, la autora nacida en Udine nos ofrece una novela en la que se exploran diferentes temas, temas como la amistad entre Orlando y Placido, los recuerdos y la memoria, el sentido de pertenencia, el amor no correspondido, lo que motiva nuestras decisiones, e incluso podemos encontrar el tema del ecologismo y el amor por la tierra.

A modo de conclusión, me gustaría recomendar “La casa del tiempo” de Laura Mancinelli, especialmente a aquellas personas que aprecian las historias sencillas que están bien construidas, y que atrapan a los lectores en sus páginas. Es cierto que esta es una novela que perfectamente se puede leer casi de un tirón, pero yo recomiendo aprovechar estas fechas para leerla, y disfrutar de lo leído, sin prisas y dejándose arropar por la prosa de Mancinelli. En este libro encontraremos una reflexión acerca de la casa, ese lugar que absorbe todo lo que pasa dentro de ella o a su alrededor, pero también viviremos ese viaje que hace uno para convertir una casa en un hogar.

Reseña: Los nombres propios de Marta Jiménez Serrano

Cuando uno se encuentra con un libro como “Los nombres propios” de Marta Jiménez Serrano, que recientemente ha publicado Editorial Sexto Piso, y lo primero que ve es que se trata de una historia de corte intimista, en la que se persigue la “búsqueda de la identidad, desde la infancia, adolescencia y juventud de la protagonista” y la autora trata de “encontrar una voz y una mirada sobre el mundo” (declaraciones extraídas de un artículo de Peio H. Riaño publicado en Babelia-El País el 5 de febrero de 2021), uno sabe que tiene que leer ese libro y dejarse llevar por la propuesta de la autora, y eso es lo que más me llamaba la atención de esta novela antes de leerla.

Los nombres propios” tiene cuatro partes bien diferenciadas, siendo la primera de ellas en la que se comparten recuerdos de la infancia, un ejercicio de memoria por tener presente esos momentos felices, los momentos en los que cuando uno crece y se junta la familia en la casa de los abuelos durante el verano. En esta parte nos encontramos con una niña pequeña normal, pero que tiene una amiga invisible llamada Belaundia Fu, lo que nos ayuda a conocer más al personaje de Marta, y además se van intercalando reflexiones sobre eventos del futuro, que sirven como contrapunto con la acción que el lector está presenciando en ese momento.

Luego se hace una exploración de ese primer amor adolescente, un período, el de la adolescencia, en donde aparecen las inseguridades, las inquietudes y la toma de decisiones. En esta parte la protagonista aprovechará para reflexionar sobre eventos pasados, pues nos habla desde la perspectiva que deja el echar la vista atrás, en un verano en el que no tenía pensado ir al pueblo, pero finalmente termina subida en el coche familiar para visitar la casa de los abuelos.

La tercera parte del libro está dedicada a la figura de abuela, y a la pérdida que supone su muerte, algo que apreciamos gracias a los recuerdos que la protagonista rememora, y somos conscientes de la importancia de la abuela en la familia, además de ser un ejemplo en el que mirarse para nuestra protagonista y una fuente de sabiduría. Además se nos describe esa vida de estudiante, con viajes y proyectos personales. Esta parte termina con un momento catártico, y la expulsión de Belaundia Fu, en lo que podríamos definir como una especie de reconocimiento interno de que la vida es un proceso de aprendizaje.

La última parte nos lleva a una vida en la que nuestra protagonista se enfrenta a la precariedad laboral, y también se trata el tema del desempleo entre jóvenes que tienen sueños e ilusión por tomar las riendas de su vida. Nuevamente vemos como las expectativas están enfrentadas a la realidad que vive Marta.

A modo de conclusión, me gustaría decir que lo que más me ha gustado de “Los nombres propios” es la revisión que Marta Jiménez Serrano hace del pasado, especialmente la relación entre abuela y nieta, algo muy bonito, y que muchos podemos sentir como un sentimiento conocido que hemos experimentado con nuestros propios abuelos. Además, también quiero destacar la honestidad de un personaje que tiene que tomar decisiones, y lo interesante de las reflexiones acerca de esas decisiones. En definitiva un libro muy recomendable, un libro sobre la vida, y un libro para sumergirse en sus páginas y tras la lectura dedicarle un tiempo a pensar en lo leído.

Reseña: Los Beat: poesía de la rebelión

Como muchos lectores, de vez en cuando, uno debe de hacer el esfuerzo de salir de su zona de confort, y siempre he pensado que una gran manera podría ser leer algo de poesía, esto es algo que he podido encontrar leyendo “Los Beat: poesía de la rebelión”, una antología poética dedicada a la Generación Beat cuyos autores y poemas han sido seleccionados por Margaret Randall y que recientemente ha publicado Valparaíso Ediciones. Sobre Margaret Randall debemos destacar que no sólo se relacionó personalmente con varios de los iconos Beats, como Allen Ginsberg, sino que además ella misma es una prolífica poeta. Otro dato curioso de Randall es que la neoyorkina fue la cofundadora de la revista El Corno Emplumado/The Plumed Horn, publicación en la que durante la década de los sesenta se publicó lo más relevante y vanguardista. Teniendo todo esto en cuenta, podemos decir que Randall es la anfitriona perfecta, y en su introducción disecciona el contexto social, cultural e ideológico que comparten todos estos poetas.

La Generación Beat surge a mediados de los cincuenta, siendo un grupo diverso de autores que tienen en común su inconformidad a los valores sociales establecidos en un ambiente opresivo que rechaza lo diferente, y esa disconformidad se manifestaba sin duda también hacia la literatura formal. Obviamente, todo esto causó un gran impacto en la sociedad estadounidense de la época, especialmente en la contracultura de los sesenta y el movimiento hippie. Su influencia cultural, sumado a su estilo de vida hedonista pero a la vez reivindicativo les hace fascinantes e icónicos, una fascinación que sentimos a día de hoy.

Algo que resulta interesante de la Generación Beat es el ritmo frenético de su poesía, su uso innovador del lenguaje, su estilo y forma y como sus poemas parecen haber sido creados para traspasar el papel y ser recitados de manera efusiva. Además de la presencia de poetas claramente reconocibles como Allen Gingsberg, Gregory Corso, Lawrence ferlinghetti, Gary Snyder o Jack Kerouac. Personalmente creo que también es importante destacar la presencia femenina en la antología con autoras como Diane di Prima, Hettie Jones, Joanne Kyger, Margaret Randall, Janine Pommy Vega o Patti Smith porque a menudo para la cultura popular en la Generación Beat las mujeres quedan en un segundo plano, como si no existieran o no fuesen tan relevantes, pero ahí están y esta antología es una buena oportunidad para reivindicarlas.

También quiero destacar algunos de los poemas que más llamaron mi atención de todos los que podemos encontrar en “Los Beat: poesía de la rebelión”, empezando por algunos de Lawrence Ferlinghetti como “La historia del avión” o “Espero”, y por supuesto Allen Ginsberg con la “Nota al pie de aullido”, “Kaddish”. Sin olvidarme de la poesía más alegórica, sensorial y naturalista de Gary Snyder, con “Bajo mi mano y mi ojo las montañas lejanas tu cuerpo”. También mencionar a Gregory Corso con “Matrimonio” o “Bomba”, y los poemas “En memoria de la radio” o “Ka’ba” de Amiri Baraka.

En cuanto a las poetas me gustaría empezar citando tres poemas de Diane di Prima como son: “Lilith de las estrellas”, “Soy una sombra” o “Para Amiri Baraka”. Además de los versos de Hettie Jones en “Lamento por una suicida turca, 22 años”, o los de de Joanne Kyger en “Palacio Nocturno”. Mencionar también esa visión actual y feminista de Margaret Randall en “2020”, y de Janine Pommy Vega en “¿De qué lado estás tú?”. Y una mención especial se merece el poema el “Séptimo cielo” de la popular cantante Patti Smith.

Para terminar, quiero recomendar “Los Beat: poesía de la rebelión” porque me parece que esta antología que nos presenta Valparaíso Ediciones es muy interesante tanto para introducirse en la poesía de la Generación Beat, como para ampliar el prisma de autores y autoras más allá de los más populares como Kerouac, Ginsberg y Burroughs.

Reseña: Victoria de Knut Hamsun

Son muchas las veces que nos encontramos con un libro que llama nuestra atención, pero es solo al terminar de leerlo cuando nos damos cuenta de la joya que hemos podido disfrutar. En este caso, podríamos decir que es bastante obvio que el nombre de Knut Hamsun siempre despertará una cierta atención, pues estamos ante un escritor que en 1920 fue galardonado con el premio Nobel de literatura, y un autor total que ha publicado más de quince novelas, además de varios libros de poemas, obras de teatro e incluso alguna que otra obra de no-ficción. Y tengo que decir que tras terminar de leer esta pequeña novela titulada “Victoria” pude ser plenamente consciente de que el noruego es uno de esos escritores que con su forma de narrar son capaces de hacer más con menos.

Debemos destacar que en “Victoria” se logra ese hacer más con menos porque esta es una historia bastante sencilla, una historia de un amor imposible entre dos jóvenes, pero obviamente es mucho más que eso. Además, debemos mencionar que a pesar de que estamos ante un libro de aproximadamente ciento veinte páginas Hamsun es capaz de explorar diferentes temas como pueden ser la diferencia de clases, las diferencias entre un mundo rural y la ciudad, el arrepentimiento, el saber afrontar las consecuencias de las acciones que tomamos, o el fracaso.

En esta novela somos testigos de una historia de amor entre el hijo del molinero, Johannes, y Victoria que es la hija del terrateniente de la zona. Se trata de un amor que a pesar de las diferencias sociales entre los dos protagonistas parece que está destinado a triunfar, y a lo largo de la obra tendremos varios acercamientos en este sentido, sin embargo también habrá momentos en los que los personajes parecen distanciarse. Esto llevará a Johannes a convertirse en un solitario, que por amor es capaz de transformar su vida, cambiar y convertirse en una persona que pueda parecer digna de Victoria; el único problema es que la familia de la joven tiene otros planes, y es que esperan que a través de un matrimonio ventajoso para la joven puedan salvar el honor de la familia.

Tengo que confesar que una de las cosas que más me ha gustado de esta novela han sido sus personajes, especialmente Johannes y Victoria. Él está muy ligado a la naturaleza, un lugar al que parece que siempre vuelve en los momentos más importantes de la novela. Mientras que Victoria es un personaje muy complejo y lleno de contradicciones. En otras palabras, se trata de personajes con muchas aristas, y esto es algo que ayuda al lector a entender lo que ocurre entre ellos, pues a pesar de que se trata de una historia de amor, el autor nos lleva a ese terreno de las reflexiones y los sentimientos, que al final son los que hacen mover la trama y deciden el destino de nuestros dos protagonistas.

Y para terminar, sólo puedo recomendar la lectura de “Victoria” de Knut Hamsun, obra publicada por Nørdicalibros y con traducción de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo, este es un libro perfecto para leer con tranquilidad, disfrutando de la historia y reflexionando acerca de lo que el autor nos va proponiendo en cada capítulo.

Reseña: Luz de febrero de Elizabeth Strout

Más información en la web de Duomo Ediciones

Hay ciertos escritores con los que uno es capaz de reconocer su estilo a lo largo de su obra, pero que aún siendo fieles a ese estilo son capaces de sorprender a los lectores con cada nuevo libro, y eso es exactamente lo que me ocurre cada vez que leo un nuevo libro de Elizabeth Strout. En esta ocasión el libro que he estado leyendo se titula “Luz de febrero” y lo podemos disfrutar en castellano gracias a Duomo Ediciones, quienes son los responsables de que volvamos a encontrarnos con un personaje tan peculiar y querido como es Olive Kitteridge.

Luz de febrero” es un libro de relatos, en donde encontraremos trece historias, en las que todas están ambientadas en el pequeño pueblo de Crosby (Maine), y en la que algunas están estrechamente conectadas entre sí. Muchas de estas historias están protagonizadas por Olive Kitteridge, y en otras Olive está presente de alguna forma; y esto es algo que nos ayuda a sentir ese ambiente cercano y familiar de un pueblo en el que todos sus habitantes terminan conociéndose.

A pesar de que las historias presentes en este libro nos presentan a diferentes personajes, que tienen sus problemas y reflexionan sobre su vida, podría decirse que en esta ocasión nos encontraremos con historias que tratan temas que encontramos en sus otras novelas como pueden ser la nostalgia, el efecto que las malas relaciones pueden tener en ciertas personas, el envejecer y ser consciente de ello, las diferencias entre la gente de pueblo y los que son de una gran ciudad, o como una persona puede ejercer un impacto en nuestra vida, y todo ello con un sutil y necesario sentido del humor.

Aunque es cierto que en este libro encontramos varias historias en las que Olive es la protagonista principal, y estás nos cuentan acontecimientos importantes de los últimos años de su vida empezando un nuevo capítulo junto a Jack Kennison. También encontramos otros personajes que hacen de este libro una experiencia lectoras más coral, por ejemplo en “Ayuda” conoceremos a Suzanne que tiene que volver al pueblo para resolver todos los detalles tras la muerte del padre, y lo hace en un momentos muy complicado de su vida. O la historia que da título a este libro “Luz” en la que se nos presenta al personaje de Cindy, una mujer que sufre una enfermedad y que compartirá varias charlas con Olive Kitteridge.

Sin embargo, hay una cosa que personalmente he podido apreciar mucho con la lectura de este libro, y que encontraremos en la parte final del libro. Cuando Olive, tras haber sufrido un infarto, se encuentra viviendo en una especie de residencia para ancianos, en donde conoce a una mujer llamada Isabelle, y juntas reflexionan sobre las decisiones del pasado que aún siguen presentes en su vida, esos recuerdos que siempre vuelven; y además supone el reencuentro de la autora con otros de sus personajes más queridos como son Amy e Isabelle.

Para concluir, me gustaría recomendar “Luz de febrero” a todos aquellos que se quedaron sorprendidos con un personaje tan especial y único como el de Olive, ya sea con la novela que ganó el Premio Pulitzer en 2009, y que también ha publicado Duomo Ediciones, o con la serie de televisión protagonizada por la actriz Frances McDormand. Yo no sé si Elizabeth Strout tiene pensado volver a escribir más historias con el personaje de Olive, pero debemos disfrutar las que tenemos publicadas porque de verdad que merece la pena sumergirse en la mirada de este personaje, y ser testigo del tratamiento de temas que el lector puede sentir como propios o incluso ha vivido en su propia piel. Es un libro sobre la vida, para aprender y reflexionar, pero sobre todo para dejarse atrapar por estos personajes tan maravillosamente cercanos y con tantas aristas y contradicciones que nos presenta Elizabeth Strout en sus novelas.

17 Libros para 2021:

Viejos conocidos:

El secreto” de Donna Tartt. Teniendo en cuenta todo el trabajo que hay detrás de un libro de Tartt, uno tiene la sensación de que merece la pena sentarse a leer un libro que tiene más de setecientas páginas, pero es algo que merece mucho más la pena una vez que ya se conoce a la autora detrás de estas grandes novelas.
Nora Webster” de Colm Tóibín. Una de esas lecturas que recuerdo con una gran alegría es la de “Brooklyn”, ya que fue la primera novela que leí en inglés; además la sensación que me dejó el estilo de Tóibín fue muy grata, y es por ello que siempre he esperado encontrar el momento oportuno para acercarme a este libro, “Nora Webster”, al que tantas ganas le tengo.
Estupor y temblores” de Amélie Nothomb. Me he decidido a poner a la autora belga entre viejos conocidos porque ya he leído un par de sus libros en el pasado; sin embargo, en esta ocasión será un verdadero estreno, ya que con esta pequeña novela me sumerjo por primera vez en sus novelas de corte más personal, en las que se aborda la “ficción del yo”.

Nacionales:

Años felices” de Gonzalo Torné. De todos aquellos libros que la editorial Anagrama decidió poner a disposición de los lectores durante los primeros días del confinamiento, fue el de Torné el que más me llamó la atención, principalmente porque nunca había leído a este autor, y además porque parece que este es uno de esos libros en los que uno de los temas principales es la vida.
El paciente” de Juan Gómez-Jurado. Tras escuchar a Gómez-Jurado en los podcast en los que participa, llegué a la conclusión de que no era justo por mi parte el hecho de no acercarme a su trabajo como escritor. El primer paso será leer esta novela, en la que al parecer se esconden detalles fundamentales, que luego irán apareciendo en sus siguientes títulos.
Entre visillos” de Carmen Martín Gaite. Martín Gaite es una autora de la que sólo he leído un par de entrevistas, y teniendo en cuenta que es uno de los nombres propios de nuestra literatura, he decido que ya era hora de darle una oportunidad, y no se me ocurre una mejor manera que hacerlo que con su primera novela, publicada hace casi sesenta y cinco años.
Un amor” de Sara Mesa. Tras haber leído cuatro libros de esta autora sevillana, me he decidido a comprar su última novela. Tengo que decir que en esta ocasión las expectativas están muy altas, pero no por los halagos que haya recibido este libro que ha sido elegido el mejor de 2020 por Babelia, sino porque en mi caso particular siempre he disfrutado mucho de los libros de Mesa.

Primer acercamiento:

Léxico familiar” de Natalia Ginzburg. En ese reto personal de seguir descubriendo autores europeos, que me ayuden a salir de la fuerte influencia anglosajona que siempre han marcado mis lecturas, he decidido poner mis ojos sobre Italia, y en una de sus autoras más queridas y leídas. En esta novela de Natalia Ginzburg nos encontramos un retrato de esa vida familiar de principios de siglo, además de recoger la transformación sufrida por el país transalpino durante su época más convulsa.
Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio” de Alice Munro. En este año en que me he decidido a leer más libros de relatos, no podía ignorar a uno de los grandes nombres en lo referente a la literatura condensada en este pequeño formato como es Alice Munro. La canadiense no sólo ha ganado el Premio Nobel de literatura en 2013, sino que además ha conquistado a millones de lectores en todo el mundo con una carrera en la que ha publicado catorce colecciones de relatos originales.
Las chicas de campo” de Edna O’Brien. Me parece que no engaño a nadie, si digo que la literatura irlandesa es una de las que más me interesan. Me parece que es algo reseñable el elevado número de grandes autores que han salido de la isla Esmeralda, desde Joyce hasta Sally Rooney, pero sin olvidarnos de escritoras como Edna O’Brien que lleva escribiendo desde los sesenta.

En galego:

Que me queres amor?” de Manuel Rivas. Este es un libro que leí por primera vez cuando estaba en el instituto, y teniendo en cuenta que en 2020 se celebró el vigésimo quinto aniversario de su publicación, me parece que ahora es un buen momento para volver a acercarme a esta colección de relatos, que es una de las grandes obras de uno de los escritores más interesantes del panorama nacional.
A dúbida” de María Reimóndez. No puede faltar María Reimondez, autora de la que llevo leyendo con regularidad desde el año 2018, pero de la que sin embargo aún no he leído ninguna novela, y es por ello que he seleccionado esta novela corta que tiene una premisa muy interesante y de la que seguro que podemos aprender mucho.
Silencio” de Agustín Agra. Este es otro libro de relatos, pero en esta ocasión está firmado por un autor del que no he leído nada, sin embargo, viendo varias entrevistas en las que presentaba esta obra, me parece que puede ser un libro muy interesante porque se tratan temas relativos a aquellos primeros avances científicos.

Clásicos:

Nuestro común amigo” de Dickens. El escritor nacido en Portsmouth es una de mis “asignaturas pendientes”, y me gustaría poder solucionar esto a lo largo de este año. Es cierto que Dickens ha escrito varios títulos mucho más conocidos que este, pero me parece que empezar con una de sus últimas obras me ayudará a apreciar el talento del genial escritor inglés en todo su esplendor.
Tristana” de Pérez Galdós. En 2020 intenté leer a Galdós, ya que de verdad parecía que era el momento perfecto, sin embargo eso nunca ocurrió. Pero he de decir que aproveché el año Galdosiano, en el que se recordaba el centenario de la muerte del escritor canario, para descubrir más en profundidad a un autor al que tengo que darle la oportunidad que se merece.
Carol” de Patricia Highsmith. En 2021 celebramos el cien aniversario del nacimiento de Patricia Highsmith, uno de los nombres propios de la literatura estadounidense, y que tantas obras de narrativa nos ha dejado, destacando sus novelas de Ripley y sus relatos. Sin embargo, en este año tan especial, me parece que “Carol” también puede ser un libro muy interesante.
Orlando” de Virginia Woolf. La inglesa es una de esas escritoras que nunca pasan de moda, y es por ello que pienso que nunca es tarde para empezar a leerla, en mi caso será con esta novela de casi trescientas páginas. Es cierto que no se trata de una de sus obras más populares, y este es uno de los motivos que me han llevado a seleccionar un libro, que además trata temas tan interesantes como el género y el papel de la sociedad en nuestra vida.

Reseña: La ocasión, de Juan José Saer

Más información en la web de la editorial Rayo Verde

Pocas sensaciones hay más electrificantes que la de terminar de leer, por primera vez, a un autor que sabes que se terminará convirtiendo en uno de tus favoritos; y tengo que decir que eso fue lo que me ocurrió mientras leía esta novela del escritor santafesino Juan José Saer.

Pero antes de hablar de esta novela titulada “La ocasión”, me gustaría comentar brevemente cómo descubrí a este escritor argentino; y ciertamente no se trata de ningún gran misterio, fue gracias a Librotea, y es que una obra del argentino, “Glosa”, aparecía en una selección realizada por el cantante del grupo Dorian, en la que comentaba cuáles eran sus diez escritores argentinos favoritos de las últimas décadas. Posteriormente, y haciendo un poco de investigación descubrí que la editorial Rayo Verde había publicado ocho de las doce novelas del autor, además de “El concepto de ficción” libro que recoge varios de sus ensayos, en una gran labor de recuperación de la obra de un autor total.

“La ocasión” es un libro en el que nuestro protagonista es Bianco, un mentalista que tiene que dejar atrás su vida en París tras sufrir la humillación pública por parte de los Positivistas franceses. Pero será este capítulo tortuoso de su vida el que le llevará a Argentina, lugar donde podrá disfrutar de una nueva oportunidad en la vida, allí con la ayuda del doctor Garay López irá creciendo socialmente, algo que sin embargo no terminará de traerla esa felicidad tan añorada.

Ya desde el principio de la novela se nos plantea una especie de triángulo amoroso entre, el doctor Gary López, Bianco, y Gina (la esposa de Bianco); y es también en la primera parte de la novela que nuestro protagonista empieza a desconfiar de que su mujer lo ha engañado con su mejor amigo. Con el paso de las páginas esa primera duda se terminará convirtiendo en una auténtica obsesión; y Bianco llegará a pensar que Gina lo engaña doblemente, primero con esa supuesta relación con Garay López, y segundo, cuando la pareja está practicando para que él pueda recuperar sus poderes de telepatía.

Pero siendo sincero me parece que decir que “La ocasión” se centra sólo en el tema del triángulo amoroso es quedarse corto, y en mi opinión todas esas insinuaciones veladas, las sospechas, y los celos, le sirven al autor para contarnos cómo reaccionan los personajes, que como Bianco, no son capaces de lograr las cosas que se proponen, en este caso el regresar a Europa y enfrentarse a los Positivistas.

Además, de la maestría del autor para llevarnos a los rincones más íntimos de la mente humana, en la que muchas veces la razón nos hace cuestionarnos todo, incluso lo que estamos viendo con nuestros propios ojos. También debemos mencionar las precisas descripciones que hace Saer de los territorios y lugares en los que ambienta su novela, tanto esa primera parte en Europa, como luego en la remota pampa argentina, o en la ciudad de Buenos Aires.

Y no quería olvidarme de comentar ese punto más inquietante del libro, y que está relacionado con una historia que se nos cuenta en el último tercio del libro; me refiero a la que tiene como protagonistas al pequeño Waldo y a su hermana, se trata de un pasaje cargado de violencia, y que cambiará la vida de estos personajes que reencontraremos en el final.

Para finalizar, solo me queda recomendar esta novela, “La ocasión” de Juan José Saer, obra que fue galardonada con el Premio Nadal en 1987, porque de verdad que me parece una muy buena forma de empezar a descubrir a uno de esos grandes nombres de la literatura argentina. Estamos ante un autor que muchas veces ha sido puesto a la par de Borges, tal y como afirma Beatriz Sarlo, quien sostiene que “el Borges clásico culmina en 1960, y que a partir de ahí el mayor escritor argentino de la segunda mitad del Siglo XX es Juan José Saer”.

Mis 10 mejores lecturas del 2020

Para esta entrada en la que he seleccionado algunas de mis mejores lecturas del pasado año, he decidido hacer un top 10; y en esta lista de diez libros, sólo los tres primeros se corresponden con mis tres mejores lecturas del 2020, mientras que el resto de títulos aparecen listados sin seguir ningún tipo de orden. En 2020 he leído treinta y nueve libros, y no me puedo quejar ni por la calidad de los títulos seleccionados, ni por la variedad de lecturas realizadas, en las que como siempre he intentado incluir poesía, más y más teatro, relatos y cuentos, e incluso un libro de no-ficción.

Pero antes me gustaría comentar un par de curiosidades. Empezando por el hecho de que en 2020, casi un 60% de mis lecturas estaban firmadas por autoras. Otra sorpresa ha sido ver que más de un 28% estaban escritas en gallego. Además, casi una sexta parte del total de las lecturas realizadas corresponden a clásicos de la literatura. Siendo el punto negativo el hecho de que sólo he leído un libro escrito en la lengua de Shakespeare.

“El molino del Floss” de Mary Ann Evans, es una novela que tal vez no tenga esa presencia que tienen otras obras de la autora inglesa, pero que sin duda sorprenderá, y para bien, a los lectores que decidan acercarse a esta historia que alberga sentimientos tan tristes, pero a la vez tan humanos. Considero que este es el mejor libro de todos los que he leído de George Eliot, y que con cada nuevo libro que leo de la autora se va convirtiendo en una de mis escritoras de referencia.

Canto yo y la montaña baila” de Irene Solà es un libro que compré en preventa (Junio de 2019), porque al leer la nota de prensa del Premi Llibres Anagrama de Novel·la quedé absolutamente maravillado con la historia que firmaba esta joven autora catalana, una sensación que pude volver a experimentar al leer esta novela durante los primeros días del confinamiento (Marzo 2020), en lo que podríamos definir como una especie de vía de escape que me ayudó a sobrellevar aquellos días, gracias a las páginas de un libro que nos transporta justo a los Pirineos, y nos deja ser testigos de toda la magia y el encanto que encierran esos paisajes.

Illa decepción” de Berta Dávila. En 2020 he podido leer dos libros de la autora santiaguesa Berta Dávila, primero “Carrusel” (2019) y luego “Illa decepción” (2020), pero si me tengo que quedar con uno, ese sería este “Illa decepeción”, y realmente no hay un motivo objetivo porque los dos libros me han gustado mucho, pero me parece que en esta tercera novela los lectores encontrarán situaciones y sentimientos que pueden sentir como propios, en una novela que podríamos decir que trata sobre la vida.

Pastoral Americana” de Philip Roth es uno de esos libros que uno sabe que tiene que leer, y es algo que ocurre porque antes de abrir el libro siente que va a ser una gran experiencia lectora, y esto es debido a ese magnetismo que generan ciertos novelistas, que como Philip Roth se han entregado a creación literaria, y esto los lectores lo notamos al abrir cualquiera de sus libros y al encontrarnos con esos personajes tan reales, esos lugares que a pesar de estar tan lejos los sentimos como sitios que conocemos y por los que hemos estado paseando toda nuestra vida, o ese ritmo narrativo que mantiene al lector totalmente enganchado.

El maestro y Margarita” de Mikhail Bulgakov fue una de mis primeras lecturas del pasado año, y de hecho podría decirse que esta fue la primera gran novela que leí en 2020, y digo grande no sólo por sus más de quinientas páginas sino porque esta historia tan bien hilada y llena de momentos memorables, y que además está considerada como una de esas grandes novelas de la literatura del pasado siglo.

“La única historia” de Julian Barnes, lecturas como esta me hacen pensar que los grandes escritores siempre serán capaces de publicar libros interesantes en los que los lectores encontrarán algo nuevo. En las páginas de este libro nos encontramos con una historia de amor entre Paul, que es un chico joven, y Susan, una mujer ya casada y con hijas; sin embargo, en esta ocasión Barnes utiliza a sus personajes para hablarnos de un tema más importante como puede ser el rechazo a la mujer alcohólica por parte de la sociedad.

“La inquilina de Wildfell Hall” de Anne Brontë supone el último libro de las hermanas Brontë que me quedaba por leer, y fue una historia que disfruté mucho, especialmente por las ideas que Anne es capaz de plasmar en se segunda novela, de la que aún, a día de hoy, podemos aprender mucho. También me gustaría compartir una breve reflexión acerca de la pequeña de las Brontë, porque el año pasado se celebró el doscientos aniversario de su nacimiento, y pensar en lo joven que nos dejó Anne, con apenas veintinueve años, me produce una sensación de tristeza, especialmente si pensamos como hubiera sido su carrera después de haber publicado una novela como esta.

“El amor en los tiempos del cólera” de Gabriel García Márquez, leer a uno de tus autores favoritos es uno de esos placeres que la lectura nos puede regalar, especialmente si lo prolongamos en el tiempo, en mi caso intentando incluir algún libro de García Márquez para leerlo cada año; y el año pasado le tocó su turno a esta historia de amor en la que su protagonista femenina, Fermina Daza, se ve envuelta a lo largo de su vida; una historia de amor en la que primero conoceremos a Florentino Ariza y luego al doctor Juvenal Urbino, dos hombres que se enamoran de Daza pero sin llegar ningún tipo de triangulo amoroso, mejor dicho estamos ante dos historias de “amor” que transcurren de forma paralela.

“Ollos de auga” de Domingo Villar es un libro que ha estado en mis estanterías durante años y años, y la verdad es que ya lo había intentando leer en el pasado, sin éxito; sin embargo no ha sido hasta 2020 que me decidí a leerlo y terminarlo. En esta primera novela de Villar se nos presenta al inspector Leo Caldas tratando de resolver un caso de asesinato ocurrido en Illa de Toralla (Ría de Vigo), y como no quiero desvelar nada de esta apasionante novela policíaca, me gustaría recalcar que Villar es capaz de capturar la esencia de la ciudad de Vigo de una manera muy notable.

“O país onde medran os limoeiros” este es uno de mis grandes descubrimientos de 2020, se trata de un ensayo sobre la historia y la importancia de los cítricos en Italia, un viaje por el país transalpino descubriendo las diferentes variedades de plantas y frutas. Este es un ensayo que es muy amable con el lector que no está especializado en este tema, y verdaderamente se puede disfrutar del viaje realizado por Helena Attlee, a la vez que se aprenden algunos datos curiosos e interesantes sobre un tema como este.

Esto ha sido todo, un año cargado de buenas lecturas, y es por ello que se me ocurren al menos otros diez títulos que podrían aparecer en una lista de “veinte libros para 2020”, pero en esta ocasión me parecía que tenía que respetar el formato y quedarme solo con diez.

Empezando 2021 con literatura argentina

Instantáneas de la Ciudad de Buenos Aires

Esta es una entrada que me hace mucha ilusión publicar, uno de mis primeros propósitos literarios para el próximo año, es empezar 2021 leyendo a tres escritores nacidos en Argentina, porque he notado que es una nacionalidad de la que he leído a muy pocos autores. Además es innegable que en el pasado hubo una gran conexión entre Galicia y Argentina; algo que yo no quiero romantizar, sino señalar como algo que ocurrió y en cierta manera aún queda en el recuerdo de mucha gente que sigue diciendo eso de “Buenos Aires, capital de la quinta provincia gallega en el mundo”.

Por otro lado está la cantidad de argentinos y argentinas que cada año visitan el blog, casi setecientas este año, un dato que lo sitúan en el top cinco de países que han visitado este espacio digital en sus cuatro años de vida. Y me gustaría mencionar a Coremi del blog Saltos en el Viento, que es uno de los primeros blogs que descubrí, y una persona de la que he ido apuntando varias y buenas recomendaciones que me gustaría poder leer y descubrir; de hecho fue a Coremi a quien le comenté si podía recomendarme algunos autores argentinos, y su respuesta fue de gran ayuda, así que haciéndole caso leeré algunos poemarios de Alejandra Pizarnik.

Mi primera idea era la de dedicarle el mes de enero a esta propuesta de empezar 2021 con literatura argentina, pero finalmente serán tres semanas y tres libros de tres autores que son grandes embajadores de la literatura del país, como son: Juan Jose Saer, Alejandra Pizarnik y Mariana Enríquez. Se trata de un poco de novela, poesía y cuentos, que funcionan como un crisol que refleja una tradición literaria que nos ha regalado grandes obras.

El primer libro será “La Ocasión” de Juan Jose Saer, escritor nacido en Serodino (provincia de Santa Fe), un autor del que podemos disfrutar de toda su producción literaria gracias al trabajo de Rayo Verde Editorial. Saer es un escritor al que le tengo muchas ganas, porque ha sido descrito como “el gran escritor de la segunda mitad del siglo XX argentino”, y que fue capaz de poner su talento al servicio no sólo de la narrativa, sino que también es autor de poesía y ensayos, todo ello con un estilo inconfundible. Otra de esas grandes citas que definen a Saer como autor total sería la que dice que “la narrativa argentina, luego de Borges, solo se vio revolucionada con la aparición de la obra de Juan Jose Saer”.

Luego vendría Alejandra Pizarnik, quien ha sido publicada por Lumen, tanto sus poemas, como sus “Diarios”, y su “Prosa completa”. Como he dicho anteriormente, estoy interesado en leer algunos de sus poemarios, y la idea sería poder leer todo lo posible desde esa primera publicación que es “La tierra más ajena” de 1955, hasta “El infierno musical” de 1971, versos que se pueden encontrar en la primera mitad de ese precioso volumen titulado “Poesía completa”.

Para terminar con Mariana Enríquez, a la que muchos de vosotros y vosotras conoceréis de su galardonado “Nuestra parte de noche”, novela que en 2019 se llevó el Premio de la Crítica de narrativa castellana, además hay que comentar que el de Mariana Enríquez es uno de los nombre propios de Editorial Anagrama. En esta ocasión, he decidido leer un libro de relatos de la escritora nacida en Buenos Aires, “Las cosas que perdimos en el fuego”, y lo he escogido porque este fue uno de los títulos que Anagrama decidió poner a disposición de todos los lectores de manera totalmente gratuita durante los meses más duros de la pandemia, un gesto muy generoso y que merece mucho respeto.

En definitiva este es un proyecto que me ha generado mucha ilusión, espero encontrarme con tres buenas lecturas que abran la puerta a más y nuevos autores y autoras procedentes de argentina, y de esta forma poder seguir disfrutando de la buena literatura. Como siempre animar a todo el mundo a que le dé una oportunidad a estos tres autores y se acerquen a estos libros.