Archivo de la etiqueta: King Gizzard and the Lizard Wizard

2022 en 6 discos:

Tal vez el timing no sea el más apropiado, pero me parece que podría ser interesante repasar esos discos que me han acompañado durante el 2022. Este es un repaso muy personal en el que he intentado seleccionar los cinco mejores álbumes del pasado año. Obviamente he tenido algunas decepciones con un par de lanzamientos musicales, pero me parece que 2022 ha sido generoso y nos ha dejado varios discos que están realmente bien.

5 – Ribbon Around the Bomb de Blossoms:
Tal vez este sea el disco que más he escuchado durante 2022, y además se trata del álbum con el cual he descubierto a este grupo inglés. Podría decir que este es un disco de pop, y que tiene ese sonido inconfundible del pop inglés; pero eso sería como no decir nada, este disco es un viaje y en él nos encontramos con un grupo que está en un gran momento y que ya han encontrado su sonido. Las canciones que forman parte de este álbum pueden funcionar perfectamente como singles, pero no hemos de obviar que este es un disco que gana mucho si se escucha desde el principio hasta el final.

4 – Will of the People de Muse:
La banda de Matt Bellamy publicaron este disco que nos lleva de vuelta a ese sonido tan característico de Muse, tal vez más duro que su anterior álbum, pero con todas esas señas tan reconocibles que hicieron a estos ingleses ser la banda de rock más grande de su generación, me refiero a esa sección rítmica que brilla con luz propia gracias al bajo de Chris Wolstenholme y la batería de Dominic Howard, especialmente en temas como “We are fucking fucked” y “You make me feel like it’s Halloween”, sin olvidarme de esos temas más íntimos que parten del piano de Bellamy y van ganado en intensidad y esto es algo que vamos a encontrar en “Liberation” y en “Ghosts”.

3 – Wet Leg de Wet leg:
Este grupo procedente de la Isla de Wight ha sido una de las sensaciones musicales de este año, su estilo de música recoge muchas influencias pero tienen algo que hace que este disco sea una auténtica maravilla. Dejando a un lado que gran parte del éxito del grupo puede relacionarse con sus carismáticas integrantes, Rhian Teasdale y Hester Chambers, hemos de destacar su manejo de la guitarra a la hora de crear riffs muy resultones. Otro punto a su favor, y que me parece algo muy interesante son las letras de sus canciones, que son igual de originales e ingeniosas que sus videoclips. Tres canciones para quienes no hayan escuchado a Wet leg: “Too late now”, “Angelica” y “Wet dream”.

2- Omnium Gatherum y Ice, death, planets, lungs, mushrooms and lava de King Gizzard & the Lizard Wizard:
En 2022 los australianos volvieron a sorprender al mundo con cinco nuevos álbumes de estudio, al igual que hicieran en el 2007, y el resultado nuevamente nos trae un par de discos que han revolucionado el panorama musical. Trabajando fuera del radar, este grupo es capaz de producir una gran variedad de canciones que recogen sus diferentes preocupaciones tanto estilísticas como temáticas, esto hace que pueda ser difícil encuadrar el disco en una determinada etiqueta, pero que nunca decepcionan.
Para mi es muy importante incluir en esta lista tanto Omnium Gatherum como Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms and Lava, porque son dos discos que a pesar de sus diferencias guardan muchas similitudes, y se disfrutan mucho más al escucharlos juntos.

1 – The Car de Arctic Monkeys:
No me escondo cuando afirmo que Arctic Monkeys es tal vez mi grupo favorito, ya son muchos años escuchando sus canciones, y desde el principio he sentido que este era un grupo que crecía con cada nueva entrega, al igual que lo hacemos todos los que los descubrimos en el verano de 2006.
Pero siendo objetivo tengo que decir que la música que hacen los de Sheffield no la encontraréis en ningún otro grupo, y las canciones que firma Alex Turner no las podría haber escrito otra persona. The Car es un disco que continúa con la evolución estilística del grupo, algo que innegablemente los va separando cada vez más de sus anteriores trabajos discográficos, pero a la vez mantienen un sonido inconfundible.
Es difícil destacar una canción en un álbum tan cerrado sobre sí mismo como es The Car, pero podemos encontrar que hay algunos elementos que si consiguen destacar, empezando por una instrumentación que gana mucho gracias a la sección de cuerdas, Turner destapándose como un vocalista con un gran rango de interpretaciones, y la sutil pero infalible interpretación musical de cada uno de los miembros de Arctic Monkeys.
Todo suma, y como resultado nos encontramos con un disco que podríamos definir como una obra maestra. Mi recomendación es la de escuchar el disco con unos auriculares puestos, dejando que la música te atrape y lo envuelva todo.

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King Gizzard & the Lizard Wizard en 10+1 canciones

He decidido dedicarle una entrada a King Gizzard and the Lizard Wizard, y lo quiero hacer antes de que publiquen su nuevo álbum, LW, que podremos escuchar a finales de febrero y será el primero de los tres que el grupo australiano tiene pensado publicar en este 2021. Tengo que reconocer que escuchar toda la discografía de los de Melbourne ha sido todo un placer, y un ejercicio que nos demuestra el buen estado en el que se encuentra la industria discográfica en Australia; sin embargo el tener que seleccionar diez canciones de una banda que tiene diecisiete álbumes de estudio es algo que requiere una escucha activa y más selectiva.

Algunos datos que nos ayudan a comprender la grandeza del grupo liderado por Stu Mackenzie podría ser el hecho de que su carrera está condensada en un periodo de nueve años, y no podemos dejar de mencionar que en 2017 publicaron cinco de sus diecisiete álbumes. Dejando a un lado el tema de su elevada producción artística, y centrándonos en el sonido del grupo, tenemos que enfatizar que su música es mucho más que guitarrazos y distorsiones, hay una mezcla de influencias y estilos que enriquecen su sonido y nos asegura de que nunca sabemos qué nos encontraremos en el próximo disco de King Gizzard and the Lizard Wizard.

Este grupo de Melbourne está formado por seis músicos que se caracterizan por ser capaces de tocar diferentes instrumentos, pero por lo general podemos decir que los integrantes de King Gizzard and The Lizard Wizard son: Ambrose Kenny-Smith teclados, armónica y percusión; Stuart Mackenzie cantante y guitarrista; Joey Walker y Cook Craig guitarristas; Lukas Skinner al bajo y Michael Cavanagh a la batería. Y no me quiero olvidar de Eric Moore, quien ejerció como segundo batería del grupo desde su origen y hasta el 2020, y ahora está totalmente centrado en el proyecto de Flightless Records que es sello que produce los álbumes de King Gizzard y otras bandas de la escena de Melbourne.

Antes de repasar esas canciones que he seleccionado, me gustaría hacer un pequeño análisis de una discografía en la que podemos señalar dos aspectos fundamentales: el primero es la alta producción y otro sería el hecho de que los australianos dedican un tema ya sea sonoro o conceptual a cada uno de sus trabajos discográficos. Como resultado tenemos discos que la gente conecta entre ellos, e incluso hay gente que afirma que todos los álbumes del grupo están conectados. Yo recomiendo “Nonagon Infinity” (2016), “Flying Microtonal Banana” (2017), “Polygondwanaland” (2017) y “K.G.” (2020) como los discos que todo el mundo tiene que escuchar para empezar a disfrutar de la música de este grupo.

Mi lista de diez canciones: como siempre muy personal y siendo consciente de que se han quedado fuera algunas canciones que también son muy interesantes.

«High Hopes Low» de 12 Bar Bruise (2012). Tema perteneciente al álbum debut de King Gizzard and the Lizard Wizard, esta es la típica canción que podemos seleccionar como carta de presentación del grupo, y se trata de un tema que define a la perfección ese sonido que está presente en este primer trabajo musical, pero que también apreciamos en los siguientes álbumes de la banda.

«Head On/Pill» de Float Along – Fill Your Lungs (2013). Canción con la que abre este tercer disco, y que deja una clara declaración de intenciones, además de ser una muestra de la ambición de este grupo australiano que no le tiene miedo ni a la duración de sus canciones, ni a dejarse llevar por la improvisación controlada que pueden tener los músicos que empiezan a componer a través de lo que vaya surgiendo en las sesiones de grabación de un álbum.

«I’m in Your Mind Fuzz» de I’m in Your Mind Fuzz (2014). Con su quinto álbum de estudio podemos afirmar que King Gizzard and the Lizard Wizard inician el proceso de la recogida de diferentes influencias que terminarán enriqueciendo su sonido. También es innegable el cuidado que se pone en la instrumentación de este álbum.

«Bone» de Paper Mâché Dream Balloon (2015). Este es un disco que se caracteriza por el sonido inconfundible de los instrumentos acústicos con los que los integrantes del grupo tuvieron que trabajar para este séptimo álbum. Otra de las curiosidades de Paper Mâché Dream Balloon es que Eric Moore aparece como que no ha tocado ningún instrumento, y con un escueto «nothing» en los créditos del disco.

«Gamma Knife» de Nonagon Infinity (2016). Podemos afirmar que fue en 2016 cuando la cosa se puso seria para los de Melbourne, y con la publicación de este disco consiguieron sus primeros éxitos en las listas de la ARIA (Australian Recording Industry Association) y el Billboard americano. Un reconocimiento al trabajo de este grupo, que viene tras haber conseguido completar un álbum conceptual como es Nonagon Infinity, en el que tenemos nueve canciones en las que el final de unas se difuminan con el principio de las siguientes, y el último tema nos vuelve a llevar al comienzo del álbum.

«Billabong Valley» de Flying Microtonal Banana (2017). En esta ocasión nos encontramos con un grupo de músicos que se encierran en el estudio y deciden que van a experimentar con los microtonos (cada uno de los intervalos musicales menores que un semitono y permite la utilización de más notas), e incluso han modificado sus instrumentos para llegar a esos microtonos. Y se trata de un disco de un nivel tan alto que tras varias escuchas me ha sido imposible seleccionar una canción que destaque por encima del resto; es por ello que me quedo con esta que trata sobre el tema de los forajidos australianos, y en lo sonoro tiene influencias que nos llevan hasta las costas de la península de Anatolia. Además en esta ocasión podemos escuchar a Ambrose como la voz principal.

«The Lord of Lightning» de Murder of the Universe (2017). Muchas son las personas que afirman que hay evidencias claras de que este disco y Nonagon infinity (2016) son dos álbumes que comparten el mismo tema conceptual y que están conectados entre ellos; y podemos pensar que si en el estribillo de este tema se canta “Nonagon, nonagon. Nonagon infinity.” esas personas tal vez tienen algo de razón. Un disco imprescindible en el que encontramos joyas como esta, mezcladas con la voz de dos narradores diferentes, que nos van narrando una historia de ciencia ficción utilizando la técnica del spoken word.

«Polygondwanaland» de Polygondwanaland (2017). La canción que da título al duodécimo trabajo discográfico de los aussie nos demuestra que menos es más, y que cuando se tiene todo por su sitio los resultados llegan, y en este caso con un disco redondo en el que encontramos temazos como este.

«Venusian 1» de Infest the Rats’ Nest (2019). Con este disco he tenido un pequeño dilema, y es que «Venusian 1» no es la mejor canción que podemos escuchar en Infest the Rats’ Nest; sin embargo esta es la canción que da inicio a la parte final del álbum, y es la que nos lleva al final de la historia que con una temática claramente ecologista podemos escuchar en este álbum desde el principio hasta el final del mismo. Además este disco supone la primera aproximación a un sonido más potente como es el del thrash metal.

«Oddlife» de K.G. (2020). En esta segunda aventura explorando todas las opciones que ofrecen los microtonos el grupo de Stu Mackenzie nos han deleitado con un disco que está lleno de grandes temas, pero del que podemos rescatar este “Oddlife”, marcado por un sonido dominado por la percusión y en el que nos lleva de vuelta a Flying Microtonal Banana (2017).

Y un extra, que en esta ocasión corresponde al último single del próximo álbum L.W. (2021), que lleva por título «O.N.E.«, y del que podemos decir que es una especie de continuación del álbum lanzado en 2020, además de ser un nuevo acercamiento a los microtomos, y un disco que será el primero de los tres que los australianos han prometido sacar en este 2021.

Para finalizar me gustaría decir que yo descubrí a King Gizzard & the Lizard Wizard a finales de 2019 cuando estaban presentado “Infest the rats’ nest” en la emisora de radio KEXP, y esa primera aproximación fue realmente nefasta; y tengo que confesar que tardé algo más de un año en volver a conectar con este grupo, y fue gracias a un álbum como “K.G.”, que llevó a los australianos a posicionarse en lo más alto de las listas de los mejores álbumes publicados en 2020, y de esta forma me dieron una oportunidad para volver a escuchar su propuesta musical y poder apreciarla como de verdad se merece.