Archivo de la etiqueta: Album Review

Song for our daughter de Laura Marling

songforourdaughter

Cada vez que Laura Marling publica un nuevo álbum siento que estamos presenciando la evolución de una artista que se encuentra en una etapa de continuo progreso, y de la que aún desconocemos todo su potencial. Además de que con cada álbum tenemos la oportunidad de descubrir nuevas canciones de una de las grandes cantautoras de nuestro tiempo.

Con treinta años, Marling, ya ha conseguido hacerse un nombre en la industria musical británica, incluso ha recibido un Brit award que la distinguía como una de las mejores voces femeninas de la música británica. Y con siete discos en el mercado en tan solo doce años, podríamos decir que la hemos visto crecer a lo largo de estos años.

Sin embargo he de confesar que no esperaba que la de Berkshire fuera a publicar nuevo material este año, y mucho menos en las actuales condiciones en las que nos encontramos. Así que me quedé muy sorprendido cuando la semana pasada se publicó en las redes sociales de la cantante, que Laura Marling había tomado la decisión de adelantar la salida del álbum, y así poner el álbum a disposición de todos sus seguidores y fans.

Song for our daughter es uno de esos discos que a pesar de mantener ese sonido que siempre ha caracterizado la música de Laura Marling, ha incorporado nuevos matices que lo convierten en algo diferente. Idea que la cantante ha expresado en una de sus más recientes entrevistas, en la que declaraba que “corría el riesgo de terminar aburriéndose”, la solución fue centrarse en buscar aquellas emociones y sentimientos que nacen de las canciones.

Teniendo todo esto en cuenta, podemos decir que este nuevo trabajo discográfico parece estar enfocado a destacar el sonido de la guitarra que convive en perfecta armonía con la voz, y es por ello que el papel de los coros es tan importante durante los diez temas que forman parte de este álbum. Pero es algo que apreciamos, especialmente, en canciones como “Hope we meet again” o “Blow by blow”.

Sin embargo en “Held down” o “Strange girl” nos reencontramos con dos temas que bien podrían haber sido incluidos en el anterior álbum publicado en 2017, en donde apreciamos unas melodías llenas de diferentes sonidos e instrumentos que enriquecen de matices esta primera parte del disco.

Un tema recurrente, y que ya está presente en el propio título de este disco, es el de las lecciones que una madre a de compartir con su hija, además de guiarla para enseñarle lo que significa ser una mujer en esta sociedad; y lo vemos en la canción que da título al álbum “Song for our daughter”.

Pero no podría dejar pasar la ocasión para señalar cuáles son las canciones que más me han gustado después de haber estado escuchando este disco durante toda la mañana. La primera que me ha llamado la atención es “Fortune” un tema que me ha conquistado por su simpleza. Algo similar ocurre con “Only the strong”, pero con la diferencia de que a este tema llegamos tras tres canciones con un sonido “más potente” que contrasta con este más intimista.

En definitiva un gran disco para una Laura Marling que nuevamente ha sabido capturar su mundo interior en un álbum, que también nos recuerda que su dominio de la guitarra le permite crear canciones que se pueden defender perfectamente sin mucho más acompañamiento que el de su voz. He de confesar que me considero incapaz para decir si este disco es mejor que los anteriores, así que sólo puedo recomendárselo a todo el mundo, porque de verdad estoy seguro de que “Song for our daughter” es uno de los mejores discos que he escuchado últimamente.

I am not a dog on a chain, lo nuevo de Morrissey

Morrissey

Siempre que Morrissey publica una nuevo álbum siento que estamos ante uno de esos grandes acontecimientos musicales, que de verdad nos requiere prestarle toda la atención que se merece, y es por ello que me gusta tomarme un par de días para poder escuchar el disco un par de veces antes de sentarme a compartir mis impresiones.

Tengo que confesar que previamente había escuchado todos los temas publicados antes de la salida del disco, y tras unas muy buenas primeras sensaciones, me gustaría confirmar que el disco es tan bueno como esos tres temas que Morrissey y su discográfica nos habían adelantado.

I am not a dog on a chain” es el undécimo álbum de estudio publicado por el cantante nacido en Manchester en sus más de tres décadas de carrera en solitario, y además es el cuarto disco consecutivo en el que la producción está dirigida por Joe Chiccarelli, una unión que ha mantenido a Morrissey en un alto rendimiento musical del que ahora podemos disfrutar sus resultados.

Es cierto que la producción del álbum es algo que hay que destacar, y podríamos decir que con ella la voz de Morrissey gana mayor protagonismo y brilla con una luz propia, y también es algo de lo que se benefician las letras siempre tan interesantes y reflexivas del cantante mancuniano. En otras palabras la voz y la música están en un equilibrio en el que se puede disfrutar de ambas, y todo suena muy orgánico y natural.

Otra cosa que me ha gustado de este disco, es la aportación de voces femeninas, recurso que ya se había empleado en otras grabaciones, pero que en temas como “Darling, I hug a pillow” y especialmente en “Bobby, don’t you think they know?” llenan de matices las canciones que enriquecen estos temas y se convierten en algo más que en meras aportaciones.

Canciones que me han gustado de este álbum son: “Bobby, don’t you think they know?” con la colaboración de Thelma Houston gran icono del R&B, “Once I saw the river clean”, “The truth about Ruth” y “My hurling days are done”, que a pesar de ser temas muy diferentes guardan la esencia del alma creativa de un Morrissey que sigue estando muy vigente en pleno 2020.

Para concluir, mencionar que la a crítica ha recibido este “I am not a dog on a chaincon los brazos abiertos. Es por ello que me gustaría señalar que este es un disco que continúa la senda positiva que Morrissey ha mantenido en los últimos años, periodo que no es casualidad que haya sido el de la colaboración con grandes productores de la talla de Tony Visconti y del anteriormente mencionado Joe Chiccarelli. Una recomendación que no podía dejar pasar, tanto si ya eres fan de Morrissey como si nunca has escuchado nada de este gran cantante.

Amyl and The Sniffers

Amyl and The Sniffers.jpg

Antes de empezar a profundizar en toda la grandeza de este álbum, me gustaría aclarar que siempre tengo mis ojos puestos en Australia y todo lo que ocurre Down Under; pero este grupo lo he descubierto recientemente y tengo que decir que ya con los primeros compases me quedé realmente impresionado.

Amyl and the Sniffers es un grupo garage-punk de la ciudad de Melbourne y está formado por cuatro integrantes; en donde destaca, a pesar de la enorme calidad de los músicos, la cantante Amy Taylor. De Taylor podemos decir que con su energía, actitud, y ganas de comerse el escenario contagia un ritmo vertiginoso al resto de la banda.

Aunque parezca mentira, en pleno 2019, aún quedan bandas que parecen totalmente convencidas en que su misión es mantener con vida ese espíritu punk del pasado, y tenemos que reconocer que eso es algo encomiable. Las referencias de Amyl and the Sniffers son bastante fáciles de apreciar, desde los clásicos The Damned o The Stooges hasta The Devotchkas o Bikini Kill, sin olvidar grupos locales como Cosmic Psychos y Drunk Mums. Pero creedme cuando os digo que no hay muchos grupos en la actualidad como este.

Su primer álbum “Amyl and the Sniffers”, publicado la pasada primavera (veinticuatro de Mayo), está compuesto por once temas que en total nos dan una duración de veintinueve minutos, algo que nos muestra la habilidad de este grupo para tocar a un elevado ritmo y con una pasión que está presente desde el principio hasta el final. En este debut nos encontramos con letras que reflejan las inquietudes de los jóvenes como pueden ser la precariedad laboral o el futuro.

Con canciones directas y potentes en las que la duración media es de poco más de dos minutos, uno realmente siente que este es un disco que hay que escuchar desde el principio hasta el final. Pero también es cierto que hay algunas canciones que brillan con luz propia; una de ellas podría ser “Cup of Destiny” que es un tema que ya desde el comienzo empieza de una manera vertiginosa y nos deja un buen sólo al final del mismo. También mencionar “Some Mutts (Can’t Be Muzzled)” que perfectamente podría ser la tarjeta de visita del grupo, porque al escucharlo somos testigos de esa unión de la característica voz de Amy Taylor con las guitarras afiladas y esa batería machacona.

Pero sin duda la canción que más me ha llamado la atención de este primer lanzamiento discográfico de Amyl and the Sniffers es “Monsoon Rock”, un tema que fue con el que yo los descubrí el pasado viernes, y la verdad es que es una joya anacrónica que nos teletransporta a una época ya pasada. A decir verdad con cada nueva escucha me sorprendo nuevamente, tanto con la potencia vocal desplegada como con el trepidante ritmo de una canción que de verdad merece ser escuchada a todo volumen.

Y para finalizar, me gustaría recomendaros visitar el perfil del grupo en Bandcamp para todos los que estéis interesados en escuchar este álbum de una manera totalmente gratuita y sin anuncios. Amyl and The Sniffers es un grupo que ya han logrado dar el primer paso, pero si mantienen esta actitud y son fieles a su sonido podrán llegar a tener una carrera muy interesante; mientras tanto habrá que seguir escuchando este fantástico disco, que por lo de ahora tiene muchas papeletas para ser uno de los mejores de este 2019.

Can’t tell me no de Summer Cannibals

Summer_Cannibals
Summer Cannibals actúan en la KEXP, 26 de Julio 2019.

Hoy me gustaría dedicarle un par de líneas a un nuevo descubrimiento musical, que me parece que no están recibiendo toda la atención que se merecen con la publicación de su cuarto álbum de estudio.

Formados en Portland, Summer Cannibals es un grupo de rock en el que destacan las potentes guitarras de Cassi Blum y Jessica Boudreaux (vocalista del grupo), y en donde la sección rítmica no se queda atrás gracias a la potente batería de Devon Shirley y el bajo de Ethan Butman. Como muchos os habréis dado cuenta, el nombre del grupo es un claro homenaje a la cantante de Chicago Patti Smith.

Este disco del que me gustaría hablar lleva por título “Can’t Tell Me No”, y a pesar de que aún no he tenido mucho tiempo de escucharlo, estoy prácticamente seguro de que es uno de los mejores discos del año, y sin ninguna duda mi favorito de este 2019. Publicado el veintiocho de Junio, este disco se compone de once temas de puro Rock and Roll.

Como decía anteriormente, Summer Cannibals es un descubrimiento muy reciente para mí, pero he de confesar que es muy fácil conectar con su música, y es que de verdad que sus temas tienen un sonido muy fresco y actual, pero sin perder ni un ápice de esa potencia y energía típica de los grupos de los noventa.

Una de las canciones que más me ha impresionado es “False anthem”, este tema que abre el disco podría funcionar perfectamente como tarjeta de presentación acerca de lo que nos iremos encontrando con el paso de las canciones, un grupo con las ideas claras y que saben tocar sus instrumentos. También muy interesante el tema que da nombre a este álbum, “Can’t tell me no” con un ritmo marcado por el bajo y en el que destacan para bien los coros del estribillo que se funden entre el riff de las guitarras.

Otro aspecto a reseñar son las letras, y es que detrás del sonido de esos amplificadores a la máxima potencia se encuentra un mensaje claro y contundente en el que Jessica Boudreaux quiere trasladar una sensación de seguridad y confianza a todos los que están escuchando este disco; un disco que se volvió a hacer desde cero, en el transcurso de 24 o 48 horas, tras no quedar satisfechas con el resultado de la primera grabación. En este apartado hay dos temas como son “Start breaking” y “Spin” que demuestran las buenas habilidades compositoras de Boudreaux.

Pero si tengo que quedarme con mis dos canciones favoritas de este maravilloso “Can’t tell me no”, elijo dos canciones que casualmente fueron las dos primeras que escuché de este grupo, la primera lleva por nombre “One of many” y la otra se titula “Behave”, y se da la casualidad que estas son las dos canciones más largas del disco, y de verdad que al escucharlas se hacen cortas. De la primera me encantan esas guitarras gemelas con las que empieza la canción, y que justamente volveremos a escuchar al final de la misma, una forma perfecta de empezar y poner fin a un tema que es realmente genial. Mientras que “Behave” es un mediotiempo que va ganando velocidad y aumentando el ritmo progresivamente hasta llegar al último estribillo.

Yo quiero decir que Summer Cannibals es un grupo que de verdad se merece mucha más atención, un grupo que está haciendo las cosas bien, con un gran futuro por delante. Pero sobretodo son capaces de hacer un gran álbum como es este “Can’t tell me no”, disco que hay que escuchar desde el principio hasta el final porque de verdad que está repleto de agradables sorpresas a modo de auténticos temazos.

Jade Bird, álbum debut.

jade-bird

Jade Bird es una joven cantautora procedente de la localidad inglesa de Hexham, y a pesar de ello el genero con el que se puede asociar su música sería el de americana. Tengo que decir que algo que me ha llamado la atención de los pocos vídeos que he podido ver de Bird en YouTube es su soltura sobre el escenario, el cual es capaz de llenar con su voz y guitarra (Ver vídeo al final de la entrada).

Su álbum de debut fue publicado este año, más concretamente el pasado diecinueve de abril, y tuvo una bastante buena acogida en lo referente a las ventas, incluso llegando al Top10 de Reino Unido en su primera semana, algo bastante inusual para una persona de veintiún años. Este álbum, que lleva por título el nombre de la interprete, es una colección de doce canciones, y tiene una duración de apenas treinta y cinco minutos en la que nos encontramos con un sonido crudo y auténtico que nos muestra el potencial de esta nueva promesa de la música.

A pesar de que el carácter general del álbum desprende una energía juvenil, y una potencia tanto a nivel vocal como en los solos y punteos de guitarra; también hay espacio para canciones más reflexivas e intimistas en las que podemos apreciar ese sentimiento con el que fueron escritas. En este segundo tipo de temas destacan canciones como “Does Anybody Know” o “17“. Mientras que en representación de las canciones más animadas podemos citar “I Get No Joy” o “Going Gone“.

Como todos los grandes descubrimientos, incluso los musicales, he de reconocer que descubrí a Jade Bird de casualidad, mientras estaba buscando un concierto de Neko Case en el canal de YouTube de la emisora de radio estadounidense the Current. Explorando, encontré una PlayList que tenía todos los directos de esta emisora, y el primero que apareció fue el de esta cantante inglesa, y he de confesar que desde entonces he estado escuchando bastante su música, y me parece que es muy recomendable. Mis canciones favoritas, o mejor dicho las que más me han impresionado con estas primeras escuchas son “Uh Huh” y “Love Has All Been Done Before“.

A pesar de que es cierto que no es recomendable comparar a unos artistas con otros, me gustaría confesar que tras escuchar por primer vez a Bird, reviví aquel día que escuché por primera vez la música de Conor Oberst ya hace un par de años. También decir este es uno de los mejores discos que he podido escuchar en lo que llevamos de 2019, y me gustaría recomendárselo a todo el mundo, pero en especial a todos aquellos y aquellas que disfrutan y aprecian la buena música porque de verdad pienso que Jade Bird será un nombre que dará mucho que hablar en el futuro.

This Land de Gary Clark Jr.

gary-clarke-jr.jpg

A pesar de que ya le había perdido la pista, tengo que reconocer que este nuevo álbum de Gary Clark Jr. me parece uno de los mejores discos de lo que llevamos de año. Este disco llamado “This Land” es el quinto trabajo discográfico del cantante y guitarrista texano, y en el se puede apreciar algunas referencias al cambio producido en el escenario político del país.

This Land” nos ofrece la mezcla perfecta entre esas guitarras más potentes y chillonas con esos otros ritmos más lentos y pausados, un balance de estilos con el que Clark Jr. es capaz de mostrarnos su maestría a la hora de tocar la guitarra. Otro aspecto importante a destacar es ese maridaje de sonidos que podemos apreciar a lo largo de los diecisiete cortes que forman este álbum, pero siempre siendo fiel y conocedor que sus raíces están en el blues y el rock.

Al ir escuchando este “This land” por primera vez, nos encontramos con dos canciones que rápidamente nos llaman nuestra atención, siendo una de ellas la canción que le da título a este disco y la otra una canción titulada “Feelin’ Like a Million”, y es que en estas dos canciones podemos apreciar influencias y reminiscencias de otros estilos como pueden ser el rap o el reggae, respectivamente. Una combinación de sonidos que funciona muy bien combinada con los solos de guitarra.

En un disco con un carácter muy social y plagado de mensajes que nos hacen pensar y reflexionar, hay dos canciones que también merece la pena resaltar, estas son “Pearl Cadillac” y “What About Us”, siendo esta última una canción que habla sobre la gente pobre, independientemente de su color u origen. En lo musical estos dos temas se caracterizan por el sentimiento que Gary Clark Jr. transmite a la hora de ejecutar las partes instrumentales.

Una de esas canciones que nos da, justo, lo que indica su título es “Dirty Dishes Blues”, que con su sonido tradicional, y únicamente acompañado por su guitarra nos regala un blues que bien podría haber firmado BB King o Muddy Waters. Esta canción nos demuestra que muchas veces “menos es más”, pues a pesar de la poca producción de este tema, le sirve a Gary Clark Jr. para consagrarse como uno de los tres mejores guitarristas de la actualidad.

Para terminar me gustaría comentar un par de cosas sobre las dos canciones que aparecen al final del disco como Bonus Tracks, porque de verdad que son dos temas muy buenos. El primero, “Highway 71” es un tema instrumental en el que parece que la música fluye directamente del interprete al instrumento. Mientras que en “Did Dat” tenemos una canción con un ritmo más alegre y con un sonido más cerca al R&B, en la que podemos escuchar la gran voz de un Gary Clark Jr. que con esta canción le pone el broche de oro a este disco.

En definitiva este es un disco muy recomendable, que tiene un sonido muy actual y fresco, además es muy accesible para todos aquellos que nunca hayan escuchado nada de blues o rock anteriormente. Sin ninguna duda “This Land” es uno de los discos más interesantes de lo que llevamos de 2019.

High as Hope, lo nuevo de Florence + the Machine

Florence and the machine.jpeg

Tras escuchar varias veces el nuevo disco de Florence and the Machine, podemos afirmar que la inglesa ha vuelto mejor que nunca o quizás nunca se haya ido. Este nuevo trabajo discográfico que lleva por nombre “High as Hopes” supone su cuarto lanzamiento en nueve años, aunque para esta cuarta entrega hemos tenido que esperar algo más de tres años.

Aunque a decir verdad dicha espera ha merecido la pena, pues en las apenas diez canciones que forman parte de este nuevo álbum podemos ver a una Florence más completa y madura artísticamente, algunos incluso dirían que más reflexiva tanto en sus letras como en sus melodías.

Muchos critican que con el paso de los discos Florence and the Machine ha ido perdiendo la frescura que caracterizaba sus dos primeros lanzamientos, pero en mi humilde opinión lo que ha pasado es que estas nuevas canciones han ganado en intensidad, y es cierto que en muchas de ellas podemos apreciar esos estribillos pegadizos que también le han funcionado a la londinense.

Además con cada escucha que pasa me voy convenciendo más y más de que este es el disco de la consagración definitiva de Florence Welch como una de las voces con mayor personalidad de la escena Pop actual, una voz llena de matices como se puede apreciar en canciones como “South London Forever” o la poderosa “Big God”.

Otra cosa que siempre aprecio cuando escucho los discos de Florence and the Machine es que hay grupo de canciones que comparten un tema o una melodía dando la impresión de que se trata de una unión de varias canciones que en realidad es una sola, algo así como una especie de viaje musical con varias paradas. Este me ha ocurrido con las canciones “Grace”, “Patricia” y “100 Years”.

Al igual que me han impresionado para bien ese grupo de canciones, también lo han hecho las dos primeras canciones que abren el disco, tanto “June” como el single “Hunger” son una más que perfecta carta de presentación para un álbum en el que nos encontraremos tanto canciones potentes como más reposadas, y que sirva como ejemplo la propia “June” pues es una canción que aúna a la perfección esta característica.

En definitiva este “High as Hopes” es un disco que nos lleva a reencontrarnos con una Florence que sigue subiendo peldaños en una carrera más que prometedora, y siempre en la dirección correcta. Un éxito más que merecido que además se ha trasladado a las listas de éxitos con una buena acogida tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido. Además comentar que siguiendo al lanzamiento de este cuarto disco, Florence Welch ha publicado su primer libro “Useless Magic”.

LUMP, el nuevo proyecto de Laura Marling

Llevaba ya varios días pensando en que sería una buena idea compartir mis reflexiones acerca de este nuevo proyecto musical de Laura Marling, un proyecto que marca claramente una línea totalmente diferente a todo lo que anteriormente había grabado la joven cantautora inglesa. Este LUMP es el séptimo trabajo discográfico de la jovencísima intérprete nacida en Berkshire y eso que sólo tiene 28 años.

Tengo que decir que lo que definitivamente me ha empujado a escribir esta entrada ha sido la poca cobertura que he visto de este nuevo álbum tanto en la prensa escrita como en Internet, y es por ello, y porque me parece que Marling es uno de los nombre propios de su generación que he decidido dedicarle un poco de mi tiempo a escuchar este disco.

Ya desde la primera canción nos cuenta de que en este álbum nos encontramos el lado más experimental y creativo de Marling, innovando tanto en su sonido como en las influencias que han marcado este disco, y gran parte de este cambio de aires se puede atribuir a la otra parte de este proyecto, el productor y compositor Mike Lindsay.

Juntos Lindsay y Marling han creado un sonido más actual que se acerca más a esas influencias Norte Americanas de los grupos independientes y con reminiscencias electrónicas en algunos temas, en definitiva un paso adelante en la carrera de estos dos músicos, pero un paso en la buena dirección.

Sobre las canciones he de decir que son un total de seis para un disco de algo más de media hora, si contamos la última pista del álbum que en realidad corresponde a los títulos de crédito del mismo. A pesar de ser un disco con tan pocas canciones podemos ver que hay dos partes bien diferenciadas, que serían las cuatro primeras canciones que se podría decir que con algo así como más “tradicionales” y las dos últimas “Hand Hold Hero” y “Shake your shelter” que corresponde a esas canciones con ese toque electrónico de los sintetizadores y las distorsiones tanto de la voz como del sonido.

Personalmente la canción que más me ha gustado ha sido “Curse of the Contemporary” que es la canción que tiene una estructura más convencional, y además cuenta con unos estribillos muy pegadizos. En ella la voz de Marling se funde con los punteos de guitarra de Lindsay, acordes que vienen y van, para así darle un toque bohemio y relajado a esta canción que como ya he dicho me parece realmente buena.

¿Dónde han dejado aparcadas las motocicletas los Arctic Monkeys?

Tras esperar cinco años para poder escuchar las nuevas canciones de los de Sheffield, hoy nos encontramos con un nuevo disco llamado “Tranquility Base Hotel & Casino” que marca un punto de inflexión en su carrera, y en cierta manera establece una línea totalmente diferente con todo el material anteriormente realizado por la banda liderada por Alex Turner.

Es innegable que el cambio de sonido, dejando de lado los solos de guitarra y aparcadas las motocicletas, supone una madurez artística para un grupo que ya lleva varios años consolidado a nivel internacional. También parece que así de repente el propio Turner se haya acordado que él proviene del Reino Unido, y ha decidido renegar de esas influencias yanquis tan presentes en su anterior álbum “AM”.

En una reciente entrevista con la BBC, el líder del grupo explicaba que el punto de partida de este “Tranquility Base Hotel & Casino” había sido justamente sentarse al piano para componer, no sólo las melodías sino que también unas letras que fluyen a la perfección con cada nota presente en este nuevo y esperado álbum.

En dicha entrevista también se comenta la evolución que con el paso de los años el carácter del propio Turner ha ido experimentado, y de cómo se convirtió en un cantante lleno de confianza, y mostrando sobre el escenario un carisma que parecía oculto en su primera etapa (2005-2007).

Obviamente las expectativas tanto de la crítica como la de los propios fans del grupo eran muy altas con este nuevo lanzamiento discográfico, y en muchos casos se han sobrepasado todas las expectativas puestas en este sexto álbum de Arctic Monkeys;  por lo de ahora tengo que reconocer que las pocas reseñas que he leído en la prensa tradicional han sido muy positivas, al igual que lo ha sido mi primera impresión tras escuchar el disco esta mañana.

Hablando de las canciones, este disco parece seguir un tema lirico que se plasma en las once canciones que forman parte de este álbum, y esto es algo muy importante a la hora de poder escuchar este disco en su totalidad sin tener esa sensación de que hay canciones que no encajan o sobran, algo que si ocurría en “AM”.

Sobre mis canciones favoritas, yo me quedo con cinco: empezando por “Four out of Five” que viene a ser el “single” o ese primer tema que presentaban el pasado diez de Mayo en el Tonight Show de Jimmy Fallon. Seguido por “One Point Perspective” que es el segundo tema del disco, y tiene un ritmo muy disfrutón. Otra canción que también merece ser destacada es la que da nombre a este álbum “Tranquility Base Hotel & Casino” en donde la suave voz de Turner se funde con acordes de guitarra y de piano de una forma magistral. Lo mismo ocurre en “Science Fiction” y hay que mencionar que este es un tema muy presente durante todo el disco. Y para terminar esta recomendación he elegido “She looks like Fun”, pues a pesar de estar muy lejos del sonido de sus predecesores este es un tema que tiene reminiscencias de la anterior etapa.

En definitiva, nos encontramos ante un disco más pausado, más maduro, con ese toque de post-punk y una cierta influencia de la música Jazz. Algo más de cuarenta minutos que sirven para que los de Sheffield comiencen una nueva etapa en su carrera, y lo hacen avanzando con paso firme y en la buena dirección, pues todos sabemos que repetir una y otra vez la misma fórmula nunca ha sido una opción para este grupo.

Franz  Ferdinad vuelven con Always Ascending

Always Ascending de Franz  Ferdinad es un claro ejemplo de eso que suele decirse que muchas veces dar un pasa atrás, nos puede servir para avanzar dos; y es que en este quinto disco los escoceses se rescuentran con ese sonido más electrónico que tanto éxito les dio en su celebrado tercer álbum. Y parafraseando al título del álbum podemos ver como la banda liderada por Alex Kapranos ha sabido avanzar en la dirección adecuada a pesar de la salida del grupo de Nick McCarthy, quien decidía distanciarse de Franz Ferdinand para dedicarse a hacer música con su esposa.

Este nuevo disco de estudio ha estado marcado por la entrada de los dos nuevos integrantes (Julian Corrie y Dino Bardot), que no solo han ayudado a enriquecer el proceso creativo; sino que además han sido de gran ayuda para volver a conectar con ese sonido más bailable sobre el que se cimenta buena parte del éxito de este grupo. Se podría decir que con estas canciones se establece una vuelta a esas canciones pegadizas con ese sonido tan inconfundible de los de Glasgow.

La estructura del disco nos deja dos partes bien definidas. La primera de esas partes es la que tiene esa carga pesada de sintetizadores que podría decirse que ha sido influenciada por su tercer álbum Tonight; y correspondería a las cuatro primeras canciones incluyendo la pista que da título al álbum y la sorprendente “Finally”.  De estas cuatro es justamente Finally la que más me gusta, tal vez sea una de las mejores canciones del disco, y es que como digo tiene una sonido muy fresco y actual, y la letra transmite un mensaje muy positivo (Finally I found my people. Found the people who were meant to be found by me. Finally, finally, finally I’m here, in my place…).

En la segunda parte nos adentramos en este terreno del medio tiempo que tan bien le sienta a la voz de Kapranos, y aquí nos reencontramos con ese tipo de canciones que tan bien Franz Ferdinand han sabido combinar en sus anteriores trabajos discográficos, así que ninguna sorpresa en esta parte en las que uno simplemente puede relajarse y distraerse en una letras más elaboradas y un sonido que según palabras del propio Kapranos es más europeo. De entre todas estas canciones yo me quedo con: The Academy Award y con el tema que cierra el disco Slow Don’t Kill Me Slow.

Otras canciones que merece la pena destacar es la reivendicativa Huck And Jim de la que destacan tanto ese riff de guitarra del principio como unos coros en el estribillo que le dan un toque muy especial. También me ha gustado mucho Glimpse of Love, y es que en esta canción se puede apreciar claramente la influencia del grupo estadounidense Sparks con el que los escoceses se juntaron en 2015 para crear el supergrupo FFS. Además no me gustaría terminar esta entrada sin mencionar la que para mí es la mejor canción del disco, Feel the Love Go, que es sin ninguna duda una canción 100% Franz Ferdinand, y que sirva como prueba ese videoclip que sigue el canon estilístico de los de Glasgow.

En definitiva Fran Ferdinand están de vuelta, y además lo hacen con un disco perfecto tanto para los que no conocen al grupo, como para todos aquellos que como yo los llevan siguiendo desde 2004.