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Winter reading Wrap-Up

Como cada trimestre, y coincidiendo con el cambio de estación, me gusta echar la vista atrás y repasar todas esas lecturas realizadas. Este es un momento de reflexión en donde reencontrarse con todos esos libros de los que has disfrutado.

Poesía y teatro:

Un libre amor – Chus Pato. Como cada año, desde el 2019, mi propósito es empezar el año leyendo un libro escrito por una autora gallega, y en este caso se trata de un poemario firmado por esta autora ourensana, que es uno de los nombres más reconocibles del panorama literario a nivel gallego. “Un libre amor” es mi primera aproximación a la obra de Chus Pato, y espero poder seguir leyendo más poemarios de esta gran escritora en el futuro.

Os vellos non deben namorarse – Castelao. De los grandes nombres la literatura Galega, Castelao era uno de los pocos que me quedaba por descubrir. Así que me decidí a darle una oportunidad a su única obra de teatro, que tuve la fortuna de ver representada en un teatro hace ya varios años. Con el recuerdo de lo visto aquella tarde, me acerque a este libro en el que se recogen tres historias en las que nos encontramos con tres personajes como son: D. Saturio, D. Ramón e O Sr. Fuco, que ya forman parte de la cultura gallega. Me gustaría comentar que esta obra de teatro fue escrita en Nueva York y estrenada en Buenos Aires.

El mercader de Venecia – Shakespeare. Otro de esos proyecto personales de este 2020, es el de leer al menos una obra de teatro de Shakespeare cada trimestre, y tengo que reconocer que es uno de los proyectos que más ilusión me hacen. Siempre he disfrutado mucho de sus obras y en este caso la experiencia ha sido realmente fantástica.

Relatos:

Sherezade en el bunker – Marta Sanz. Como muchos ya sabréis la editorial Anagrama ha iniciado una iniciativa, que consiste en regalar de forma totalmente gratuita cinco de sus ebooks de la serie de Narrativas hispánicas durante los días que dure esta situación de confinamiento. Pero el gesto de Marta Sanz de publicar un relato sobre el tema del confinamiento, y hacerlo también de forma totalmente desinteresada, es algo que también hay que valorar muy positivamente. Sobre “Sherezade en el bunker” tengo que decir que el relato está muy bien, y los lectores de Sanz encontraran ese estilo tan característico de la autora madrileña.

El ojo castaño de nuestro amor – Mircea Cărtărescu. A pesar de que la prosa del autor rumano no me era desconocida, tengo que confesar que me he encontrado con una antología llena de grandes relatos, que me han ayudado a descubrir a un autor que me ha fascinado completamente. Con un corte autobiográfico, nos vamos encontrando con las inquietudes de un Cărtărescu que va mezclando lo dramático de la situación social con esas escenas típicas de la vida. Varios son los relatos que me han maravillado, pero tal vez “Mi primer vaquero” y “…Escu” sean los que más me han impresionado.

Novelas:

Narrativa en Gallego:

Carrusel – Berta Dávila. No me sorprende nada que “Carrusel” haya sido seleccionada como la mejor novela del 2019. Un libro en donde el lenguaje se usa para crear imágenes que ayuden al lector a comprender un texto de autoficción, en el que la autora describe temas que poco a poco van ganando un espacio en el panorama narrativo, en este caso las enfermedades mentales. Muy recomendable.

As Ramonas – Ana Cabaleiro. Tener un libro bajo tu radar y que quieres leer a toda costa, suele terminar habitualmente en decepción; sin embargo esto no fue lo que ocurrió con “As Ramonas”, porque este era el libro que yo andaba buscando desde hace varios años. Una historia potente, con personajes que de verdad te atrapan y te hacen ser testigo de su mundo interior. La situación de Mona Otero tiene un poco de todo, comedia y drama a partes iguales, pero sobretodo muchas aristas en la que la autora demuestra que ya se ha consagrado con su segunda publicación.

Narrativa española:

Cara de pan – Sara Mesa. Aunque aún tengo un par de libros pendientes por leer, puedo decir que Sara Mesa es mi escritora contemporánea favorita; y he disfrutado tanto de sus novelas y cuentos, como de su ensayo “Silencio Administrativo”. Es por ello que aún a pesar de que ya intuía lo que me esperaba en esta historia (ya había leído muy buenas reseñas), he disfrutado mucho de “Cara de Pan”, porque la forma de desarrollar la historia va atrapando al lector y también nos encontramos con esos temas que nos hacen pararnos a reflexionar tan típicos de la autora andaluza.

Canto yo y la montaña baila – Irene Solà. Esta novela de Solà era justo lo que necesitaba en este mes de Marzo, porque de verdad estamos ante uno de esos libros que te hacen viajar sin salir de casa, en este caso la autora nacida en Malla nos traslada a los Pirineos. “Canto yo y la montaña baila” es un libro en el que la naturaleza es protagonista, y en la que las relaciones entre los personajes se basan en vínculos muy fuertes que resuenan a lo largo de toda la novela.

Narrativa internacional:

Los ingrávidos – Valeria Luiselli. El nombre de esta autora mexicana ha sido uno de los que más atención ha acaparado en el pasado año, gracias a un éxito a nivel de ventas y un reconocimiento por parte de la crítica; y no puedo negar que todo esto ejerció una influencia cuando me decidí a darle una oportunidad a este novela. Pero siendo sincero he de decir que mi experiencia leyendo a Luiselli ha sido mucho mejor de lo esperado, y espero poder leer más libros de esta autora en los próximos meses.

La única historia – Julian Barnes. Mi historia con Julian Barnes es una historia de amor incondicional, incluso antes de abrir un libro suyo ya sé que me va a gustar. “La única historia” es una de esas novelas que ofrecen al lector la posibilidad de reflexionar sobre diversos temas cuando termina de leerla, pero lo hace sin traicionar a unos personajes que se quedarán contigo varios días después de haber llegado al final de la historia.

El maestro y Margarita – Mikhail Bulgakov. La literatura rusa es la que más me atrae de toda la cultivada en el continente europeo, y teniendo en cuenta mis primeras experiencias, siempre que me encuentro con un autor de esta nacionalidad (Bulgakov nació en Kiev, 1891) dedicó un par de semanas a esta lectura, porque sé que con estos libros hay que disfrutar plenamente de su lectura. Y siguiendo esta receta, es normal que al final uno se encuentre con una experiencia lectora tan gratificante como la de pasar quince días leyendo y disfrutando de “El maestro y Margarita” por primera vez, libro que es uno de esos firmes candidatos a una relectura en el futuro.

La inquilina de Wildfell Hall – Anne Brontë. De los libros que tenía pendientes del año pasado, este de la pequeña de las Brontë era al que más ganas le tenía. Primero, porque se trataba del último de las Brontë que me quedaba por leer. Segundo, porque en 2020 se celebran los doscientos años del nacimiento de la escritora inglesa. Y tercero, porque tenía muchas ganas de volver a sumergirme en una de esas largas novelas victorianas, que a pesar de tener más de quinientas páginas, terminan haciéndose cortas. Sobre el libro no diré nada más que es muy recomendable. Para terminar me gustaría compartir una reflexión acerca de lo verdaderamente extraordinario, que es que tres hermanas escritoras hayan sido capaces de regalarnos tres obras maestras de la historia de la literatura como son “Jane Eyre”, “Cumbres Borrascosas” y este “La inquilina de Wildfell Hall”.

 

Reseña: La única historia de Julian Barnes

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Hay algunos autores que uno lee con la plena convicción de que va a sentarse a disfrutar no sólo de su exquisita prosa, sino que además se va a dejar envolver por una historia narrada a la perfección, eso es exactamente lo que me ocurre con Julian Barnes. Personalmente considero que el escritor nacido en la ciudad inglesa de Leicester es uno de los mejores escritores de su generación, y hasta la fecha no he dejado de sorprenderme con cada uno de sus libros.

Mi última lectura corresponde a una de las últimas novelas publicadas por Barnes y que lleva por título “La única historia”, y me gustaría empezar diciendo que es uno de esos libros que tras leer el primer párrafo uno sabe perfectamente lo que se va encontrar en las páginas de esta novela.

Esta novela de apenas doscientas dieciocho páginas nos cuenta el amor que surge entre Paul y Susan, él un estudiante de diecinueve años y ella una mujer casada de cuarenta y ocho; pero siendo justos con el texto de Barnes hemos de decir que esta novela es mucho más que una historia de amor. En verdad estamos ante un ejercicio de contraste entre el pasado y nuestros recuerdos, pero también aparecen otros temas como puede ser el cambio generacional y sus efectos en la sociedad.

También me gustaría decir que, en mi opinión, tenemos una novela con un matiz feminista que ejemplifica nuestra protagonista, Susan Macleod, una mujer atrapada en un matrimonio infeliz, una mujer que lo arriesga todo por lograr su felicidad, y una mujer alcohólica que refleja a la perfección como estas eran apartadas por la sociedad.

Contada en tres partes esta es una historia en la que nos encontraremos con tres voces narrativas, la primera persona del singular en la primera parte, la segunda persona del singular en la segunda parte, y finalmente la tercera persona del singular en la parte final. En este repaso que hace Paul acerca de su historia somos testigos de cómo repasa ese enamoramiento juvenil y espontáneo que surge entre él y Susan, y luego como aparecen los primeros síntomas de la enfermedad de Susan, hasta llegar a la tercera parte en la que nos cuenta su vida y los efectos de los problemas de Susan con la bebida y cómo ha afectado a todas las personas que la conocieron.

Me gustaría terminar esta reseña recomendado esta novela de Julian Barnes porque, de verdad, me ha conmovido profundamente encontrarme con una historia como la de Susan, y no deja de ser curioso que a pesar de que Paul es nuestro narrador es Susan la verdadera protagonista. Además me ha gustado mucho la ambientación, en la Inglaterra de aquellos años reinaba una atmósfera opresora y una sociedad que marca de una manera muy estricta lo que es o no moralmente aceptable para la comunidad. En definitiva si en 2019 no has leído “La única historia”, no dejes pasar la oportunidad en 2020 de acércate a esta maravilla literaria.

Hablando sobre el Nobel de literatura

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Ishiguro, último ganador en 2017.

Ahora que todo el mundo está hablando del Premio Nobel de Literatura, y teniendo en cuenta la gran relevancia de este galardón otorgado por la Academia Sueca, me gustaría compartir mis impresiones acerca de este importante premio, al igual que mis favoritos para hacerse con tan distinguida distinción.

Un hecho que no podemos pasar por alto es que en este año se otorgarán tanto el Premio Nobel de Literatura del 2019 como el de 2018; y es que es un ejercicio de responsabilidad muy recomendable el recordar por qué en 2018 no pudimos disfrutar del ciento quince Nobel de literatura. Además tampoco podemos olvidar que sólo catorce de estos galardonados eran autoras, lo que representa el ínfimo porcentaje del 12,28%.

Como siempre he intentado informarme lo mejor posible para escribir esta entrada, consultando varios medios, de los cuales me gustaría citar dos como son eldiario.es y The Guardian; estos son medios de prensa escrita que han dedicado varias noticias a este galardón. También he consultado las populares quinielas, o “concursos” para acertar a los ganadores que realizan las editoriales, como puede ser el que ha estado realizando Penguin Ramdon House durante esta pasada semana en sus redes sociales.

Como todos sabéis uno de los nombres que siempre aparecen en las quinielas de favoritos es el de Haruki Murakami, el japones es un favorito de los lectores y muchos lo ven como un digno ganador de este galardón, sin embargo la fortuna le ha sido esquiva durante estos años. Personalmente sólo he leído uno de sus libros, y además era un pequeño relato; sin embargo he de decir que tanto la calidad de su prosa, como el áurea que acompaña cada una de sus nuevas publicaciones me hacen pensar que no sería nada respetuoso no considerar al escritor nacido en Kioto como uno de los principales favoritos.

Un nombre menos conocido, pero que viene pisando fuerte, y se ha podido ver en casi todas las listas de favoritos es el de Anne Carson, de la que podemos decir que es una escritora de origen canadiense, y que ha publicado tanto poesía como ensayos en una carrera literaria que empezó en el año 1986. De Carson nunca he tenido el privilegio de leer ninguna de sus obras; pero tras echar un vistazo rápido a las que han sido traducidas al castellano, puedo decir que la que más me llama la atención es “Tipos de agua”, y es que se trata de un ensayo acerca del Camino de Santiago que parece muy interesante.

Igual de interesante parece la inclusión del nombre de Margaret Atwood en las quinielas de favoritos, y es que tras el éxito de la más reciente adaptación de su novela “El cuento de la criada” a la pequeña pantalla, parece que la canadiense goza de una enorme popularidad, esta sería una designación de carácter más populista algo a lo que la Academia Sueca nos tiene poco acostumbrados; pero no podemos dejar de mencionar que en una carrera de más de cincuenta años son más los aciertos que los patinazos de la de Ottawa.

Al igual que Atwood, Elena Poniatowska es una de esas escritoras que llevan años sonando para este tipo de grandes premios literarios; la ganadora del Premio Cervantes de 2013 es una de las grandes esperanzas para las letras mexicanas y para toda la comunidad de hispanohablantes. Un reconocimiento a Poniatowska sería algo realmente especial pues esta escritora es una de las voces más respetadas acerca del feminismo, tema presente en sus obras; además de esta forma se premiaría a una escritora capaz de adaptarse a todos los géneros y estilos ya sea poesía, teatro, narrativa o la crónica.

En una lista en la que destacan muchos nombres de autoras como las anteriormente mencionadas o el de la rusa Liudmila Ulitskaya, también hay espacio para otros nombres más exóticos como pueden ser Maryse Condé (ganadora del Premio Nobel Alternativo de literatura en 2018) o Salman Rushdie, y es de este último del que me gustaría hablar un poco más. El escritor nacido en Bombay es todo un superventas a nivel internacional, y muy respetado por el público y la crítica anglosajona, en su currículum figuran varios premios donde destaca el Booker Prize de 1981. Rushdie es un escritor muy prolífico, y ha publicado catorce novelas, en donde destaca su último libro publicado el pasado Agosto, “Quichotte”, que es una reinterpretación libre y muy personal del “Don Quijote de la Mancha”.

Ahora en este último párrafo me gustaría citar de forma más breve una serie de escritores que me gustaría ver ganando este premio. Empezando por Julian Barnes, uno de mis autores favoritos. Mircea Cartarescu, de los mejores escritores europeos de lo que llevamos de siglo. Joyce Carol Oates, mi asignatura pendiente, pero con una carrera envidiable con más de cien títulos publicados. O tal vez algún escritor español como podrían ser Javier Marías o Eduardo Mendoza.

Y para concluir un recordatorio de que mañana a las diez de la mañana (aprox.) se hará oficial el nombre de los dos nuevos ganadores del Premio Nobel de literatura.

Spring Wrap Up

Otro trimestre más ha pasado, y ahora le damos la bienvenida al verano, una estación en las que mucha gente se lleva libros a la playa o la piscina. Pero hoy me gustaría echar la vista atrás y comentar mis impresiones relativas a algunos de los libros que he leído en esta pasada primavera.

Cómics:

Me gustaría empezar con un cómic que me recomendó Beat Books, y que tuve la oportunidad de encontrar en la Red de Bibliotecas de Galicia. Este cómic lleva por título “Esclavos del trabajo”, y su autora y su protagonista es Daria Bogdanska. Lo que me gusta de esta historia es que es un fiel reflejo de la precariedad laboral en los países europeos, y las complicaciones que algunas minorías tienen a la hora de acceder al mercado laboral.

Cuentos:

En lo referente a las historia cortas o relatos me gustaría decir que las he aprovechado para darle la oportunidad a nuevos autores que me eran desconocidos.

De esta forma le daba una oportunidad a “El tigre” del conocido escritor suizo Joël Dicker. De Dicker había visto varios de sus libros en todas las librerías de la ciudad e incluso en los grandes almacenes; pero nunca me había terminado de llamar la atención del todo, sin embargo todo cambió cuando descubrí que el suizo había escrito un pequeño cuento ambientado en Rusia, y me decidí a darle una oportunidad a un libro que terminó convenciéndome de que tengo que leer alguna de las novelas de este escritor europeo.

No ocurrió lo mismo con Kristen Roupenian, joven escritora procedente de Estados Unidos que en este 2019 publicaba su primer libro de relatos en Español gracias al trabajo de la editorial Anagrama, así que a modo de preparación decidí buscar en la sección de short stories del New Yorker su historia “Cat Person”, y lo que no me gusto de esta historia es que me recordó mucho a “El guardián entre el centeno”; a pesar de ello considero que esta es una historia que todo el mundo debería de leer.

Novela:

En estos últimos meses mis lecturas han estado bastante salpicadas de autores nuevos para mí, y libros de viejos escritores que ya había leído con anterioridad, y esto es algo que se ve reflejado en tres de las cuatro novelas que he leído durante la primavera del 2019.

En este selecto grupo que bien podaría llamarse el “British Dream Team” he seleccionado cuatro libros de diferentes escritores, que tienen en común que todos ellos han ganado el prestigioso premio Man Booker Prize. Ellos son: Anita Brookner, Ian McEwan, Kazuo Ishiguro y Julian Barnes.

Me gustaría decir que estos autores son una gran muestra de como ha ido cambiando la literatura, y especialmente la novela, en una Inglaterra que también ha ido cambiando en las últimas décadas. También me gustaría recomendarle estos libros a todas esas personas que aún no saben que van a leer durante estas vacaciones, pues se trata de cuatro novelas cortas, y que tranquilamente se pueden leer durante estos próximos meses bajo la sombra de la sombrilla y con el sonido de las olas de fondo.

Audiolibros:

Como siempre no todo puede ser una felicidad constante, y a muchos nos ha pasado que hemos leído la sinopsis de un libro y hemos pensado “este es el libro que quiero leer”, pero al final nos hemos llevado una decepción, y eso es exactamente lo que me ocurrió con “Sabado, domingo” la última novela de Ray Loriga.

A pesar de tener una premisa bastante interesante en eso de que el tiempo es nuestro único juez, y explorar temas como la culpa o los remordimientos; Loriga consigue que uno se canse tanto de Chino, como de Gini y de nuestro narrador que son realmente  aburridos, repetitivos y previsibles. No lo recomendaría este libro a nadie, y me parece que ha sido el peor que podía haber elegido para leer por primera vez a un Loriga que, dicho sea de paso, goza de gran reputación en el panorama literario nacional.

Libros en ingles:

Estos meses también me han ayudado a recobrar viejos hábitos, como por ejemplo el de leer en la lengua de Shakespeare. Los culpables son “Alex Ferguson: My Autobiography” y “Conversations with Friends” de Sally Rooney. Estos eran dos libros a los que les tenía bastantes ganas, y la verdad es que han sido dos libros que no me han defraudado.

El primero, como bien indica su título, es un breve repaso por la carrera de Sir Alex y sus años como entrenador del Manchester United. Mientras que en “Conversations with Friends” nos encontramos con una novela actual y en la que el foco se encuentra en sus protagonistas y las relaciones que se establecen entre ellos. Me imagino que este no será el último libro que lea de Sally Rooney.

 

Y para terminar me gustaría hacer una mención especial a un libro que aún no he terminado, pero que llevo leyendo desde el pasado mes de mayo, me refiero a “Guerra y paz”. Este gran clásico de la literatura universal, que firma uno de los nombres propios de las letras Rusas como es Lev Tolstói, este es uno de esos tochos que echa a muchos lectores para atrás, ya sea por su elevado número de páginas, o por el miedo a perderse entre todos los personajes que aparecen en este libro.

Pero, si se me permite, me gustaría utilizar este pequeño espacio en Internet para fomentar la lectura de un libro que es una autentica maravilla y además una lectura muy accesible. Sus capítulos cortos, unidos a la maestría de Tolstói, hacen que uno pueda sumergirse de inmediato en una historia que poco a poco te va atrapando; y gracias a estos personajes que parecen cobrar vida, uno puede llegara sentir esas penurias y miserias del ejercito ruso en su lucha contra Napoleón. Sin olvidarnos de nuestra bonita historia de amor entre Natasha y el príncipe Andréi. En definitiva ese libro que no puedes dejar de leer.

Friday Reads!

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Hoy me gustaría compartir mis sensaciones con respecto a tres libros que han estado, y aún están, muy presentes en estas últimas dos semanas de lecturas, de hecho dos de ellos los finalice recientemente, y el otro aún lo esto leyendo en la actualidad. Además estoy convencido de que son novelas que se pueden leer perfectamente una tras otra, pues a pesar de que las historias no guardan ninguna relación, sí que se podría decir que tienen algunos aspectos en común.

La primera de estas novelas lleva por título “El sentido de un final” y está firmada por Julian Barnes, y como todos sabéis es uno de los libros más conocidos del escritor nacido en la ciudad inglesa de Leicester, es una novela que se puede decir que goza tanto del cariño del público como del respeto de la crítica (ganó el Man Booker Prize en 2011).

Este libro de Barnes es una pequeña novela de menos de doscientas páginas en las que nuestro protagonista, Tony webster, nos va contando su vida de joven con su grupo de amigos (especialmente Adrian), y sus primeros amores con una chica llamada Veronica Ford.

Lo que me llamó la atención de “El sentido de un final” es que con tres personajes, Barnes, es capaz de construir una historia que trata muchos temas como pueden ser: la culpa, las relaciones personales, el paso del tiempo. Además a pesar de la brevedad de esta obra, el autor es capaz de establecer muchos puentes que le permiten conectar con el lector.

Un libro que finalice el pasado sábado es “Los Restos del día” del Premio Nobel de literatura Kazuo Ishiguro, y con este libro, tengo que decir, que he visto cumplidas todas mis expectativas, y puedo afirmar que es un libro que no decepciona y que cuenta una historia que recoge mucho temas y todos tratados de una forma exquisita.

En este libro nos encontramos a tres personajes principales que están íntimamente ligados, pues uno de ellos es Lord Darlington el señor de Darlington hall, y los otros dos, Miss Keaton y Mr. Stevens, son dos criados del servicio de dicha casa.

Además hay que decir que Stevens es el narrador de la historia, y él nos va contando una serie de episodios o anécdotas de su pasado, mientras está inmerso en un viaje para visitar a Miss Keaton; y es durante estas anécdotas del pasado que Stevens va reflexionando sobre lo que significa la dignidad asociada con su trabajo, la lealtad, además de la perspectiva del paso del tiempo o la diferencia de clases sociales de la Inglaterra del periodo entreguerras.

Y por último, el libro que estoy leyendo en la actualidad, “Expiación” de Ian McEwan, y si no me equivoco este es mi quinto McEwan en menos de quince meses. Mis sensaciones tras haber leído los primeros doce capítulos no podían ser mejores, aunque tengo que confesar que los primeros dos capítulos se me hicieron bastante largos y en cierto modo algo aburridos.

Como ocurre en los otros dos libros citados en esta entrada, esta es una historia que gira alrededor de tres personajes, que en este caso son: las hermanas Tallis (Cecilia y Brioni) y Robbie Turner que es hijo de la criada y protegido de los Tallis. Aunque, en esta primera parte, también son muy importantes otros miembros de la familia Tallis que se ven envueltos en los sucesos que protagonizan nuestro trió de protagonistas.

En esta novela McEwan explora temas como las consecuencias de nuestros actos y como estas pueden afectar a nuestra realidad, la culpa, o la diferencia de clases. Todo esto es algo que se puede apreciar muy bien en el personaje de Brioni, uno de los personajes mejor construidos de todos los que podemos encontrar en la bibliografía del escritor inglés.

Para concluir me gustaría comentar brevemente algunas coincidencias entre estos tres títulos, que ya os digo que son muy recomendables para leer en cualquier momento. La primera de ella es que se trata de tres novelas publicadas en Inglaterra en los últimos 20 años. La segunda, para los más cinéfilos, decir que pueden encontrar adaptaciones cinematográficas de las tres obras aquí citadas. Tercera y última, tanto Julian Barnes, como Kazuo Ishiguro y Ian McEwan forman parte de la Generación “Granta”.

15 libros para leer en 2019

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Aprovechando estas primeras semanas del año, he estado pensando en que libros me gustaría leer durante este nuevo año, libros que tengo por casa y que ofrecen una curiosas mezcla entre escritores favoritos y nuevos descubrimientos personales.

A pesar de que nunca he sido muy bueno a la hora de completar este tipo de “retos”, si que pienso que ahora conozco más que tipo de literatura me gusta y cuales son los libros que me interesan; teniendo esto en cuenta he pensado en hacer esta entrada citando varios libros y escritores que espero leer y disfrutar en este 2019.

Sin olvidarme de mis grandes descubrimientos en la biblioteca municipal, me temo que este año no habrá tanto lugar para la sorpresa, y es que de verdad me parece prioritario darle una oportunidad a estos libros que ya llevan un tiempo esperando para ser leídos.

Otra cosa que también quiero mencionar son esos dos “compromisos” lectores para 2019, siendo el primero de ellos este “Reto Lector 2019” del blog Deshojando Libros que propone leer un libro biográfico o de hechos reales en Agosto, y el otro sería leer “Contar es escuchar” un ensayo muy interesante sobre la lectura y los libros que he descubierto gracias a Coremi.

Me gustaría empezar esta selección con cuatro escritores británicos, de los cuales tres de ellos ya son viejos conocidos, y la otra es una escritora que me interesa bastante; además de la nacionalidad, estos cuatro escritores tienen en común el privilegio de haber ganado el prestigioso premio Booker Prize, y ellos son: Ian McEwan, Julian Barnes, Ishiguro, y Anita Brookner.

Uno de los grandes nombres del pasado 2018 fue el de Philip Roth, quien nos dejaba el pasado 22 de Mayo, un escritor admirado por muchos y del que espero poder disfrutar este año gracias a uno de sus títulos más conocidos, “Pastoral Americana”, novela que ganó el Premio Pulitzer en 1998. También ganó el Pulitzer, pero en 2014, la escritora  estadounidense Donna Tartt, y lo hizo con un libro, “El Jilguero”, que siempre he creído que me iba a encantar, y aún a día de hoy no le he dado ninguna oportunidad.

Otro de eses apartados que nunca pueden faltar son los clásicos, y este año tengo dos objetivos entre ceja y ceja, uno de ellos es terminar de leer todas las obras de las hermanas Brontë y el otro es el reencontrarme con mi escritor favorito. De las Brontë ya sólo me faltan un par de libros por leer, siendo uno de ellos un libro de poemas de Emily, además de la segunda y última novela que escribió Anne y que llevaba por titulo “La inquilina de Wildfell Hall”. Aunque no lo comento habitualmente, mi escritor favorito es Tolstói, del escritor ruso he leído “Ana Karenina” en el verano de 2015, y ahora cuatro años después me parece que es el mejor momento para volver a disfrutar de su exquisita prosa con “Guerra y Paz”, esta será una lectura de verano porque sus más de mil trescientas páginas van a  exigir una total dedicación.

Además hay varias lecturas que me gustaría hacer en inglés, para seguir estando en contacto con el idioma de Shakespeare, y con este propósito he seleccionado estos tres libros (podrían ser un par de títulos más) que incluyen una novedad “Milkman” de Anna Burns, un libro de no ficción “My Autobiography” de Alex Ferguson (empezado en Dic.), y un libro muy popular que también está en mi radar “Conversations With Friends” de Sally Rooney.

Y para terminar, un breve repaso a dos poetas nacionales que me gustan bastante, me refiero a Elvira Sastre y Yolanda Castaño. Como ya comenté en la anterior entrada, la escritora gallega, Yolanda Castaño, publicó el pasado día once de octubre “O puño e a letra”, una colección que recoge cuarenta poemas escogidos por la propia autora para celebrar sus veinticinco años de carrera literaria, y lo hace en un libro que además supone un hito para la literatura galega porque este “O puño e a letra” es el primer libro de Comic Poetry editado en este idioma.

Estas son algunas de esas lecturas que a final de año, espero poder decir que han sido muy disfrutadas, hay un poco de todo y un pequeño margen para la improvisación o para añadir alguna relectura, ¿Quién sabe?

 

2018: un año de grandes lecturas

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Tras terminar un 2018 lleno de grandes libros y muy buenas lecturas hay un par de datos que me gustaría compartir, estos son datos referentes a esos libros y que aportan conclusiones muy interesantes, por ejemplo, estas lecturas han sido mucho más “internacionales” que en el pasado, con un total de 17 nacionalidades diferentes, además este año he leído el mismo número de libros escritos por autores que por autoras.

A pesar de que uno de mis deseos para 2018 era el de activamente leer los libros que ya tenía por casa, he de confesar que he terminado haciendo justamente todo lo contrario, y es que casi todas mis lecturas han sido nuevos descubrimientos de autores que me he ido “encontrando” en la biblioteca municipal.

Para esta entrada, siempre tan especial, he seleccionado un total de dieciocho títulos, en los que hay un poco de todo, y es debido a esto que he decidido agrupar los dieciocho títulos en cuatro grandes categorías que pueden ayudarnos a entender como ha sido este año lector.

Literatura en Gallego:

Y vamos a empezar este repaso con los escritores gallegos, o mejor dicho escritoras pues los tres nombres más destacados de este año corresponden a tres escritoras de la misma generación, me refiero a Emma Pedreira (A Coruña, 1978), Yolanda Castaño (Santiago 1977) y María Reimóndez (Lugo 1975).

De Pedreira leí “Bibliópatas e fobólogos” un libro de narrativa que reúne varios relatos y micro-relatos que giran en torno a los libros, los lectores, el lenguaje, y que podría decirse que juega con la retranca y los dobles sentidos; en definitiva un libro muy divertido para leer durante un fin de semana, y una muy buena forma de descubrir la obra de la coruñesa.

Mientras que en este año en el que Yolanda Castaño publicaba un nuevo libro, el primero de Cómic Poetry publicado en Gallego, yo aprovechaba para terminar de leer los dos poemarios que me faltaban para completar su obra poética, y de la cual me gustaría destacar el siguiente titulo, “Profundidade de campo”, uno de los mejores libros de poesía que he leído este año.

Y para terminar este bloque de literatura galega lo hacemos con la autora de la que más libros he leído este año, María Reimóndez, de quien he leído cuatro poemarios; y de entre esos cuatro me voy a quedar con el primero que leí, “Galicia en Bus” una novedad del pasado marzo que tenía muchas ganas de leer, y además me permitió conocer a una autora muy interesante.

Cuentos, poesía y teatro:

Empezando con el teatro y uno de los nombres propios de la literatura universal, Oscar Wilde, del irlandés he elido “El abanico de Lady Windermere”, una divertida obra de teatro que trata sobre las sospechas de Lady Windermere de que su marido puede estar manteniendo una relación con otra mujer, y sus disparatados intentos para descubrir si esto es real. Wilde nos deleita con unos profundos e ingeniosos diálogos sobre la naturaleza de las personas y las relaciones.

Ya nadie baila” de la poeta segoviana Elvira Sastre fue otro descubrimiento para mi, pero en esta ocasión se trata de uno que ha dejado un sabor especial, y es que Sastre no es sólo la escritora del momentos, sino que es una de esas personas que siempre tiene algo interesante que decir; este “Ya nadie baila” fue el primero de sus tres libros que he leído el año pasado, y ahora, en 2019, me gustaría completar toda su bibliografía. Además me parece que este año tiene preparada su primera novela.

En lo referente a los libros de relatos tengo tres títulos que me gustaría destacar; empezando por el más corto de los tres libros “The Missing Girl” de Shirley Jackson, esta pequeña selección de tres relatos de la escritora californiana es una perfecta carta de presentación a una autora que me ha recordado mucho a Roald Dalh, pues sus historias son muy intrigantes y siempre tienen un giro que como lector no te lo esperas.

Mientras que en “Mala letra” de Sara Mesa se abordan temas más realistas, y que tienen que ver con los sentimientos y las personas, y ciertamente la escritora andaluza lo hace de forma magistral en estos once cuentos, en los que vuelven a aparecer temas recurrentes como son la culpa o la falta de libertad.

En el caso de “Nocturnos” de Kazuo Ishiguro el hilo conductor es la música, y también como la realidad se ha cruzado ante los sueños de sus protagonistas, este es el primer acercamiento que he tenido a la obra del escritor británico, y sin ninguna duda estamos ante un libro que nos invita a repetir y leer más a Ishiguro.

Clásicos y clásicos modernos:

2018 no ha sido un año de muchos clásicos para mi, pero sí que ha habido varios buenos clásicos durante el año. Año que empecé con el audiolibro de “Animal Farm”, obra de George Orwen, y narrado de manera espléndida por el actor británico Bill Nighy. También hubo un libro clásico en el último trimestre del año, en Octubre le toco el turno a “Villette” obra de Charlotte Brontë, autora muy popular durante la época victoriana, y que se encuentra entre mis cinco escritores favoritos.

Durante el año también hubo otros libros que perfectamente podrían entrar dentro de esa definición de “clásico”, como son: “El Silmarillion” un clásico de la fantasía escrito por J. R. R. Tolkien, o “Cien años de Soledad” del premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez, un clásico de la literatura latinoamericana. Estas dos lecturas fueron de lo más destacado de mi año lector, y es que estamos hablando de dos de esos libros que uno desearía poder volver a leer, ya sea por su historia o por la calidad de su prosa.

Ficción contemporánea:

Para terminar me gustaría hacerlo repasando esas novelas publicadas más recientemente, y que realmente supusieron un gran porcentaje de todo lo que leí en 2018, además estos son seis nuevos nombres, de cuatro escritores y dos autoras de los que me gustaría leer todos los libros que han publicado.

Los dos primeros libros de los que me gustaría hablar son “Amsterdam” de Ian McEwan, y “El ruido del tiempo” de su compatriota, Julian Barnes. A pesar de que estos libros son muy distintos, los dos tienen en común que son historias donde los personajes son muy importantes, y en este aspecto tan importante se han enfocado estos dos mastodontes de las letras inglesas, en dar vida a personajes (Clive y Vernon en “Amsterdam“, y Dmitri Shostakóvich en “El ruido del tiempo“) con los que es fácil empatizar, y que nos irán lanzando diversas preguntas durante el avance de nuestra lectura.

Algo similar ocurre con “Un hombre en la oscuridad” de Paul Auster, aunque esta es una novela más experimental en su forma, y que puede parecer poco accesible al lector en sus primeros capítulos, pero sin embargo se va convirtiendo en una novela más familiar en la que nuestro protagonista nos ira contado cosas sobre su vida.

El crimen del conde Neville” de la escritora de origen Belga, Amélie Nothomb, reinterpreta la clásica obra de Oscar Wilde “El crimen de Lord Arthur Savile“, y lo hace con ese agudo ingenio y sentido del humor que caracterizaba la obra del escritor irlandés; en definitiva este es un libro corto, pero muy divertido, que puede ser una buena recomendación para todos aquellos que no conozcan a la escritora belga.

Otro de esos libros que deberías de leer para empezar con su autor, es “Asesinos sin rostro” de Henning Mankell, y es que esta novela del genio de la novela negra nórdica es la primera entrega de la serie del inspector Wallander, además se trata de un libro que es bastante adictivo, y que aborda diferentes conflictos como puede ser: el envejecer sin compañía, las relaciones personales, la inmigración, o el abandono del mundo rural.

Y para terminar lo hacemos con el que ha sido el mejor libro del 2018, y no podía ser otro que “La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey” de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows, una lectura de esas que te acompañaran para siempre, no sólo por la historia que encierra sus páginas, sino que además por lo bien narrada que está, y sin olvidar a sus personajes que parecen cobrar vida a medida que los vamos conociendo; no tengo mucho más que decir, pero espero que todos y todas le deis una oportunidad a este libro.

Repaso literario al verano de 2018

Con esta entrada quería hacer una especie de resumen, recogiendo todas esas lecturas de finales de Junio hasta principios de este mes de Octubre, como se puede ver este repaso abarca el verano y también las primeras semanas del otoño. Estos han sido unos meses cargados de grandes libros, y llenos de historias que con total seguridad se quedaran conmigo durante mucho tiempo. En estos meses he podido descubrir nuevos autores y autoras, además de haber logrado hacer las paces con autores que no me habían logrado convencer en el pasado. En otras palabras, la experiencia lectora ha sido insuperable.

Empezando el repaso por esas novelas que han logrado dejar su huella, tenemos varios títulos muy recomendables, pero entre todos ellos sobresalen dos: “La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey” y “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez.

Tengo que decir que “La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey” es un libro que es, según mi opinión, prácticamente perfecto. Esta novela epistolar creada por Mary Ann Shaffer y Annie Barrows, es capaz de sacarte una sonrisa y emocionarte con las historias de los habitantes de la isla de Guernsey durante uno de los periodos más sombríos de la historia. Esa mima sensación de estar leyendo una historia perfecta la experimente en cada una de las páginas de “Cien años de soledad”; es cierto que es un poco lioso y confuso para el lector que los personajes vayan “heredando” los nombres de sus antepasados, pero también es igual de cierto que las últimas páginas que cierran esta maravillosa historia son una auténtica delicia.

Durante los meses de estío también he aprovechado para realizar un par de “viajes” literarios, además del proyecto personal ya comentado en el blog de El festival de las letras hispanoamericanas, también he abierto mis fronteras a un par de autores francófonos como son Patrick Modiano y Amélie Nothomb. Aquí me gustaría mencionar tres obras que son perfectas para leer en un fin de semana de playa o piscina, la primera de ellas es “El Túnel” de Sábato, “En el café de la juventud perdida” de Modiano y para terminar “El crimen del conde Neville” de Nothomb.

Aprovechando que a finales del mes de junio se estrenaba la adaptación cinematográfica de “Chesil beach”, me decidí por leer la obra original de Ian McEwan; este es, hasta la fecha, el tercer libro que he leído del genial escritor inglés. Mientras que “El ruido del tiempo” ha sido mi primer contacto con, el también inglés, Julian Barnes. Aunque los dos son libros que me han gustado mucho, tal vez “El ruido del tiempo” haya sido una lectura un poco más disfrutada, ya que esta “biografía” libre sobre la vida de Dmitri Shostakóvich ha sido una muy grata sorpresa para mí.

Igual de sorprendente ha sido una de mis lecturas más recientes, “Rey de picas”, novela de suspense e intriga firmada por la neoyorkina Joyce Carol Oates. Y como comentaba en el comienzo de esta entrada, también ha habido tiempo para reconciliarse con un gran autor como es Paul Auster; y con el que hace un par de años tuve una mala experiencia que ha sido “corregida” gracias a su novela “Un hombre en la oscuridad”, novela que a pesar de su comienzo lioso y un poco confuso, termina derivando en una de esas historias sobre la vida y de la que todos podemos sacar muchas y valiosas conclusiones.

Relatos: destacar dos colecciones de cuentos, y tres relatos de menos de 90 páginas.

La primera de esas dos colecciones de cuentos lleva el nombre de la galardonada con  el Premio Princesa de Asturias de las Letras en 2008, me refiero a Margaret Atwood y su “Asesinato en la oscuridad”; obra en la que tenía depositadas ciertas esperanzas a la hora de conocer un poco más a la escritora canadiense, pero que por desgracia no me ha ayudado en esa tarea (tendré que seguir leyéndola). Una sensación totalmente distinta es la que me produjo el finalizar “The missing girl” de Shirley Jackson; pues con sólo leer los tres relatos que aparecen en este pequeño libro uno queda totalmente prendado a la forma de narrar tan especial de la escritora de San Francisco. También escrito en inglés este “The break-through” de Daphne Du Maurier, pequeño relato que reflexiona sobre los avances científicos y que tiene reminiscencias de la literatura gótica.

Siguiendo con otra autora muy conocida, y reconocida tanto por los lectores como por la crítica, tenemos a la mexicana Elena Poniatowska con “Querido Diego, te abraza Quiela”, este es un pequeño libro que en apenas noventa páginas recoge una correspondencia ficticia entre los pintores Diego Rivera y Angelina Beloff; estas conmovedoras cartas nos muestran lo difícil que es la vida cuando las personas a las que amamos están ausentes.

Otra de esas gratas sorpresas ha sido el descubrimiento de Haruki Murakami, y esto ha sido posible gracias a “La chica del cumpleaños”, y ciertamente mi primera aproximación a la obra del aclamado escritor japonés no podría haber sido mejor. Este relato corto encierra varios pequeños misterios para los lectores, y todos nos preguntamos qué deseo habrá pedido nuestra protagonista por su vigésimo cumpleaños. Aunque para regalo el que nos hace el autor al final del libro, en donde aprovecha para repasar algunos de sus cumpleaños, además de permitirnos conocer algo más sobre su rutina. Libro ilustrado por la artista alemana Kat Menschik.

No-Ficción, Poesía y teatro.

En poesía tenemos tres poemarios que en líneas generales me han gustado, pero sin llegar a ser ninguna locura. Empezando por Dulce María Loynaz de quien leí dos obras, bastante breves, con motivo de El festival de las letras hispanoamericanas. Anteriormente había leído una colección de poemas realizada por un profesor de lengua y literatura que me dio clase cuando estudiaba bachillerato, en este libro se encuentran varios de los poemas más conocidos de la literatura española, de la gallega, así como de los principales poetas del otro lado del Atlántico. Finalmente, “Bailarás cometas bajo el mar” del cantautor de A Coruña, Xoel López.

En no-ficción aparecen una biografía y uno de los diarios más famosos de la historia de la literatura. En efecto, ese diario es el de Anne Frank, pero en este caso se trata de una adaptación que han realizado, en una forma de comic, Ari Folman y David Polonsky. Mientras que la biografía recoge la vida de la madre del escritor Richard Ford, un libro que, en pocas palabras y en mi opinión, no deja en muy buen lugar al escritor de Misisipi, especialmente tras leer como se comportó este ante la enfermedad de su madre.

En lo referente al teatro, tengo que decir he disfrutado mucho leyendo “El loco de los balcones” de Vargas Llosa, en esta obra se trata el tema de la amenaza que supone la urbanización sin control y sin respetar el legado cultural de los centros históricos de las ciudades; además de las relaciones personales entre nuestros protagonistas, un padre y su hija (huérfana de madre), una relación que irá evolucionando a lo largo de la obra.

Bueno esto ha sido, más o menos, todo lo que he leído durante este verano y las primeras semanas de otoño. Han sido meses de buenas historias y agradables sorpresas literarias.