Archivo de la etiqueta: Annie Ernaux

Tres meses de verano en nueve libros

Ahora que ya han llegado las borrascas y parece que definitivamente tendremos que asumir el fin del verano, es momento de repasar esos libros leídos durante los meses de estío. Como muchos lectores sabrán es durante el verano cuando uno puede experimentar ese pequeño placer de la lectura al aire libre, y tengo que decir que en esta parte del mundo disfrutamos de ese equilibrio, casi perfecto, entre el sol y la sombra que hace que las tardes de lectura sean de lo más placenteras.

Cuentos y relatos:

Empezando este repaso de la mano de una de las grandes damas de la literatura estadounidense, como es Flannery O’Connor, quien además es una de las mejores cuentistas del pasado siglo. De esta gran autora leí una de sus obras más populares, “A good man is hard to find”, se trata de un cuento que me ha encantado, y seguramente no sea lo último que lea de esta autora nacida en Savannah (Georgia).

No logré encontrar la misma reacción con la lectura de “Pura Pasión”, un libro al que le tenía muchas ganas ya que nunca había leído nada de Annie Ernaux, la famosa escritora francesa ganadora del Premio Formentor en 2019. Sin embargo, no voy a tirar la toalla con una autora de la que sólo he escuchado buenas palabras.

Poesía con acento gallego:

Como no podía ser de otra manera, y a pesar de la situación actual, en este pasado trimestre también he tenido la oportunidad de seguir descubriendo nuevos poemarios, y para ello nada mejor que la plataforma creada por la red de bibliotecas públicas en donde podemos encontrar una gran selección tanto de los clásicos de la poesía gallega como las jóvenes promesas.

En esta ocasión seleccione dos libros de dos poetas que ya había leído previamente, pero de las cuales quería seguir leyendo más obras y de esta forma asegurarme de cuál era mi opinión al respecto. Y la verdad es que esta fue una de las mejores experiencias lectoras de todo el verano.

Los poemarios escogidos fueron “Dente de leite” de Arancha Nogueira, y “Os hemisferios” de María do Cebreiro; y a pesar de que fue el segundo el que más me gustó, puedo decir que cualquiera de estos dos títulos son muy recomendables.

Novela:

Sin perder esa conexión con la buena literatura gallega, tengo que mencionar la novela de Domingo VillarOllos de auga” como una de mis mejores lecturas en lo referente a la narrativa del género policial o de novela negra. Este tipo de obras en la que el protagonista es un inspector de la policía, es uno de los principales culpables de mi amor por la literatura, es por ello que no podía dejar escapar la oportunidad para descubrir los casos del inspector Leo Caldas, a pesar de que este libro ha estado esperando más de diez años en mis estanterías para ser leído.

Podría decirse que algo similar me ha ocurrido con “La conjura de los necios”, pero en este caso no han sido diez, sino doce, los años que esta gran novela escrita por John Kennedy Toole ha estado “olvidada”. Y obviamente, la palabra tiene que “olvidada” porque en este caso en particular ya había leído más de la mitad del libro antes de abandonar esta novela, que me ha encantado poder finalmente leer en este 2020.

Como todos sabéis, 2020 será un año difícil de olvidar, y para muchos será recordado por el movimiento en contra de la discriminación racial en Estados Unidos (Black Lives Matter), un problema endémico que James Baldwin supo reflejar a la perfección en su novela “El blues de Beale Street”. Baldwin es un escritor total, y su pluma siempre ha estado asociada a esa gran literatura que es capaz de resistir al paso del tiempo por su propia calidad; y esto es algo que podemos apreciar en esta novela que a pesar de haber sido publicada en 1974, bien podría parecer que estuviera narrando una historia actual.

Tampoco podía faltar ese tocho de casi setecientas páginas, que ya casi es sinónimo del verano de cualquier amante de la literatura. En este caso se trata de “La hija del sepulturero” de Joyce Carol Oates, una novela que he disfrutado mucho. Dividida en varias partes que corresponden a diferentes episodios de la vida de nuestra protagonista, vemos como hay dos ideas centrales que sirven como nexo de unión para cada una de estas partes en las que está dividida la novela, siendo la primera de esta ideas la de que el pasado nos persigue y siempre nos atrapa, y en segundo lugar tenemos la música como salvación. Una lectura imprescindible en la que descubriremos una preciosa historia de superación protagonizada por una madre y su hijo.

Y para finalizar, esa gran lectura veraniega que define tu año lector, ese libro que asociarás para siempre a un determinado año, esa novela que leíste en aquel verano; un honor que en esta ocasión recae en “Pastoral americana” de Philip Roth. Considerada por muchos como la gran novela americana, cualquier cosa que yo pueda decir se queda corta ante semejante obra maestra. Pero dejando de lado las palabras rimbombantes, tengo que decir que “Pastoral americana” es una novela sobre la vida misma, y aquí es donde está la clave de su éxito; Roth es capaz de reflejar a la perfección una realidad que atrapa al lector desde la primera página, aquí no hay ni trampa ni cartón, aquí hay sentimientos.

Bueno, esto ha sido todo por mi parte, un verano cargado de muy buenas lecturas, y libros que uno nunca dejará de recomendar.

20 libros para 2020

IMG_20200124_114520

A pesar del retraso, tengo que decir que últimamente he estado pensando en los libros que me gustaría leer en este año, y para ello he elaborado una lista bastante interesante con una serie de objetivos que moldearán estas próximas lecturas. Estos objetivos están relacionados con lo que me gustaría que fuera mi vida lectora, apoyada en una serie de pilares que me definen y que también me ayuden a expandir mis horizontes.

Los grandes clásicos:

Siempre he sentido un gran respeto por esos escritores que han sido capaces de perdurar al paso del tiempo, y han logrado no solo obras que reflejaban la sociedad en la que vivían, sino que además han seguido siendo relevantes a pesar del paso del tiempo.

Un claro ejemplo sería Jane Austen, autora que por desgracia tengo un poco olvidada, pero de la que he disfrutado varias veces en el pasado. Otro ejemplo serían las hermanas Brontë, de las que aún tengo pendiente por leer un libro, se trata de “La inquilina de Wildfell Hall” de Anne Brontë y me gustaría leerlo lo más pronto posible ya que es un libro que no pude finalizar el año pasado y además en este 2020 se celebran los doscientos años del nacimiento de la autora inglesa. Otra de las grandes damas de la literatura inglesa es George Eliot, de la que me gustaría leer “El molino del Floss” una de sus obras más conocidas.

Dos autores más modernos que también me gustaría descubrir en este año son: F. Scott Fitzgerald y Mijaíl Bulgákov quienes curiosamente nos dejaron hace ochenta años. Del primero voy a intentar leer “El Gran Gatsby”, mientras que del segundo tengo pensado leer una de esas obras cumbre de la literatura Rusa como es “El maestro y Margarita”.

Sin olvidarnos de los autores y autoras contemporáneos:

Empezando con dos novelas nacionales que he elegido para este año: “Farándula” de Marta Sanz y “Canto yo y la montaña baila” de Irene Solà. Son dos novelas a las que les tengo muchas ganas, y que han ganado importantes premios en el panorama nacional como son el Premio Herralde de Novela (2015) y el Premi Llibres Anagrama de Novel·la (2019), respectivamente.

Pero también me gustaría aprovechar para encontrarme con autores que ya conozco y de los que he disfrutado recientemente, en esta categoría hay dos nombres que no pueden faltar nunca, ellos son Julian Barnes e Ian McEwan, dos de mis escritores favoritos, y de los que me gustaría ir leyendo todo lo que han publicado, y es por ello que tengo pendiente leer “La única historia” y “La ley del menor”.

Sin olvidarme de ese afán que no debe faltar en todo lector, me refiero al de intentar descubrir nuevos autores y nuevos libros. Mi descubrimiento personal será el de Philip Roth, un escritor del que nunca he leído nada, y que además ya me había propuesto leer el año pasado; de este célebre escritor estadounidense tengo un ejemplar de “Pastoral Americana” esperándome en mis estanterías. Otro de esos descubrimientos podría ser el de Joyce Carol Oates, autora de la que he leído un par de libros, pero con la que aún no me he estrenado en lo que se refiere a sus novelas, y es por ello que me gustaría poder dedicarle un buen par de semanas para leer con tranquilidad “La hija del sepulturero”.

Además como decía en el primer párrafo, este año estará marcado por una serie de desafíos, y uno de ellos es leer más literatura europea, una de mis grandes asignaturas pendientes. Para tratar de solucionarlo he decidido tirar de dos nombre de los grandes referentes de la literatura francesa más actual, uno de ellos es un viejo conocido como Patrick Modiano, y el otro es el de Annie Ernaux que fue distinguida con el premio Fomentor en 2019. Del primero me gustaría leer “Un pedigrí”, mientras que de la segunda me gustaría leer “Pura pasión” antes de saltar a sus novelas más de carácter autosociobiográfico.

Literatura Galega:

Es cierto que en los últimos años he leído bastante poesía de autores gallegos, sin embargo me parece que esto no es suficiente; y es por ello que en este año me gustaría vivir la experiencia completa leyendo no sólo más, sino que haciéndolo de una forma más completa.

El plan que he trazado en mi mente es bastante claro, leer a los grandes nombres de nuestra literatura como pueden ser CastelaoOs vellos non deben de namorarse” o Blanco AmorA Esmorga”, sin perder de vista a los autores más actuales que han estado publicando obras en gallego en los últimos quince años.

Es por eso que he anotado varios títulos de libros que me han llamado la atención, empezando por “Carrusel” de Berta Dávila novela elegida como la mejor obra de narrativa del pasado año, o “As Ramonas” de Ana Cabaleiro que refleja el rural gallego de una forma muy interesante, y “Ollos de Auga” de Domingo Villar un libro que he empezado hasta en dos ocasiones y que intentaré finalizar en 2020.

Todo ello sin olvidarme de la poesía.

Latinoamérica:

Al igual que ocurre con la literatura Europea, la literatura latinoamericana es otra de esas asignaturas pendientes, y a pesar de ser consciente de que esta literatura ha aportado mucho y ha enriquecido la literatura universal, he de reconocer que siempre me ha costado salir de mi pequeña zona de confort anglófona. Pero teniendo en cuenta la grata experiencia de El festival de las letras hispanoamericanas, tengo pensado repetir en este 2020.

Pero en esta ocasión voy a jugar sobre seguro con dos escritores que ya conozco, y además voy a seleccionar un tercer nombre de una escritora actual que será nueva para mí. Empezando con “La casa de los espíritus” de Isabel Allende, he de decir que este es un libro que recibí como regalo en el verano de 2010, y aún está esperando turno para ser leído. Luego me gustaría leer algo más de Gabriel García Márquez, y para ello he seleccionado “El amor en los tiempos del cólera”. Y para terminar tengo pensado leer “Los ingrávidos” de la mexicana Valeria Luiselli, libro que encontré por casualidad en la biblioteca y espero poder finalizar pronto.