Hablando de Alejandra Pizarnik

Para poner fin a ese primer proyecto personal del año, que consistía en leer más literatura argentina, he decidido dedicarle una breve entrada a Alejandra Pizarnik, y lo hago tras haber leído siete de sus poemarios, que aparecen en la antología que lleva por título “Poesía completa”.

Aunque es cierto que no he terminado de leer el libro que reúne toda la obra poética de la autora nacida en Avellaneda, tengo que decir que ha sido una gran experiencia lectora el poder acercarme a esta autora que está considera como uno de los grandes nombres de la literatura escrita en español.

Todos asociamos el apellido Pizarnik con poesía; pero también se pueden encontrar publicadas sus obras de prosa, en donde destaca el relato de “La condesa sangrienta”, además de su correspondencia y diarios. Pero volviendo a la poesía, he de decir que han sido tres los poemarios que más me han gustado, “La última inocencia”, “Las aventuras perdidas” y “Árbol de Diana”, publicados en 1956, 1958 y 1962, respectivamente.

Como todo lector de poesía, he de reconocer que me ha sido inevitable el ir apuntando los títulos de algunos de esos poemas que más me han sorprendido, y es que cuando uno se sienta al leer por primera vez a una autora de la talla de Alejandra Pizarnik lo normal es llevarse una grata sorpresa. Esos poemas serían: “Yo soy…” de su primer libro de poemas “La tierra más ajena” (1955), “Exilio” de “Las aventuras perdidas” (1958), “Piedra fundamental” de “El infierno musical” (1971), y “Rescate” un verso dedicado a Octavio Paz.

Obviamente no sé cuando, pero intentaré volver a acercarme a la poesía de Alejandra Pizarnik y leer todos esos poemas que no fueron recogidos en libros, y que aún tengo pendientes por finalizar. Me parece que esta ha sido la mejor manera posible para ponerle el punto final a esta idea de empezar el año leyendo a autores de un único país, porque es algo que nos demuestra, que en todos los países del mundo, podemos encontrar autores que de verdad merece la pena descubrir y leer.

4 comentarios sobre “Hablando de Alejandra Pizarnik

  1. ¡Me alegra que te haya gustado! Voy a aventurarme a decir que has cerrado tu proyecto con broche de oro 🙂
    Yo soy también es uno de mis poemas favoritos, espero más adelante poder leer sus cartas ¿sabías que tenía una gran amistad con Julio Cortázar?
    La condesa sangrienta es bastante truculento jaja. Que sigas disfrutando de tus lecturas y espero vuelvas a reencontrarte con Alejandra en el futuro.
    Saludos 🙂

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    1. Claro, el libro de poemas completos lo tengo que terminar, porque de verdad que me ha gustado mucho, y además dejar un buen libro por la mitad es cosa mala.
      Me imaginaba que “La condesa sangrienta” sería un poco siniestro, y ya me he llevado algunos “sustillos” tras leer a Mariana Enríquez… Pero nada serio.
      La verdad es que no sabía nada de la amistad entre Cortázar y Pizarnik, no es algo que me sorprenda porque algunos de los poemas vienen “dedicados” a otros intelectuales de la época.
      Saludos!!

      Le gusta a 1 persona

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